¡Atención a los nuevos libros ilustrados!

Os presentamos una selección de los últimos libros ilustrados que no os dejará indiferentes. No sabréis si leerlos o ponerles un marco y colgarlos en la pared

Sospechosos millonarios como Jay Gatsby, flappers envueltas en el humo de los cigarrillos como Daisy Buchanan, y una Nueva York atareada en su babélico ascenso hacia el reino de los cielos. Hace poco los de Sexto Piso me dieron una alegría publicando los dibujos póstumos de Baudelaire. Y ahora me salen con una edición ilustrada de la novela de Fitzgerald. Una delícia.

 

Nueva proeza de los de Blackie Books. Estáis en una estación de metro. De fondo, el ridículo cartel "está totalmente prohibido bajar a la zona de vías". Y, mierda!, Hay un móvil sonando en los raíles. ¿Qué hacéis? Si desobedeceis las proscripciones, pasad a la página 105. Si dejáis que el teléfono muera aplastado, a la 158. Coincido con Miqui Otero: el 5 de enero es lo más parecido al Desembarco de Normandía que se haya visto.


Utilice un exprimidor de Philippe Starck o uno de los chinos, el zumo de naranja le sabrá siempre igual. Pero no me obligueis a decir cuál prefiero. Y más ahora, que con el ocurrente catálogo de diseño de Coco Books me he convertido en todo un erudito en el tema. Sabíais que Starck creó la patente mientras comía pulpo con limón? Cultura general, camaradas.


Colin Meloy, letrista y cantante de los Decemberists, tiene un hijo de casi siete años, un gran estímulo para la atrofiada inventiva adulta. A Colin la paternidad ya le hace efecto. A mediados de 2011 debutó como escritor para niños con esta novela. Su mujer, Carson Ellis, que desde los orígenes de la banda se había encargado de las cuestiones artísticas, la ilustró. Y ahora Alfaguara la publica en castellano. Muchos dicen que está destinada a convertirse en un clásico de la literatura infantil.

De pequeño habría matado por un monóculo como el del hombre del New Yorker. Sí, fui un niño muy esnob. Ahora me conformaría con un trozo de su perspicacia inagotable, del ingenio de sus padres fundadores, como Alan Dunn o Leonard Dove, perpetuados por Lee Lorenz y William Hamilton y tantos otros. Libros del Asteroide ha sacado una selección de las mejores viñetas sobre el mundo de las finanzas que han aparecido en esta histórica publicación, desde febrero de 1925 hasta la actualidad.


Ya pensaba en la mariscada de Nochevieja cuando me he enterado de que el Todopoderoso tiene forma de langostino. Decepcionantes y amargas revelaciones como ésta son las que salen de los aforismos del Cuento desordenado de Fernando Santiago. No creo que sea capaz de pasar las fiestas sin mojar un crustáceo en mayonesa, pero iré con cuidado ahora que sé que el buen Dios viste de rojo y lleva bigotes. De todos modos, intentaré tener a mano un Alka-Seltzer por si me lo trago sin querer.


La historia de un abuelo que fue atacado por un oso salvaje que por poco le arranca las piernas. No, en realidad el tema son las peripecias de su nieta, pero no puedo ahorrar una pequeña mención a la bestia subida encima de la silla de ruedas de la página 77, obra de Carmen Segovia. Ella ha ilustrado la primera novela de Borja Duñó, editada por Morsa: un cóctel de volcanes, bandejas de sashimi, Jim Botó y un viaje astral que ni el pequeño Nemo. Cuidado,  no os atragantéis!


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