Entre agosto y diciembre, Colección Rivarola – El Local despliega una programación que reúne memoria, paisaje, arte textil, fotografía, pintura y experimentación contemporánea en uno de los espacios culturales más singulares de Buenos Aires.
Cruzar el Pasaje Rivarola es como encontrar un pliegue en el centro de Buenos Aires. A pocos pasos del ritmo frenético del microcentro, el tiempo parece desacelerar entre fachadas centenarias, galerías silenciosas y una escala urbana que invita a caminar sin prisa. Es uno de esos lugares que muchos porteños atraviesan sin saber que, detrás de una de sus puertas, funciona un pequeño universo dedicado al arte contemporáneo.
Allí está Colección Rivarola – El Local, una plataforma que escapa al formato tradicional de galería para convertirse en un espacio de encuentro entre artistas, disciplinas y miradas. Cada exposición propone una experiencia distinta, pero todas comparten una misma vocación: hacer del arte una conversación cercana, capaz de despertar recuerdos, preguntas y nuevas formas de observar el mundo.
Un recorrido por las próximas exposiciones
Agosto: memoria y naturaleza
La programación del segundo semestre confirma ese espíritu. Entre agosto y diciembre, pintura, fotografía, dibujo, collage, cerámica, arte textil, sumi-e y proyectos interdisciplinarios construyen un recorrido donde la memoria, la infancia, el paisaje, el color y la imaginación se transforman en protagonistas.
La temporada comenzó el 8 de agosto con Falacias de la memoria, de Eduardo Markarian, una exposición en la que los recuerdos se desordenan deliberadamente para construir un universo de resonancias surrealistas.
Naipes, literatura e imágenes de la infancia aparecen entrelazados como fragmentos de una escena originaria: un niño observa el juego de los adultos desde el borde de una mesa, entre humo, cartas y conversaciones que todavía no alcanza a comprender. A ese imaginario se incorporan también Guillermo Tell, Molly Bloom y el Ulises de Joyce, en una obra que libera a la memoria de cualquier obligación cronológica.
El 18 de agosto llega CODA, una muestra que reúne distintos colectivos de artistas y propone un recorrido atravesado por múltiples lenguajes.
Uno de sus núcleos es TRAZAS, que presenta Trazas de lo vivo, de Daniel Ackerman, Karin Espósito y Laura B. Gutiérrez. Fotografía y arte textil convergen aquí para construir una contemplación sensible de la naturaleza. Mientras la fotografía dialoga con el paisaje desde su propia materialidad, el trabajo conjunto de Espósito y Gutiérrez encuentra en la estética japonesa y en el cruce de disciplinas una forma de explorar los procesos, los materiales y otras maneras de mirar, sentir y crear.
También forma parte de CODA La Dualidad, de Laren, Benski y Marti, una propuesta que parte de las tensiones entre luz y sombra, blanco y negro, alto y bajo para descubrir todo aquello que sucede entre los extremos. Más que una oposición, la muestra propone un territorio de matices en el que distintos artistas confluyen en una búsqueda compartida de lo Bello, lo Bueno y lo Verdadero.
El tercer núcleo es Hilo Azul, integrado por Patricia Ackerman, Carina Montemurro, Judith Giani y Rita Simoni. Aquí el azul deja de ser un color para convertirse en un estado de contemplación, un espacio en el que conviven la memoria, la introspección y el misterio. Como anticipo, Simoni presenta Geometrías orgánicas, una serie de 21 marcos de madera que integran pintura, escultura y cerámica. Cortezas, huellas y formas geométricas parecen expandirse más allá del plano, generando una obra de fuerte presencia material.
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Septiembre: música, diseño e infancia
El 4 de septiembre será el turno de Ricky Crespo y Claudio Roncoli, con COVER, una exposición con curaduría de Luciana García Belbey que explora los cruces entre música, diseño gráfico y artes visuales a partir de una idea central: la reinterpretación como forma de creación.
En Bibliothèque, Crespo imagina una biblioteca imposible en la que las canciones dejan de durar tres minutos para convertirse en novelas que nunca fueron escritas. Títulos musicales se transforman en tapas de libros ficticios mediante papeles envejecidos, tipografías de época y una cuidada estética editorial. El resultado es un archivo emocional en el que la nostalgia dialoga con la imaginación y cada canción abre la puerta a una historia posible.
Por su parte, Roncoli parte de portadas emblemáticas de discos de jazz para convertirlas en nuevas imágenes atravesadas por su propio lenguaje pictórico. Color, geometría, textura y superposición aparecen como herramientas para desmontar y reconstruir esas referencias, que dejan de ser simples cubiertas de un álbum para transformarse en memoria visual, objeto cultural y territorio de experimentación. Artista visual, músico y productor, Roncoli reúne en su obra la música y la imagen como partes de un mismo universo creativo.
El 17 de septiembre, Verónica Martínez Castro inaugura El cielo redondo, una serie que vuelve sobre la infancia sin caer en la reconstrucción literal. Fotografías antiguas, partituras, textiles, palabras recortadas y papeles intervenidos componen un universo en el que la emoción prevalece sobre el dato. Los círculos —lunas, semillas, juguetes o planetas— atraviesan toda la obra como símbolos de aquello que permanece incluso cuando el tiempo transforma los recuerdos. El collage aparece aquí no sólo como técnica, sino como una forma de preservar la capacidad de asombro.
Octubre y noviembre: paisaje, moda y materia
La programación continúa el 6 de octubre con Patrick Glascher, junto a PRAXIS, y su muestra El territorio es uno mismo. Sus grandes dibujos en grafito toman ríos, mares, montañas y deltas para construir paisajes que funcionan como metáforas del mundo interior. Entre observación y ficción, representación e imaginación, las obras proponen una experiencia contemplativa en la que el territorio termina convirtiéndose en una pregunta sobre uno mismo.
El 27 de octubre llegará Pablo Ramírez, uno de los grandes referentes de la moda argentina, cuyo universo creativo encuentra en el arte textil un campo natural de experimentación.
El 17 de noviembre será el turno de Fernanda Cohen y Cecilia Nigro. Mientras Cohen trabaja sobre “Renée” sobre la expresión de un mundo interior íntimo y constante, donde conviven necesidades, deseos y caprichos. A través del papel, la geometría y el dibujo, busca explorar la fragilidad, el equilibrio y la conexión entre cuerpo, mente y alma.
Nigro explora la cerámica como un territorio de transformación permanente, donde capas, texturas y materiales dialogan para construir obras atravesadas por el movimiento, el tiempo y la materia.
Diciembre: un cierre colectivo
El cierre llegará el 8 de diciembre con Fiesta de artistas, una propuesta curada por Gustavo Averbuj, Mariana Jasper y Mariela Ivanier. Concebida casi como un manifiesto, la exposición invita a pensar el arte como un regalo posible: elegir una obra para convivir con ella, habitarla y dejar que continúe acompañando mucho después de las celebraciones de fin de año.
Porque, al final, ese es el verdadero encanto de este lugar escondido en el corazón de Buenos Aires: no hace falta ser coleccionista ni experto para disfrutarlo. Basta con dejarse llevar por una canción convertida en libro, por un paisaje dibujado a grafito, por un recuerdo de infancia o por un azul que parece contener todos los silencios. Entrar es descubrir un oasis. Salir es volver a la ciudad con la sensación de haber encontrado uno de esos secretos que todavía vale la pena compartir.
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Para agendar
Actualmente
- Eduardo Markarian — Falacias de la memoria
18 de agosto
- CODA (Horarios: lunes a viernes de 15 a 19 h. Sábados y domingos de 11 a 19 h.)
- Trazas de lo vivo, de Daniel Ackerman, Karin Espósito y Laura B. Gutiérrez
- La Dualidad, de Laren, Benski y Marti
- Hilo Azul, con Patricia Ackerman, Carina Montemurro, Judith Giani y Rita Simoni
4 de septiembre
- Ricky Crespo y Claudio Roncoli
17 de septiembre
- Verónica Martínez Castro — El cielo redondo
6 de octubre
- Patrick Glascher + PRAXIS — El territorio es uno mismo
27 de octubre
- Pablo Ramírez
17 de noviembre
- Fernanda Cohen y Cecilia Nigro
11, 12 y 13 de diciembre y 18, 19 y 20 de diciembre
- Fiesta de artistas
Más información en Colección Rivarola – El Local.

