En una casona centenaria ubicada en el corazón de Palermo, encontramos Casa Zarautz, la nueva propuesta del chef Leandro Leyell. Lo que distingue al lugar de cualquier otro restaurante es que reúne dos conceptos gastronómicos bien diferenciados bajo un mismo techo.
En la planta baja está Zarautz, que tiene como protagonista a los pescados y mariscos del mar argentino, mientras que en el primer piso se encuentra La Terrazza, en donde el ritual del asado toma fuerza, a través de la parrilla como si uno estuviese en el quincho de su casa.
La experiencia en La Terrazza empezó con una provoleta de cabra con miel y frutos secos garrapiñados. El contraste entre el queso fundido, la costra dorada y el toque dulce de la miel la convierte en una gran elección para abrir el menú. Después fue el turno de las mollejas de corazón, perfectamente cocinadas: tiernas en el centro y crocantes por fuera.
Entre la gran oferta de principales, optamos por la entraña: un corte jugoso, con un sabor excepcional, que acompañamos con papas fritas de doble cocción, una combinación que nunca falla. El cierre fue tan clásico como efectivo: queso y dulce, un postre simple que encaja a la perfección con el espíritu del lugar.
La propuesta de Zarautz, ubicada en la planta baja, cambia por completo el ambiente y el concepto. Acá el protagonismo pasa del fuego al producto de mar, con una carta inspirada en el Mediterráneo que pone en valor los pescados y mariscos argentinos. Para empezar, fuimos por el Dúo Tataki, una de las estrellas del menú, con salmón y atún rojo apenas sellados, acompañados por una emulsión de ostras, mango y sésamo.
Después llegó el Ceviche Zarautz de Mariscos, con pulpo, pesca blanca y langostinos en una leche de tigre clásica coronada por maíz cancha crocante. Sin dudas, el producto es el verdadero protagonista en este plato. Al momento del principal fue el turno del Socarrat de Pulpo, uno de los platos más interesantes de toda la experiencia. Un arroz con su capa crocante característica del socarrat, acompañado por un pulpo tierno que aporta un sabor profundo y termina de redondear el plato.
Para cerrar llegaron dos postres muy distintos entre sí, pero que se complementan a la perfección. Por un lado, el Flan "El Bristol", servido sobre hojaldre: un clásico francés con una presentación original. Por el otro, La Geometría de Chocolates, un recorrido por distintas texturas y porcentajes de cacao que combina mousse, ganache, tierra y crocante.
Casa Zarautz no es simplemente un restaurante con dos cartas diferentes: son dos experiencias que realmente vale la pena vivir por separado. La cocina de mar de Zarautz y la parrilla de La Terrazza, cada una con su personalidad, pero con la misma obsesión por el producto.
El dato: Zarautz abre jueves, viernes y sábados, de 20 a 00 hs., mientras que La Terraza lo hace de lunes a domingos de 12 a 00 hs.
Dónde: Nicaragua 5577, Palermo.
