Hubo un tiempo en que la palta parecía tener un único destino: coronar una tostada de masa madre con semillas y huevo poché. Pero ese reinado quedó atrás. Aunque suele asociarse a ensaladas y platos salados, la palta es, botánicamente, una fruta —más precisamente una baya— originaria de América Central y México. Su pulpa cremosa, su sabor suave y su riqueza en grasas saludables la convirtieron en uno de los ingredientes más versátiles de la gastronomía contemporánea, presente en cocinas tan distintas como la peruana, la mexicana, la mediterránea, la nikkei o la venezolana.
En Buenos Aires, la palta hace rato dejó de ser patrimonio exclusivo del brunch. Cada vez más restaurantes la incorporan en preparaciones que van mucho más allá del clásico avocado toast: arepas rellenas, cebiches, pokes, tartares, mbejú, sushi, bagels, tapas, platos italianos y ensaladas donde aporta frescura, textura y equilibrio. Oficialmente podemos decir que la palta dejó atrás la etiqueta de tendencia pasajera y hoy es un infaltable en las cartas de todo tipo de cocinas. Te dejamos una guía que reúne algunos de los lugares donde mejor se disfruta.


































