Hablamos en exclusiva con Noa Kirel.
Para Noa Kirel, protagonizar Mírame así, el camino de Noa es mucho más que su debut actoral: es volver, de alguna manera, a las novelas argentinas que miraba de chica y que terminaron siendo parte de su identidad. Ahora, la cantante israelí cruza esa pantalla para ponerse en la piel de Noa y compartir elenco con Gastón Dalmau y Agustín Bernasconi.
La artista se animó a salir de su zona de confort: viajó por primera vez a Argentina, actuó en español y se metió en la historia de un personaje que, al igual que ella, está descubriendo quién quiere ser. Noa encontró en Buenos Aires una experiencia que, asegura, se sintió un poco como una señal.
Una química que se sintió desde el principio
Con Agustín Bernasconi, la química también fue inmediata. Después de una primera reunión por Zoom, atravesada por las diferencias de idioma, los dos encontraron rápidamente el ritmo. “Agustín es una persona increíble, muy amable y cálida. Me ayudó muchísimo y me dio mucha seguridad”, cuenta. La diferencia de idioma y cultura no fue un obstáculo.
“Tuvimos una química increíble desde el momento en que nos conocimos en persona y leímos el guion. Y se sintió como magia”, cuenta. “Realmente es el mejor compañero que podría haber pedido”.
Para Noa Kirel, protagonizar Mírame así, el camino de Noa tiene un significado especial: las novelas argentinas fueron parte de su infancia y de su formación. “Siento que son parte de mi carácter, parte de quien soy como persona”, comparte.
“A veces estoy como pellizcándome. Miro las fotos del set y pienso: ‘Es real, es real, está pasando. Soy yo, está mi nombre’. Para mí es un sueño que se está haciendo realidad”, reflexiona.
La admiración también atraviesa el vínculo de Noa con Gastón Dalmau, quien interpreta a Pablo en la serie. “Trabajar con él es un placer, y es una locura que esté en la serie conmigo. Todavía lo estoy procesando. Trabajar con tu ídolo, con tu ídolo adolescente, es increíble”, cuenta. Y agrega: “Lo quiero muchísimo. Es muy talentoso, muy amable y muy profesional. Cada vez que lo llamo o lo veo, tengo como esta sensación en la panza, como mariposas”, comparte emocionada.
Una señal que la llevó hasta Buenos Aires
Viajar a un país desconocido y actuar en otro idioma fue un desafío que Kirel terminó viviendo como una señal. “Para mí fue un gran desafío estar lejos de casa, en un país diferente que no conozco… Fue una experiencia increíble, pero siento que también en mi vida realmente creo en las señales. Siento que Dios nos dice qué hacer y nos manda señales para seguir”.
Kirel sintió que Mírame así, el camino de Noa llegó a su vida como una de esas señales. “Todo este proyecto fue una gran señal para mí, de que estoy en el lugar correcto, en el momento correcto y con las personas correctas. Se sintió así desde el principio hasta el final, hasta ahora. Estaba destinado a suceder”, explica.
Esa forma de leer lo que sucede a su alrededor también es un punto de conexión con su personaje. “Como mi personaje, realmente creo en las señales”, confiesa. Pero mi personaje es más… ya sabés, ella es demasiado, pero cree en las señales”, dice entre risas, reconociendo que Noa lleva esa creencia un poco más lejos.
Un viaje entre ficción y realidad
El viaje de Noa tiene más de un punto de encuentro con el de Kirel. Al igual que su personaje, la cantante llegó por primera vez a Buenos Aires desde Israel y se encontró con el desafío de adaptarse a un nuevo país, un nuevo entorno y un idioma diferente.
“En la serie y en mi vida, vine a Buenos Aires y era mi primera vez ahí. Y ¿sabés qué? Se sintió muy real porque, en la serie, mi personaje recién está empezando a entender quién es, que puede cantar, que puede estar lejos de casa, que puede hacer lo que quiera y seguir sus sueños”.
En ese proceso, Kirel también encontró algo propio en Noa y se llevó una enseñanza de su personaje. “Mi personaje me enseñó simplemente a escuchar a tu corazón y que podés hacer cualquier cosa”.
El desafío de actuar en español
Uno de los mayores desafíos para Noa Kirel fue filmar la serie en español. Aunque tenía cierta familiaridad con el idioma por haber crecido mirando telenovelas argentinas, llevar esa experiencia a la actuación era un desafío completamente distinto. “Al principio no sabía qué hacer. Te soy sincera, pensaba: ‘¿cómo voy a hacer todo esto en español?’. Tenía una base del idioma por haber visto todas las telenovelas, pero hablar con todo el asunto y todo el idioma es otra cosa”, comparte.
“Pero trabajé muchísimo, muchísimo. Aprendí todas mis líneas, por supuesto, y fue una experiencia increíble para mí porque aprendí un idioma nuevo, lo cual es una locura.” En el set, además, encontró una comodidad que no esperaba: “Y sí, en el set, no sé por qué, pero se sintió realmente natural para mí. Quizás fue porque crecí mirando esas telenovelas. Creo que por eso me sentí realmente, realmente cómoda.”
La música como otro lenguaje
Como cantante, Kirel encontró en la música otra forma de conectar con la historia. “La música fue la parte más divertida porque, obviamente, me gusta muchísimo la música y creo que la música puede ayudar a contar una historia todavía mejor. Y así funciona también en esta serie.”
Grabar las canciones también le permitió conectar con una referencia argentina que marcó su infancia: “Grabar todas las canciones fue increíble para mí. Sentí que estaba en Casi Ángeles.” “Y siento que es como si tus dos mundos fueran uno. Eso es increíble.”
Buenos Aires, entre asado, calabaza y spinning
Kirel también encontró similitudes entre Argentina e Israel. “Siento que la cultura argentina es muy parecida a la mía. La gente es muy amable, entusiasta y cálida. Y la comida… Estoy obsesionada con el asado y la calabaza”.
Confiesa, entre risas, que la calabaza fue, de hecho, uno de sus grandes descubrimientos durante el rodaje. “Es una locura con la calabaza. Todos los días, en cada comida. Incluso en la fiesta de despedida que hicimos, comí calabaza. Todos los días”.
Durante el rodaje, Kirel tuvo poco tiempo para recorrer Buenos Aires, pero ya planea volver para conocerla más durante la premiere de El camino de Noa, Mírame así. “Ojalá hubiera tenido más tiempo para conocerla. Sé que ahora, en los próximos meses, voy a estar ahí y voy a explorar la ciudad. Porque cuando filmamos la serie, básicamente estaba solamente en el set y en el hotel”.
Entre sus pocos descubrimientos hubo una actividad que disfrutó especialmente: “Así que fue el mejor spinning que hice en el mundo. Realmente lo disfruté”. Y resume su primera experiencia porteña con humor: “Así que, básicamente, estuve en el hotel, el set y el lugar de spinning”, comparte entre risas.

