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La Piccola | Restaurante
La Piccola

La Piccola: pastas artesanales y sabor italiano en Palermo

En una esquina empedrada de Palermo, La Piccola combina pasta fresca hecha a mano, luces tenues y un servicio que invita a disfrutar sin apuro.

Sofia Falke
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En una esquina empedrada de Palermo, La Piccola propone una experiencia que invita a bajar el ritmo y disfrutar de la cocina italiana alrededor de la mesa. Este restaurante de pastas en Palermo combina un salón elegante, luces tenues y una ambientación cálida que acompaña tanto una cena en pareja como una salida con amigos. La atención también ocupa un lugar central: el equipo recibe a los comensales con amabilidad y recomienda platos para orientar la elección entre las distintas opciones de la carta.

Fuimos a probar dos de las pastas más pedidas de la casa: los pappardelle crema di funghi e olio de trufa y los ravioli di brasato boscaiola. Ambas preparaciones muestran el protagonismo de la pasta fresca elaborada a mano y una cocina que encuentra su identidad en las recetas italianas. La experiencia se completa con un ambiente relajado y un servicio atento que hace que la comida se disfrute de principio a fin.

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La PiccolaRestaurante

Una esquina de Palermo con encanto italiano

El ambiente de La Piccola llama la atención desde el primer momento. Ubicado en el corazón de Palermo Hollywood, el restaurante se distingue desde la entrada por su luminoso cartel con el nombre de la casa. La iluminación tenue, la estética sobria y los detalles del salón crean una atmósfera íntima y relajada, ideal para conversar y compartir una comida sin mirar el reloj. Afuera, la esquina empedrada suma encanto y le da al lugar una identidad propia en medio del movimiento de la ciudad.

Otro de los puntos fuertes es el servicio. El equipo recibe a los comensales con calidez, conoce la carta y ofrece recomendaciones que ayudan a elegir entre las distintas preparaciones. La atención es cercana y cuidada, de esas que acompañan la experiencia sin invadir y permiten disfrutar de cada plato a otro ritmo.

Para empezar, pedimos el brie con miel y frutos secos, una opción de antipasti que combina la cremosidad del queso con el contraste dulce de la miel y la textura crocante de los frutos secos. Una buena manera de abrir la comida y compartir algo rico antes de pasar a las pastas.

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La PiccolaRestaurante

Pasta fresca hecha a mano: los platos que hay que probar

La pasta es la protagonista de La Piccola y el trabajo artesanal forma parte de su identidad. Para nuestra visita elegimos dos de los platos más pedidos de la casa, una recomendación que terminó siendo un acierto.

Los pappardelle crema di funghi e olio de trufa llegan con una combinación cremosa y aromática en la que los hongos y el aceite de trufa acompañan la textura de la pasta. Los pappardelle, estirados y cortados a mano, tienen el protagonismo que merece una buena pasta fresca. Es un plato envolvente, ideal para quienes disfrutan de los sabores intensos y las salsas que acompañan cada bocado.

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La PiccolaRestaurante

La segunda elección fueron los ravioli di brasato boscaiola, otra de las opciones favoritas de los comensales. El relleno de brasato aporta profundidad y carácter, mientras que la salsa boscaiola completa el plato con sabores que remiten a la tradición italiana. Es una preparación reconfortante, de esas que invitan a comer despacio y disfrutar de la combinación entre pasta, relleno y salsa.

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La PiccolaRestaurante

Después de probar ambos platos, entendemos por qué son tan pedidos. Cada uno tiene una personalidad propia, pero los dos comparten una misma idea: darle protagonismo a la pasta y acompañarla con sabores que suman sin opacarla. Si es tu primera visita, son dos buenas opciones para empezar a conocer la propuesta de la casa.

El postre elegido fue el flan de claras con confitura de naranja, yogur de vainilla, almendras y pasas de uva. Una propuesta delicada y original que combina la suavidad del flan con notas cítricas y distintas texturas, ideal para cerrar la comida con un toque fresco y dulce.

Cocina italiana para todos los días

Entre los platos principales también hay alternativas como la trucha patagónica con puré cremoso de boniatos y la milanesa alla parmigiana con papas fritas. Para el final, los postres incluyen clásicos como el tiramisú y el panqueque de dulce de leche con helado de crema jersey, junto con otras opciones para quienes prefieren cerrar la comida con algo dulce.

La Piccola funciona tanto para una salida especial como para darse el gusto de comer buena pasta en medio de la semana. Su combinación de elaboración artesanal, ambiente relajado y atención esmerada construye una propuesta en la que los detalles importan. En una ciudad con tantas opciones gastronómicas, esta esquina de Palermo encuentra su lugar a través de una idea sencilla: cocinar bien, recibir bien y hacer que las ganas de volver aparezcan antes de terminar la comida.

Toda la información:

  • Dónde: El Salvador 5801, Palermo.
  • Horario de apertura: Todos los días de 12 a 00 h. Viernes, sábados y vísperas de feriado hasta la 1 h.
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