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Foto de Adrian Gonzalez en Unsplash | La Boca
Foto de Adrian Gonzalez en Unsplash

Buenos Aires on screen: 10 lugares porteños que salieron en pantalla

De Focus a El Eternauta, los bares, cafés y rincones de la Ciudad que fueron escenario de películas y series.

Sofia Falke
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Buenos Aires es, sin dudas, una de las ciudades más cinematográficas de Latinoamérica. Sus calles empedradas, sus bares centenarios, sus edificios de arquitectura ecléctica y sus rincones escondidos funcionaron como telón de fondo para producciones nacionales e internacionales que eligieron la Ciudad para contar sus historias. No es casualidad: pocos lugares combinan tanta variedad de estéticas en tan pocos kilómetros, desde el clasicismo francés de Tribunales hasta el modernismo de un edificio de Belgrano, pasando por bodegones que parecen detenidos en el tiempo.

Estos son 10 lugares de Buenos Aires que se volvieron parte de la historia del cine y la televisión: desde el thriller hollywoodense Focus hasta el fenómeno reciente de El Eternauta, pasando por clásicos argentinos como Nueve reinas y El secreto de sus ojos. Un recorrido para conocer la Ciudad siguiendo las huellas de la ficción, sacarse una foto en la mesa exacta donde se filmó una escena icónica o descubrir rincones porteños con otra mirada. Para descubrir más propuestas como esta en Buenos Aires, seguí a VisitBue y enterate de todo lo que la ciudad tiene para ofrecer.

1. Mercado de San Telmo y Galería de la Defensa, Focus

Si Buenos Aires parece un set de filmación, Focus lo confirma. Protagonizada por Will Smith y Margot Robbie, Focus convirtió a Buenos Aires en el escenario del reencuentro convirtió a la ciudad en el escenario del reencuentro entre Nicky, un estafador profesional, y Jess, su antigua aprendiz. La producción aprovechó algunos de los rincones más reconocibles de Buenos Aires para construir una historia de engaños, lujo y persecuciones.

Entre las postales más porteñas aparecen Caminito y San Telmo, con escenas filmadas en el histórico Mercado de San Telmo y la Galería de la Defensa, dos lugares donde la arquitectura antigua funciona casi como un personaje más.

El dato: El recorrido de la película también pasa por edificios emblemáticos como el Palacio Paz, además de zonas como Recoleta, Puerto Madero y el Faena Hotel Buenos Aires. Incluso una estación de subte porteña y el Hospital Moyano fueron parte del rodaje.

Dónde: Bolívar 970, San Telmo.

2. Palacio de Tribunales, El secreto de sus ojos

Hay edificios porteños que parecen haber sido construidos para el cine. El Palacio de Tribunales es uno de ellos: con sus escalinatas monumentales, pasillos interminables y arquitectura de inspiración francesa, fue el escenario perfecto para El secreto de sus ojos, la película de Juan José Campanella que ganó el Oscar a Mejor Película en Habla No Inglesa.

En la historia, el edificio funciona como el centro de trabajo de Benjamín Espósito (Ricardo Darín) y sus compañeros, y sus interiores ayudan a construir la atmósfera de misterio, justicia y memoria que atraviesa toda la película. Tribunales ocupa un lugar especial: sus oficinas y pasillos se volvieron parte del universo visual de una de las películas argentinas más reconocidas del mundo. Ubicado frente a Plaza Lavalle, el edificio sigue siendo una de las postales arquitectónicas más impresionantes del centro porteño.

El dato: el Palacio de Tribunales tardó más de cuatro décadas en construirse: las obras comenzaron en 1905 y finalizaron en 1949.

Dónde: Talcahuano 550, San Nicolás.

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3. Pizzería Banchero, Argentina, 1985

Antes de convertirse en una locación de película, Banchero ya era una leyenda porteña. Fundada en 1932 por una familia de inmigrantes italianos, la pizzería es famosa por ser la cuna de la fugazzeta. En Argentina, 1985, Banchero suma otro capítulo a su historia. Una de las escenas recrea el momento en que los jueces del Juicio a las Juntas se reúnen para definir la sentencia contra los responsables de la última dictadura militar.

El lugar elegido no es casual: la historia real cuenta que los magistrados deliberaron en una pizzería porteña antes de anunciar las condenas, en un episodio que quedó asociado a una servilleta donde dejaron por escrito el acuerdo final.

El dato: la pizzería original de La Boca fue declarada Sitio de Interés Cultural por su importancia dentro de la identidad gastronómica porteña.

Dónde: Av. Almte. Brown 1220, La Boca.

4. La Tasca de Fosforito, Nueve reinas

Entre los lugares de Buenos Aires en películas y series más recordados, La Tasca de Fosforito ocupa un lugar especial. En este clásico bodegón de Monserrat, Marcos (Ricardo Darín) y Juan (Gastón Pauls) se encuentran en Nueve Reinas, la película de culto dirigida por Fabián Bielinsky. El salón conserva gran parte de su encanto original y durante el rodaje prácticamente no necesitó transformaciones.

La famosa mesa número 7, ubicada al fondo del local, se convirtió en uno de los rincones más buscados por los fanáticos que llegan para sentarse en el mismo lugar donde los protagonistas planificaban sus movimientos. La escena del billete de cien pesos, con Marcos desplegando una de sus maniobras mientras Juan observa desde la ventana, quedó grabada como uno de los momentos más recordados del cine argentino.

El dato: Además de su historia cinematográfica, La Tasca mantiene su identidad de bodegón tradicional, con platos caseros, tortillas, pescados y mariscos.

Dónde: Hipólito Yrigoyen 1218, Monserrat.

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5. Edificio de Arribeños 1600, El encargado

El edificio de Arribeños 1600 ya es inseparable de Eliseo. Desde la primera temporada de El encargado, la serie protagonizada por Guillermo Francella, este edificio residencial de Belgrano se convirtió en el escenario donde transcurren las intrigas, secretos y conflictos entre vecinos que impulsan la historia.

Su fachada, el hall de entrada y varios espacios comunes aparecen en pantalla casi sin modificaciones, aportando una cuota de realismo que terminó por volverlo tan reconocible como su protagonista. Con su arquitectura moderna, sus columnas de hormigón en forma de V y sus grandes balcones, el edificio pasó a ser una de las postales más reconocibles de la producción. Desde el estreno, la dirección empezó a aparecer en recorridos de fanáticos que se acercan hasta la esquina para ver de cerca el lugar donde Francella encarna a uno de los personajes más polémicos y comentados de la ficción argentina reciente.

El dato: el edificio sigue siendo residencial: los espacios que aparecen en la serie son reales y fueron cedidos por los vecinos para el rodaje.

Dónde: Arribeños al 1600, entre Virrey del Pino y José Hernández, Belgrano.

6. Glorieta de Barrancas de Belgrano, El Eternauta

Mucho antes de convertirse en una parada obligada de El Eternauta, la glorieta de Barrancas de Belgrano ya era uno de los rincones más lindos de Buenos Aires. Entre árboles centenarios, senderos y bancos para quedarse un rato, este paseo histórico fue elegido como escenario de una de las escenas clave de la serie protagonizada por Ricardo Darín.

La combinación de la arquitectura de la glorieta, el verde del parque y la tensión de la ficción convirtió al lugar en una de las postales más inolvidables de la serie. Tras el estreno, la Ciudad volvió a poner el foco en este rincón con una recreación de la escena final que incluyó actores, efectos especiales y figuras de los cascarudos, en un homenaje que convocó a cientos de fanáticos. Hoy, la glorieta es una parada imperdible para quienes quieren recorrer Buenos Aires siguiendo las huellas de El Eternauta.

El dato: la glorieta original fue construida en 1910 y todavía conserva su función histórica: ser un escenario al aire libre para músicos, encuentros y paseos porteños.

Dónde: 11 de Septiembre de 1888, Barrancas de Belgrano.

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7. Jardines del Museo Fernández Blanco, Envidiosa

Hay lugares en Buenos Aires donde parece que la ciudad desaparece por un rato. Los jardines del Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco son uno de esos rincones escondidos: un oasis de naranjos, galerías y fuentes de inspiración andaluza en pleno barrio de Retiro. Ese escenario fue elegido para algunas de las escenas más íntimas de Envidiosa, la serie protagonizada por Griselda Siciliani.

Ahí, Vicky comparte por primera -y única- vez un café fuera del consultorio con su psicóloga Fernanda, interpretada por Lorena Vega, en un encuentro que cambia la dinámica de su vínculo. Durante la primavera y el verano, además, el espacio suma conciertos, teatro, ciclos de cine y otras propuestas culturales al aire libre.

El dato: el jardín pertenece al histórico Palacio Noel, una joya neocolonial de los años 20 que todavía mantiene su aire de refugio porteño.

Dónde: Suipacha 1422, Retiro.

8. Patagonia Sur, Nada

En La Boca, entre calles con historia y fachadas que parecen una escenografía natural, hay lugares que tienen una energía propia. Patagonia Sur, el restaurante de Francis Mallmann, es uno de ellos: en Nada, se transforma en la casa de Manuel Tamayo Prats, el excéntrico crítico gastronómico interpretado por Luis Brandoni. Frente al Riachuelo, en una antigua casona italiana de los años 20, Patagonia Sur parece hecha a medida para el universo de Nada.

Pisos en damero, cortinas de terciopelo, bibliotecas, obras de arte y una decoración ecléctica donde cada objeto parece tener una historia propia. Entre esos ambientes transcurren varias de las escenas más memorables de la serie, incluidos los encuentros entre Luis Brandoni y Robert De Niro. Más que una locación, el restaurante se convierte en parte del personaje: suma atmósfera, identidad y ese aire porteño imposible de replicar. Además de ser un clásico gastronómico, Patagonia Sur sigue siendo uno de los rincones más singulares y cinematográficos de Buenos Aires.

El dato: en la serie, la decoración del restaurante prácticamente no necesitó grandes transformaciones: gran parte de los objetos, muebles y obras que se ven en pantalla ya formaban parte del lugar.

Dónde: Rocha 801, La Boca.

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9. Bar El Progreso, Operación Final

Hay cafés porteños que parecen tener una cámara escondida entre sus mesas. Bar El Progreso, uno de los bares históricos de Barracas, fue elegido como escenario de Operación Final (Operation Finale), la película que recrea la misión del Mossad para capturar a Adolf Eichmann en Buenos Aires.

Para la producción, distintos rincones de la ciudad volvieron en el tiempo hasta los años 50, y El Progreso aportó el clima perfecto: mesas antiguas, conversaciones en voz baja y esa estética de café de barrio. En una de las escenas filmadas allí, los protagonistas intercambian información mientras de fondo suena un clásico argentino: el tango Por una Cabeza.

El dato: Operación Final no solo utilizó cafés y calles porteñas: también filmó en lugares como el Cementerio de la Recoleta, el Palacio Paz y la Universidad Popular de La Boca para recrear distintos momentos de la historia.

Dónde: Bar El Progreso, Barracas.

10. Estación Constitución, There Be Dragons

Entre trenes, andenes y pasajeros, la estación Constitución se convirtió en una terminal madrileña de 1939 para There Be Dragons, la película dirigida por Roland Joffé, el realizador de La misión. Durante el rodaje, la estación viajó en el tiempo hasta la Guerra Civil Española: soldados republicanos, banderas, uniformes y escenas de combate transformaron sus espacios en la estación de Atocha de Madrid.

La producción encontró en la arquitectura de Constitución el escenario perfecto para recrear otro continente y otra época, confirmando una vez más la versatilidad cinematográfica de Buenos Aires. Protagonizada por Charlie Cox y Wes Bentley, la película mezcla drama, historia y religión alrededor de la figura de Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, en medio del conflicto español.

El dato: para recrear la España de los años 30, la producción también filmó en lugares como la Basílica de Nuestra Señora de Luján, San Telmo y otras locaciones bonaerenses que funcionaron como escenarios europeos.

Dónde: Brasil 1128, Constitución.

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