malasangre
Malasangre
Malasangre

Dónde tomar vermut en Buenos Aires

Si hay amigos, diversión, buena onda y ganas de pasarla bien, el vermut no puede faltar.

Romina Goldstein
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El vermut tiene alrededor de 200 años, pero está más en boga que nunca. Es una bebida a base de vino que se mezcla con hierbas, especias, flores, raíces y ajenjo: este botánico es el componente más importante. Y no nos olvidemos del azúcar para darle ese toque dulce. Con diferentes estilos y perfiles, el vermut es la estrella de los cócteles y el aperitivo perfecto para cualquier ocasión.

Cualquier plan que incluya vermut y amigos es un plan que no va a fallar. Es ideal para el after office y más si se acompaña con algo rico para comer. Por eso, nos sacrificamos (ja), recorrimos todos los bares de la ciudad y probamos todos los vermús posibles para encontrar los mejores. Acá te los presentamos.

ESPECIAL PICADAS Y VERMUT

1. Malasangre

En la avenida Cramer, nació Malasangre. El dueño, vecino de toda la vida, sintió la necesidad de un lugar único y decidió abrirlo al final de la cuarentena, cuando todos estábamos con ganas de salir a divertirnos y volver a pasar un buen rato con amigos. Malasangre ofrece una amplia gama de vermús artesanales con cinco etiquetas únicas: Rojo, Blanco, Torino, Rubí y Mítico, este último premiado en los World Vermouth Awards 2023. Todo se hace con los mejores ingredientes y se envejece en barricas para un sabor premium. También, cuenta con etiquetas nacionales e internacionales y coctelería de autor.

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¿Con qué comer cada vermut? El Rojo marida con quesos, embutidos, conservas, tortilla, buñuelos y pizzas de queso azul, el cantimpalo o las anchoas. El Rubí es todo terreno: acompaña pizza o pasta. El Torino brilla antes y después de la cena, va con tapeos y tiramisú. El Blanco, fresco y equilibrado, acompaña ensaladas, pizzas suaves, vitel toné y empanadas. El Mítico va con quesos y frutos secos y también con postres chocolatosos.

El dato: hay jazz los martes a las 21, y DJ sets los viernes a las 22.

Dónde: Av. Crámer 2704.

2. Vecindá

La identidad de Vecindá está inspirada en la búsqueda de lo simple y lo rico. El vermut y el sifón son los protagonistas. Se prepara enfriando el vaso con hielo, añadiendo el aperitivo y completando con soda de sifón, decorado con naranja. Esta variante es la favorita de todos los clientes. Para acompañar, no te podés perder las olivas maceradas en chimichurri o, si hay más hambre, las empanadas y canastitas hechas en horno de barro. Está ubicado en una esquina muy tranquila, con una vereda con mesitas ideal para disfrutar tu rico vermut y pasarla bien con amigos.

El dato: imperdibles los #miernes, un ciclo musical con tanta onda que da la sensación de ya estar llegando al fin de semana.

Dónde: Castillo 1502.

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3. Don Juan Bar

Con más de 100 años de historia, Don Juan Bar fue fundado por el bisabuelo de la familia. Después de una pausa y la pandemia, la nueva generación decidió reabrirlo, añadiendo vermut artesanal a su oferta. Tiene variedades exclusivas como Rosso, Vignieto y Rosato, hechos con 15 botánicos seleccionados. Sí o sí tenés que acompañarlo con la tortilla de papas española. Lo que los distingue es el proceso de elaboración que combina cardamomo, anís estrellado y rosa mosqueta, entre otros, en el que el secreto es el tiempo de macerado. Todos los botánicos son de gran calidad y fueron perfectamente seleccionados, ya sea en granos, en flor o puros.

El dato: el bar es popular por seguir la línea de lo de “antes”, esos vermús con soda, sillas de madera típicas de bar de barrio, radios y teles antiguas, entre otros detalles vintage con un toque de actualidad.

Dónde: Camarones 2702.

4. Los Galgos

Este bar es punto de encuentro entre aquellos que toman vermut hace años y quienes recién llegan a la movida. Fundado en 1930, Los Galgos relanzó su propuesta de servir el aperitivo en 2015.

El bar es un clásico y siempre tuvo como objetivo generar una experiencia compartida y memorable entre distintas generaciones. Es famoso por clásicos como el Negroni y el Galgos Panky y conocido por servir el primer vermut de grifo de la Argentina. Pedí el tuyo con unos buñuelos de acelga o tortilla de papa.

El dato: la "hora vermú" cada tarde es perfecta para relajarse después del trabajo. Hay promos todos los días de 17 a 19.

Dónde: Av Callao 501.

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5. La Fuerza Bar

La historia de La Fuerza es la de cuatro amigos apasionados por las bebidas y la gastronomía, decididos a revolucionar el mundo del vermut en la Argentina. En 2016, Martín Auzmendi, Julián Díaz, Agustín Camps y Sebastián Zuccardi se unieron para crear un producto único, arraigado en la cultura local y elaborado con hierbas silvestres de la región. Su bar en Chacarita, inaugurado en 2018, se convirtió en el lugar del renacimiento del vermut en Buenos Aires.

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Además de todos los tragos riquísimos, ofrecen una carta con platos para compartir, en la que se destacan los buñuelos y la fainazzeta. Como verdaderos pioneros, organizan eventos y promueven el consumo de bebidas locales y naturales. La Fuerza es más que un bar, es un ícono de la cultura del vermut argentino.

El dato: es icónico a tal punto que muchos de sus clientes dijeron que probaron vermut por primera vez en La Fuerza Bar.

Dónde: Dorrego 1409.

6. Sifón Sodería

El vermut acá tiene un toque diferente. Elaborado con tinturas madre, como té chai, que le otorgan un sabor distintivo. Esta idea nace a partir de la tendencia de las bebidas con menos alcohol. En el bar, la soda es esencial, junto con el chipá relleno de salsa chilike.

El dato: el nombre del bar nace de pensar el Sifón como símbolo de encuentro y elemento imprescindible en cualquier mesa argentina.

Dónde: Av. Jorge Newbery 3881.

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7. Tomate

Con su influencia gastronómica italiana y española, Tomate ha adoptado la tradición del vermut como aperitivo antes de las comidas. Fiel creyente en que en la simpleza sucede lo maravilloso, lo prepara con un toque de soda y un cítrico, preferentemente naranja, para realzar todo su sabor.

El lugar destaca por ser la combinación de un excelente restaurante y un gran bar, todo en un mismo ambiente. Tanto la comida como los tragos son de primera calidad. Ofrecen promociones semanales y eventos especializados de vermut.

El dato: un must es el Carpano Orange acompañado por la tabla de quesos.

Dónde: Av. Infanta Isabel 555; El Salvador 4676.

8. La Caña Vermutería

Este bar nació en Villa del Parque en plena pandemia, de la feliz combinación entre tiempo de sobra, ganas de experimentar y dos hermanos queriendo trabajar juntos. Se especializa en vermut blanco, que se destaca por su suavidad y final herbáceo, gracias a su base de blend de vino blanco y una cuidada selección de botánicos. El favorito de los clientes es el rosso, muy dulce. Con un ambiente auténtico y distendido, la carta de La Caña Vermutería se destaca gracias a sus tapas auténticamente españolas, como las croquetas, la tortilla, los bocadillos y el pan tumaca, entre otras.

El dato: solamente ofrecen su propio vermut, ya sea para cócteles como para beber solo o con soda.

Dónde: Marcos Sastre 3301.

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9. La Capitana

La idea de La Capitana es llevarnos a los años 40 y 50, no sólo a través de sus sabores sino también de su ambientación. De hecho, el vermut es un producto muy arraigado a la cultura de esa época. La idea acá es utilizarlo como aperitivo y como bajativo, es decir, como trago de bienvenida y también de salida. El más emblemático y pedido es el Leguisamo. Las papas fritas quedan perfectas con el vermut, ya sea blanco o rojo.

El dato: pedí el vermut blanco y acompañalo con gambas al ajillo.

Dónde: Guardia Vieja 4446.

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