Cuando Mike Amigorena está en Mendoza, su rutina se acomoda al ritmo más sereno de su tierra natal. El día arranca sin apuro, entre mates o un café con leche y una tortita compartida con su mamá de 91 años. Ir al Parque General San Martín, a una bodega o a almorzar al restaurante del Golf Club son sus planes favoritos para hacer en compañía de sus familiares y amigos.
“Acá es muy relajado todo”, dice el performer que también asegura que “hacer reír, cantar, comer y cocinar” es lo que más disfruta en el mundo. Y claro, sorprende, porque si bien la actuación es su faceta más reconocida por todos, para este geminiano radicado en Buenos Aires desde hace varias décadas, la música es sagrada.
Mike Amigorena y su presente musical
Hoy, la búsqueda artística de Mike pasa más por el canto y composición, un terreno ya explorado con sus proyectos Ambulancia y Mox; y también por la cocina, un hobby que desde el 2017 comparte con la gente en eventos gastronómicos. En esa naturaleza nada rutinaria, Amigorena encuentra su forma más auténtica de crear y de ser.
“La música es sagrada”, dice Mike Amigorena sin dudar. Y lo sorprendente es que hoy lo afirma con más convicción que cuando habla de actuación. El actor mendocino se reconoce más músico que nunca, aunque admite que no siempre fue fácil que el público lo tomara en serio fuera del teatro o la televisión. “La gente piensa: ‘Este canta porque está loco’. Pero con perseverancia, trabajo y buen sonido, voy construyendo mi camino”, cuenta.
La gente piensa: ‘Éste canta porque está loco’
Hoy, el intérprete está concentrado en su faceta musical. Se lo ve activo en redes, teléfono en mano, dialogando con la inteligencia artificial: una escena cotidiana para muchos, pero que en su caso sirve para presentar “Chachipity”, su último tema lanzado que sirve de adelanto de su cuarto disco. “Estoy muy contento con el lanzamiento y con la preparación del show en Liverpool Club (Cabrera 4455, CABA) el 6 de diciembre; después toco en Córdoba y, el 12 de abril, en el Quilmes Rock. La felicidad es total”, confiesa.
¿Cuál es tu búsqueda musical actual con ya casi cuatro discos lanzados?
La búsqueda es constante, incluso cuando la encontrás, porque hay que seguir buscando. Hoy siento que mi música está más clara y aceptada pero sigue siendo un aprendizaje que depende de mis vivencias, de la experimentación con los años. Me siento más maduro, aunque con las mismas ganas de seguir aprendiendo; hay tanta calidad de música y tantos artistas que son un estímulo constante.
¿Qué encontraremos en este nuevo disco que estás preparando?
No me puedo despegar del house ni del electro pop, la música electrónica me encanta. Va a tener canciones con raíces en los ochenta y quizás una que otra balada…
¿Ya tiene nombre?
Sí, esta vez ya lo tengo definido y lo voy a llamar como yo: Mike. Todos mis discos tienen que ver conmigo, todos hablan de mí, pero siento que este nombre se condice con la madurez que estoy teniendo.
Todos mis discos tienen que ver conmigo, todos hablan de mí, pero siento que este nombre se condice con la madurez que estoy teniendo
El nuevo disco de Mike Amigorena y su búsqueda artística
Además de su trabajo como solista, Amigorena lleva adelante Jubilandia, un proyecto que comparte con Gerardo Chendo y Andrés D’Adamo, con el que recorren geriátricos para cantar ad honorem. La idea nació antes de la pandemia y se transformó en una de las experiencias más gratificantes para él. “La gente te espera y te llevás más de lo que das. Se genera una fiesta esperanzadora con canciones de todos los tiempos… es algo hermoso. Es muy movilizante cómo te agradecen”, cuenta.
Esa vocación por acompañar a las personas mayores tiene raíces profundas. Mike fue criado por su abuela y creció rodeado de adultos, algo que hoy reconoce como el origen de esa conexión. “La vida te encauza para juntarte con gente igual a vos y empieza a florecer la posibilidad de hacer un proyecto como este, que te tiene que gustar. El servicio tiene algo inexplicable, porque no me pasa con ninguna otra cosa”.
La faceta actoral de Mike Amigorena y sus próximos proyectos
Aunque hoy la música ocupa gran parte de su energía creativa, el actor sigue muy presente en la vida de Mike Amigorena, de hecho este 2025 participó por un corto tiempo de la comedia “La cena de los tontos”, una de las mejores obras de teatro de calle Corrientes.
“Estoy más enfocado en la música ahora”, confiesa el artista mendocino y no dudó en lanzar dos primicias respecto a su futuro: “Voy a hacer teatro en 2027, es un proyecto hermoso, un musical sobre la vida de un gran artista. Y hay una película muy importante que empezaría a filmar a fines de enero de 2026, en Buenos Aires, con un director internacional grosísimo. No puedo decir más nada”.
Voy a hacer teatro en 2027, es un proyecto hermoso, un musical sobre la vida de un gran artista
En alguna entrevista dijiste que sos actor gracias a la música…
Soy un performer y como tal, me meto en disciplinas que no domino para crear un diálogo entre el cuerpo y ese lenguaje; en mi caso, la música y la actuación siempre fueron paralelas. En mi casa pasaba mucho tiempo jugando solo, hacía sonidos para los autitos y le ponía voces a los soldaditos, el oído fue siempre lo que tuve más desarrollado. Imitaba a Prince o a Thompson Twins.
Los orígenes artísticos de Mike Amigorena
¿Lo artístico viene de familia?
No tuve influencias directas si bien mi abuelo era bandoneonista en una banda; yo siempre fui más autodidacta, todo esto que soy lo fui construyendo solo. En Mendoza jugaba y experimentaba y ya en Buenos Aires empecé con talleres. Creo que el actor que soy ahora es consecuencia de todo lo vivido.
Todo esto que soy lo fui construyendo solo
El vínculo de Mike Amigorena con Mendoza
Toda experiencia o desenlaces en tu vida te conecta con tus raíces…
Totalmente y el poder ir a trabajar a Mendoza me hace muy bien también. Volver a la provincia es un bálsamo; poder conjugar trabajo, familia y amigos es un combo muy placentero. Es un placer empaparme de donde soy, disfrutar de las costumbres, del ritmo de vida mendocino. Cada vez que puedo viajo a ver a mi mamá, quiero disfrutarla lo más que pueda. Y, de paso, aprovecho para visitar amigos, comer tortitas o tomarme un cafecito en la Arístides.
Volver a Mendoza es un bálsamo
Ese amor por su provincia que lo vio nacer lo llevó a protagonizar el spot “Mendoza, manso destino”, una campaña que lo llenó de orgullo: “Fue hermoso filmar allá, volver a los paisajes donde crecí. Es una manera de seguir conectado. Y pronto haremos la segunda parte”.
La pasión gastronómica de Mike Amigorena
Mike no solo vive y disfruta de sus proyectos actorales y musicales, él se entusiasma con compartirle al mundo su otra gran pasión: la cocina. Su vínculo con ella viene de lejos: “Mis abuelos eran italianos, así que la comida nunca fue un trámite en mi casa. Siempre hubo cariño por las materias primas, por los tiempos de cocción, por los ingredientes. Para mí, la cocina es como un laboratorio, una sala de ensayo”.
Mis abuelos eran italianos, así que la comida nunca fue un trámite en mi casa
De ese laboratorio culinario, de ese banquete amoroso, también participa su hija Miel. “Le cocino todo el tiempo. A veces hacemos fideos juntos. Es puro disfrute. Cocinar y comer en familia es una ceremonia. Es tan nutritivo para el alma como para el cuerpo”, comparte el performer y papá feliz.
Pero la gastronomía no queda solo en el interior de su casa sino que él la lleva por diferentes lugares con su propuesta MIK3POCCARD creada junto a la cocinera Carolina Poccard en plena pandemia, cocinando vía Zoom: “Empezamos enseñando recetas en casa y de repente todo creció. Ahora lo hacemos presencial: es una experiencia muy moderna donde intervengo los platos con música. Una fiesta para los sentidos”, cuenta Mike sobre el proyecto que invita al comensal a disfrutar de un recorrido de sabores y sonidos.
“A la gente se la espera con pasos de texturas, con diferentes platos, vinos y cócteles. Todo es acompañado de música ecléctica, yo intervengo con perfos vocales y con mis canciones”. Es una cocina en vivo que se adapta al entorno y al espíritu del lugar, e integra productos locales.
Entre la música, la actuación y la cocina, Mike Amigorena parece haber encontrado su receta para vivir: mezclar arte, humor y afecto en dosis iguales. Cada escenario se vuelve una extensión natural de su curiosidad y su energía lúdica. En esa búsqueda constante, sigue demostrando que crear, reír y compartir son, para él, las formas más sinceras de estar vivo.
Ping Pong: el lado más personal de Mike Amigorena
¿Tortita raspada, pinchada o de hoja? Raspada
Lugar de Mendoza para recorrer: La Reserva Natural de Villavicencio
Una bodega: Anaia Wines
Un restaurante para cenar: Puesto del Indio, en Isidris, El Challao
Sitio para distenderse y pasarla bien: Las Palapas, Potrerillos
Un hospedaje para visitantes: Gran Hotel de Potrerillos

