1. Fosforito de La Kitchen


En el 2020, el fosforito de La Kitchen volvió a poner a este clásico en el centro de la escena. “Cuando abrimos cocinábamos con mucha libertad, era como un juego, y por eso salió bien”, dice Sofía Jungberg. “Quería hacer uno como el que mi abuela compraba en la Ritz”. Así fue que intentó una versión mejorada: enorme y con un hojaldre aireado, hecho con buena técnica y capas crujientes que no se desarman, jamón natural con hierbas (sin conservantes) y queso de excelente calidad. “La simpleza del buen producto”, expresa.
Siempre permaneció en el mostrador. “Todavía llega gente preguntando por ellos y hasta tenemos ex vecinos que se mudan, pero siguen viniendo a buscarlos”.
El dato: tal es su éxito que cada septiembre celebran el Fosforito Fest con más de seis variedades especiales. El favorito de Sofía, de lomito y ananá grillado, es un infaltable.
Dónde: Núñez 3400, Coghlan; Roseti 1360, Villa Ortúzar; Av. Int. Güiraldes 2851 (La Nube), Belgrano.


















