rio-de-janeiro
Raphael Nogueira en Unsplash | Río de Janeiro
Raphael Nogueira en Unsplash

Qué hacer en Río de Janeiro: íconos, gastronomía y mar

Una guía para redescubrir Río de Janeiro entre grandes íconos, gastronomía y relax frente al mar.

Publicidad

Río de Janeiro es una ciudad en constante movimiento que siempre exige ser reexplorada. Más allá del clásico día de arena y caipirinha en Ipanema o Copacabana. La gran transformación urbana impulsada a partir de los Juegos Olímpicos de 2016 dejó una huella profunda.

La puesta en valor de espacios históricos, la renovación de sus medios de transporte y una infraestructura turística modernizada revolucionaron la forma de recorrer la capital carioca. Si estás planeando una escapada, esta hoja de ruta combina los íconos de siempre con una mirada renovada, alta cocina y momentos de relax frente al mar.

1. La nueva zona portuaria y el Boulevard Olímpico

La modernización de Río tuvo su epicentro en la zona portuaria, un circuito que hoy se recorre fácilmente en el VLT (Veículo Leve sobre Trilhos), el moderno tren ligero de superficie que conecta el centro con la Orla Conde de forma práctica, económica y sustentable. Para viajar, solo hay que recargar la tarjeta en las estaciones y validarla al subir.

A orillas de la bahía, el Boulevard Olímpico (Orla Conde) funciona como una enorme galería de arte a cielo abierto. El recorrido, completamente plano, es ideal para caminar o andar en bicicleta y conecta algunos de los grandes atractivos de la zona, como el Museo de Arte de Río (MAR) y el imponente acuario AquaRio.

El dato: El mural Etnias, de Eduardo Kobra, es uno de los grafitis más grandes del mundo, con 2.600 m² de superficie. Representa cinco rostros de pueblos originarios inspirados en los cinco anillos olímpicos.

Dónde: Orla Pref. Luiz Paulo Conde, Nueva zona portuaria; Centro, Río de Janeiro, Boulevard Olímpico.

2. Museu do Amanhã

Con su diseño futurista que parece flotar sobre la Bahía de Guanabara, el museo no solo impresiona por fuera: su propuesta interactiva invita a reflexionar sobre el cambio climático, la biodiversidad y el futuro del planeta, convirtiéndose en una parada cultural obligada.

Su propuesta invita a reflexionar sobre cómo nuestras decisiones de hoy pueden transformar el mundo que habitamos y qué futuro queremos construir. A través de la ciencia, el arte y la innovación, el museo propone nuevas formas de pensar el presente y el futuro.

El dato: La programación del museo es muy activa e incluye exposiciones, talleres, visitas guiadas, charlas y otras actividades. La agenda se actualiza en su web, por lo que conviene consultarla antes de la visita para conocer las propuestas disponibles.

Dónde: Praça Mauá, 1Centro, Rio de Janeiro.

Publicidad

3. Cristo Redentor

Subir al Cerro del Corcovado sigue siendo una parada obligada para dimensionar la escala de Río, donde la selva de Tijuca se encuentra con el tejido urbano y el mar. Desde 2019, el histórico recorrido cuenta con trenes renovados, techos panorámicos y mayor accesibilidad para personas en silla de ruedas y bicicletas, además de una capacidad operativa que se duplicó hasta alcanzar los 600 pasajeros por hora.

La imagen del Cristo Redentor abrazando la ciudad sigue conmoviendo, pero el trayecto a través del Parque Nacional de Tijuca también se convirtió en parte de la experiencia. Entre la vegetación y las vistas panorámicas, el ascenso ofrece una perspectiva única de Río antes incluso de llegar al monumento.

También te puede interesar: Qué hacer en Panamá: 10 paseos imperdibles

El dato: el último tramo se puede hacer en ascensor o en escalera, recomendamos esta última, así encontrarás punto de vista maravilloso y paseos para compras.

Dónde: R. Cosme Velho, 513 - Cosme Velho, Rio de Janeiro.

4. Pan de Azúcar y Parque Bondinho Pão de Açúcar

El recorrido en teleférico hasta la cima del Pan de Azúcar ofrece una de las panorámicas más impresionantes de Río, especialmente al atardecer, cuando la luz cae sobre la Bahía de Guanabara. El ascenso se realiza en dos tramos de teleférico hasta alcanzar casi 400 metros sobre el nivel del mar.

Mucho más que un mirador, el Parque Bondinho Pão de Açúcar reúne propuestas de entretenimiento, gastronomía y espacios al aire libre durante todo el año. ¿Un dato para los más aventureros? Es posible hacer el primer tramo, hasta el Morro da Urca, a pie por un sendero que atraviesa la selva tropical.

El dato: si vas por la tarde, ver el atardecer desde lo alto es una experiencia inolvidable. Además, en algunas fechas se organizan sunsets especiales con DJ y tragos.

Dónde: Urca, Río de Janeiro, Pan de Azúcar; Av. Pasteur, 520, Urca, Rio de Janeiro.

Publicidad

5. Xian

La escena gastronómica de Río se despliega en distintos niveles, pero las vistas panorámicas son un hilo conductor. Ubicado en el rooftop del Bossa Nova Mall, Xian ofrece cocina asiática contemporánea en un ambiente sofisticado, con vistas privilegiadas a la Marina da Glória y al Pan de Azúcar. Es un buen lugar para almorzar, disfrutar de la puesta de sol o pedir uno de sus cócteles de autor.

Además, cuenta con un lounge ideal para alargar la visita: al final de la tarde ofrece happy hour con vistas al atardecer y, por la noche, una carta de cócteles, sakes y vinos. El restaurante, diseñado como un anfiteatro e integrado con el entorno, propone una cocina asiática moderna supervisada por el chef Osami Oyama.

El dato: No te pierdas el Magret de Canard Indochine, una combinación de pato grillado y puré de kabocha que resume la propuesta de cocina asiática moderna del restaurante.

Dónde: Av. Alm. Silvio de Noronha, 365, Centro, Rio de Janeiro.

6. L’Étoile

Ubicado en el piso 26 del Sheraton Grand Rio Hotel & Resort, este exclusivo espacio regala una de las postales nocturnas más deslumbrantes de la costa de Leblon. Su propuesta gourmet destaca por entradas de corte clásico francés como las ancas de rana y los caracoles, además de creaciones frescas como el impecable Ceviche L’Étoile. Para el postre o sobremesa el creme Brulee es una locura.

La experiencia se completa con una propuesta de alta cocina francesa que incorpora influencias sudamericanas, bajo la dirección del chef Juan José Molina y con la asesoría del chef Jean Paul Bondoux. El restaurante también figura en la Guía Michelin 2024, un reconocimiento que refuerza su lugar entre las experiencias gastronómicas destacadas de Río.

También te puede interesar: Qué hacer en Iguazú: 10 experiencias imperdibles

El dato: si tenés suerte y está en la carta, hacen un postre con transformaciones creativas del Cajú presentadas en diferentes texturas, nunca antes vistas.

Dónde: Piso 26 - Sheraton Rio - Av. Niemeyer, 121 - Vidigal, Rio de Janeiro.

Publicidad

7. Bene

Para una cena de ambiente sofisticado pero relajado, Bene, ubicado en la planta baja del hotel, cautiva con sus enormes ventanales prácticamente sobre el mar. Su cocina rinde culto a los sabores de Italia con un toque brasileño, donde sobresalen el Polvo à Luciana (pulpo tierno con salsa de tomate) y el refinado Atúm com Taglioline negro.

La propuesta también se destaca por sus pescados y mariscos frescos, la charcutería italiana y las pastas artesanales elaboradas en el propio restaurante, con ingredientes orgánicos de pequeños productores locales. Para el postre, el trío de Sobremesas es la elección ideal: tres bocados inesperados que convierten el final de la cena en toda una sorpresa.

El dato: es uno de los pocos restaurantes de Río con una ubicación prácticamente sobre el mar, un escenario que acompaña a la perfección su propuesta gastronómica.

Dónde: PISO 0 - Sheraton Rio - Av. Niemeyer, 121 - Vidigal.

8. Sheraton Grand Rio Hotel & Resort

Para quienes buscan combinar la intensidad de las excursiones urbanas con la tranquilidad de una escapada de playa, el Sheraton Grand Rio Hotel & Resort en Leblon marca la diferencia. Al estar emplazado sobre la caleta de la playa de Vidigal, se mantiene como el único resort de la ciudad con acceso directo a la arena, sus vistas al Atlántico y a los morros quedan grabadas para siempre, su ubicación privilegiada reúne todo lo necesario para garantizar una estadía perfecta.

Hospedarse allí resulta un verdadero escape de la realidad; al pasar unos días, uno entiende por qué se convirtió en el hotel más elegido por los argentinos. Su nivel edilicio, sobrio y sofisticado, se combina con un servicio de primer nivel atravesado por una gran calidez humana y una variedad de opciones pensadas para todas las edades. 

Sus habitaciones cuentan con balcones privados que regalan panorámicas infinitas del océano, mientras que el acceso exclusivo al Sheraton Club Lounge propone una pausa calma con área privada de desayuno y una amplia variedad de propuestas gastronómicas a lo largo del día. Para completar la experiencia de desconexión, nada como agendar un masaje en su Shine SPA con el sonido de las olas de fondo tras una jornada recorriendo la ciudad.

El dato: relación precio calidad ideal, además se puede combinar huéspedes de distintas edades, sin perder privacidad, todos quedan super conformes.

Dónde: Av. Niemeyer, 121 - Vidigal, Rio de Janeiro.

Publicidad

9. Boteco Belmonte en Ipanema

Se dice que no hay vacaciones en Río sin pasar por un bar tradicional para tomar una caipirinha bien batida o una cerveja gelada. Frente a la icónica playa de Ipanema, Boteco Belmonte es una parada ideal para vivir de cerca el espíritu descontracturado y la efervescencia de la noche carioca.

La carta reúne clásicos de la cocina de boteco, con especial protagonismo de los pasteis rellenos de distintos sabores. Sumale una cerveza bien fría, el movimiento constante de la calle y el ambiente informal, y tenés una postal tan carioca como la playa que está enfrente.

El dato: en Río se cena temprano, así que lo ideal es llegar a partir de las 19 h, cuando empieza a tomar ritmo el ambiente y todavía podés disfrutar de la noche frente al mar.

Dónde: Av. Vieira Souto, 236 - Ipanema, Rio de Janeiro.

Recomendado
    Últimas noticias
      Publicidad