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Foto de Juan Pablo Mascanfroni en Unsplash | Buenos Aires
Foto de Juan Pablo Mascanfroni en Unsplash

Qué hacer hoy en Buenos Aires: los mejores planes para cualquier día

¿Buscás qué hacer hoy en Buenos Aires? Descubrí 12 planes, desde museos y teatro hasta bares históricos, música en vivo y rooftops.

Sofia Falke
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Si buscás qué hacer hoy en Buenos Aires, la ciudad siempre tiene una respuesta. Entre teatros históricos, centros culturales, bares que nunca duermen, música en vivo y rincones con historia, hay planes para cada momento del día y cada tipo de salida.

Buenos Aires es una ciudad que se disfruta caminando y que cambia constantemente: una muestra nueva, un concierto, un café escondido o una terraza con vista pueden convertirse en el mejor programa. Reunimos algunos de los mejores planes para hacer cualquier día de la semana, incluyendo opciones gratuitas, propuestas culturales y clásicos porteños que siguen vigentes.

1. Ver una obra de teatro en la Avenida Corrientes

Una salida al teatro es uno de esos planes que siguen definiendo la identidad cultural de Buenos Aires. La Avenida Corrientes concentra algunas de las salas más emblemáticas de la ciudad, con una cartelera que cambia durante todo el año y propuestas que van desde grandes musicales hasta comedias, dramas y obras independientes.

El clásico paseo por Corrientes combina la magia de una función con el movimiento de una de las avenidas más icónicas de la ciudad, llena de librerías, bares y pizzerías históricas. Antes o después de la obra, caminar sus veredas iluminadas es parte de la experiencia porteña.

El dato: hay opciones para distintos presupuestos y horarios, por lo que funciona tanto para una noche improvisada como para organizar un programa de fin de semana.

Dónde: Av. Corrientes, San Nicolás.

2. Visitar el Centro Cultural Recoleta

Ubicado en un edificio con más de 300 años de historia, el Centro Cultural Recoleta  combina patrimonio, arte contemporáneo y una agenda cultural que se renueva durante todo el año. Sus salas reciben exposiciones, ciclos de cine, literatura, danza, fotografía y actividades para todas las edades. Además, muchas de sus propuestas son gratuitas, lo que lo convierte en una alternativa ideal para sumar cultura sin gastar.

Más que un museo, el Recoleta funciona como un punto de encuentro donde conviven artistas, talleres, charlas y actividades abiertas a la comunidad.

El dato: su programación cambia constantemente, por lo que cada visita puede ofrecer una experiencia diferente. Vale la pena seguir sus redes para enterarse de nuevas muestras, actividades y propuestas que aparecen durante todo el año.

Dónde: Junín 1930, Recoleta.

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3. Comer en Bar La Academia, un clásico porteño abierto

Hay bares que forman parte de la historia de una ciudad, y el Bar La Academia es uno de ellos. Abierto las 24 horas, este clásico porteño combina la atmósfera de un café tradicional con la dinámica de un club de barrio: se viene a comer, jugar al pool, al billar, al metegol o al ping pong, en un ambiente donde conviven estudiantes, vecinos y curiosos.

La carta mantiene el espíritu clásico de bodegón porteño, con platos abundantes. Entre los favoritos aparecen el Tostado La Academia, una versión para compartir con jamón, queso, tomate y huevo; la milanesa napolitana, uno de los grandes clásicos argentinos; y la tortilla de papas, ideal para acompañar una partida de pool con algo para picar.

El dato: el postre es parte del ritual. El cierre puede ser con un flan casero con crema o dulce de leche, una chocotorta bien porteña o alguna de sus tortas clásicas como cheesecake, lemon pie o frutos rojos. La excusa perfecta para quedarse un rato más.

Dónde: Montevideo 341, San Nicolás.

4. Buscar tesoros en la Feria de Libros del Parque Rivadavia

Si disfrutás de recorrer librerías de viejo, la feria del Parque Rivadavia es una parada obligada. Entre sus puestos conviven libros usados, ediciones difíciles de conseguir, revistas, vinilos y discos que invitan a pasar horas buscando pequeños tesoros. Es uno de esos paseos clásicos que siempre tienen algo nuevo para descubrir.

El paseo se completa con una caminata por uno de los parques más tradicionales de Caballito, diseñado por Carlos Thays. Comprar un libro y sentarse a leer bajo los árboles es una de esas escenas que resumen el espíritu porteño.

El dato: Durante el fin de semana, además, aparecen puestos de coleccionismo con juguetes antiguos, cómics, figuritas, monedas y estampillas.

Dónde: Beauchef 100, Caballito.

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5. Recorrer el arte contemporáneo del MACBA

El MACBA es uno de esos museos que siempre tienen algo nuevo para descubrir. Su programación cambia durante todo el año con exposiciones, visitas guiadas, performances y talleres que proponen mirar el arte contemporáneo desde otros lugares. Es un plan perfecto para perderse un par de horas entre obras, ideas y nuevas perspectivas, ya sea en una salida de fin de semana o como pausa cultural en medio de la semana.

La experiencia se completa con charlas, ciclos de lectura y encuentros que mantienen la agenda en movimiento. Ideal para una cita, una salida en solitario o simplemente para descubrir una de las propuestas culturales más interesantes de San Telmo.

El dato: además de sus muestras temporarias, el museo cuenta con una de las colecciones de arte geométrico y abstracto más importantes de Latinoamérica.

Dónde: Av. San Juan 328, San Telmo.

6. Descubrir el Espacio Cultural Adán Buenosayres

En pleno Parque Chacabuco, el Espacio Cultural Adán Buenosayres es uno de esos lugares menos conocidos del circuito porteño que merece entrar en la agenda. Además de su anfiteatro, el espacio cuenta con patios donde suelen realizarse actividades al aire libre, talleres y propuestas para toda la comunidad.

Abierto de lunes a jueves de 9 a 20, viernes de 9 a 22, sábados de 10 a 21 y domingos de 13 a 21, siempre hay una nueva excusa para acercarse. Su agenda se renueva durante todo el año y sus redes son el mejor lugar para descubrir próximos shows, ciclos y actividades.

El dato: su programación combina artistas emergentes con compañías de danza, tango y teatro, convirtiéndolo en una de las propuestas culturales más interesantes para descubrir otra cara de Buenos Aires.

Dónde: Av. Asamblea 1200.

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7. Escuchar música en vivo en Bebop Club

Buenos Aires también se descubre a través de sus sonidos, y Bebop Club es uno de esos lugares donde la ciudad cobra otro ritmo. Ubicado en Palermo, este club de música en vivo presenta más de 600 shows al año con una programación que se renueva semana a semana: jazz, blues, soul, funk, pop y música argentina conviven en un escenario donde pasan artistas locales, figuras internacionales, ciclos especiales y bandas residentes.

La experiencia empieza desde que uno cruza la puerta. Con mesas alrededor del escenario, una carta gastronómica completa, coctelería de autor y una selección de vinos, Bebop propone una noche para quedarse. Su ambiente íntimo y su excelente calidad de sonido lo convierten en uno de esos planes porteños donde una buena canción puede ser la excusa perfecta para alargar la noche.

El dato: Para acompañar el show, probá las rabas con salsa tártara o la pizza Margarita de masa madre. La carta de bebidas suma vinos seleccionados y cócteles de autor como el Gin Tonic de Parker.

Dónde: Uriarte 1658.

8. Hacer una ruta por bares notables

Hay pocas experiencias tan porteñas como dedicar una tarde a recorrer bares con historia, entre cafés con vitrales, mesas de madera, librerías antiguas y calles que parecen contar otra época de Buenos Aires. La ciudad conserva una de las escenas de cafés históricos más interesantes de América Latina, con lugares que siguen funcionando desde hace décadas y mantienen intacto ese espíritu de charla larga, café de por medio y encuentros sin apuro.

La ruta puede empezar en Los 36 Billares, sobre Avenida de Mayo, un clásico inaugurado en 1894 donde todavía sobreviven sus mesas de billar. Desde ahí, el recorrido sigue hasta Claridge Bar, dentro del histórico hotel del mismo nombre, con su aire de club inglés y una de las barras más elegantes del Microcentro. Después, el plan continúa en Bar Británico, frente al Parque Lezama, o en Bar de Cao, un almacén-bar de San Cristóbal que conserva la esencia del Buenos Aires de principios del siglo XX.

El dato: Entre parada y parada, la excusa es perfecta para sumar librerías, ferias de usados y caminatas sin rumbo.

Dónde: Los 36 Billares, Av. de Mayo 1271;  Bar Británico, Brasil 399; Bar de Cao, Av. Independencia 2400.

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9. Caminar por San Telmo entre ferias, bares y antigüedades

San Telmo es uno de esos barrios que nunca pierden la capacidad de sorprender. Sus calles empedradas, casonas antiguas, anticuarios, galerías y bares conviven con una escena gastronómica y cultural que lo mantiene más vivo que nunca. El mejor plan es recorrerlo sin apuro: caminar por Defensa, mirar vidrieras, descubrir patios escondidos y dejarse llevar por los músicos callejeros y el movimiento de sus veredas.

El recorrido puede empezar en Plaza Dorrego, el corazón del barrio, donde conviven feriantes, artistas y mesas al aire libre. Desde ahí, vale la pena pasar por el Bar Plaza Dorrego y seguir hasta el Mercado de San Telmo, donde los puestos de antigüedades comparten espacio con propuestas gastronómicas como Choripanería, Milanguería y Fueguito.

El dato: Para completar la caminata, el circuito puede sumar la Galería Solar de French, la pequeña Casa Mínima, El Zanjón de Granados o un cierre tranquilo en Parque Lezama, uno de los rincones verdes más lindos del sur porteño.

Dónde: San Telmo.

10. Ver el atardecer desde Florida 165 Rooftop Bar

Hay algo especial en ver Buenos Aires desde arriba, cuando la luz cambia y la ciudad empieza a encenderse. En pleno Microcentro, Florida 165 Rooftop Bar ocupa la terraza de la histórica Galería Güemes y ofrece una de las postales más lindas del centro porteño. Desde el sexto piso, las cúpulas, las fachadas antiguas y el movimiento de la calle aparecen desde otra perspectiva.

El plan combina arquitectura, coctelería y gastronomía en un ambiente relajado, ideal para una salida después del trabajo, una cita o un encuentro con amigos. Con tragos, platos para compartir y una vista privilegiada, es una de esas terrazas donde vale la pena quedarse hasta que cae la noche.

El dato: Se pueden realizar reservas por WhatsApp, en este link.

Dónde: Florida 165.

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11. Recorrer el Jardín Botánico y el Parque Tres de Febrero

Buenos Aires también tiene planes para cuando la idea es bajar un cambio. El Jardín Botánico Carlos Thays es uno de esos rincones donde el ruido de la ciudad queda en pausa: senderos entre árboles, esculturas escondidas, invernaderos de hierro y miles de especies convierten una caminata común en un pequeño escape verde en pleno Palermo.

El paseo puede seguir por el Parque Tres de Febrero, entre lagos, bosques, museos y caminos ideales para caminar sin apuro. Es un plan que invita a tomarse la ciudad con calma: caminar sin rumbo, descubrir rincones escondidos y combinar naturaleza con la amplia oferta gastronómica y cultural de Palermo. Una forma distinta de redescubrir Buenos Aires a otro ritmo.

El dato: La casona del Jardín Botánico tiene casi 150 años de historia y fue la vivienda de Carlos Thays, el paisajista responsable de darle forma a muchos de los grandes parques porteños.

Dónde: Jardín Botánico, Av. Sta. Fe 3957;  Parque tres de febrero, Av. Infanta Isabel 110.

12. Descubrir Puerto Madero de noche

Cuando baja el sol, Puerto Madero cambia de ritmo. Los diques iluminados, el Puente de la Mujer y los edificios modernos crean uno de los paisajes urbanos más reconocibles de Buenos Aires, ideal para caminar, sacar fotos o simplemente disfrutar de la ciudad desde otra perspectiva.

El paseo puede combinarse con una visita a la Reserva Ecológica Costanera Sur, una copa en alguno de sus restaurantes o una cena frente al agua. Caminar sin apuro, contemplar el perfil de la ciudad y disfrutar del encuentro entre el río, los espacios verdes y la arquitectura contemporánea es uno de los grandes planes que ofrece Puerto Madero.

El dato: Si la caminata termina con hambre, Puerto Madero tiene opciones para todos los gustos: desde las pastas de Ambrosía hasta la cocina nikkei de Osaka, pasando por las vistas al río de Rëd Resto & Lounge o los clásicos italianos de Garibaldi.

Dónde: Puerto Madero.

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