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Estilo Campo

7 restaurantes para un almuerzo de alto nivel en Buenos Aires

Siete restaurantes para disfrutar almuerzos de alto nivel en Buenos Aires, con cocina, producto y servicio cuidados.

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Buenos Aires tiene restaurantes capaces de transformar el mediodía en una experiencia que va mucho más allá de una pausa entre semana. Estos almuerzos de alto nivel en Buenos Aires combinan producto, técnica, servicio y espacios con identidad propia, desde parrillas tradicionales y cocinas de autor hasta proyectos distinguidos por la Guía Michelin. Algunas propuestas ofrecen menús ejecutivos pensados para recorrer varios pasos; otras mantienen durante el día la misma carta de la noche y permiten conocer cocinas muy convocantes con mayores posibilidades de conseguir mesa.

Desde Puerto Madero y Núñez hasta Villa Crespo y Belgrano, hay alternativas para distintos estilos de salida. Carnes argentinas, pastas artesanales, platos trabajados a la leña, vegetales de estación y cartas de vinos que acompañan el recorrido. Siete restaurantes para organizar un almuerzo especial, descubrir chefs con una mirada definida y sentarse a la mesa en lugares donde cada detalle forma parte de la experiencia.

1. Estilo Campo

Desde 1998, Estilo Campo es una de las parrillas que forman parte de la identidad gastronómica de Puerto Madero, con una propuesta que celebra los sabores argentinos en un entorno cálido y tradicional. Para quienes buscan disfrutar de un almuerzo completo, la casa ofrece de lunes a viernes su “Menú Almuerzo” a un precio accesible. Incluye entrada, plato principal, bebida, copa de vino y postre o café, con diferentes alternativas en cada paso.

Entre las entradas se puede optar por la empanada de lomo cortada a cuchillo, la muzzarella a la milanesa sobre un espejo de salsa fileto o los vegetales grillados; mientras que los principales incluyen bife de chorizo grillé con guarnición de papas fritas o ensalada de estación, canelones de espinaca y carne braseada con salsa Rossini o un risotto azafranado de vegetales y pollo. Para el cierre, se ofrece flan mixto artesanal, panqueques de dulce de leche con helado o helado artesanal, en una experiencia que reúne cocina argentina, parrilla y clásicos de la gastronomía porteña en pleno Puerto Madero.

El dato: declarado Sitio de Interés Turístico, abre al mediodía de 12 a 16h y ofrece vistas al agua.

Dónde: Av. Alicia Moreau de Justo 1840, Puerto Madero.

2. Evelia

Almorzar en Evelia es una buena estrategia para conocer uno de los restaurantes más conocidos de Núñez sin tener que pelear por una reserva nocturna. El proyecto del chef Máximo Togni —también creador de Dogg, Togni’s Pizza y Togni’s Café— lleva el nombre de su abuela y propone una cocina de raíz italiana, con técnica, buen producto y una mirada personal. Recomendado por la Guía Michelin, abre de martes a domingo de 12 a 15:30 y de 19:30 a 24h. El mediodía suele ser más accesible para conseguir mesa, mientras que por la noche conviene reservar con anticipación porque suele llenarse.

El salón se transforma con la luz natural y ofrece una experiencia más relajada. La carta es exactamente la misma en ambos turnos, así que se puede disfrutar sin concesiones de su charcutería elaborada en el restaurante, la panera que ya tiene fama propia y una notable selección de pastas artesanales. Opciones recomendadas para pedir: la tabla de charcutería con stracciatella y gnocco frito; los fusilli al fierrito con ragú boloñés y stracciatella; los agnolotti de carne con crema de parmesano y jugo de cocción de 24 horas; o los ñoquis con estofado Evelia.

El dato: conviene guardar lugar para el postre. El profiterol con helado de vainilla y chocolate caliente o alguno de sus helados de elaboración diaria, especialmente el de pistacho.

Dónde: Campos Salles 1712, Núñez.

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3. NESS

Ir a NESS al mediodía es una gran oportunidad para descubrir uno de los restaurantes de culto de Núñez con un ritmo más relajado. Detrás de la propuesta está Leo Lanussol, el chef que revolucionó la escena porteña con Proper y que acá retoma su espíritu inquieto y algo punk, pero desde una cocina más madura y enfocada en el producto.

La carta cambia con las estaciones, evita la división tradicional entre entradas y principales y permite pedir muchos platos en medias porciones; una invitación directa a compartir y probar más. Para arrancar, el pan de masa madre a las brasas y el chipirón relleno de queso manchego con mayonesa de limón son dos de los imperdibles. Después, podés seguir con la chernia con papa y mantecato, algún vegetal de estación al fuego y, para el final, su ya célebre flan de halva.

El dato: destacado por la Guía Michelin, todo pasa por la leña: parrilla, horno y plancha. La cocina está a la vista, integrada al gran salón de estética industrial donde los cocineros trabajan a metros de los comensales.

Dónde: Grecia 3691, Nuñez, CABA.

4. Alcanfor

Alcanfor demuestra que un almuerzo de alto nivel también puede ser relajado, ágil y disfrutable. En una cálida casa de Villa Crespo, el chef Julián Galende propone una cocina de autor estacional, conectada con pequeños productores y atravesada por una filosofía de aprovechamiento integral de los ingredientes.Ese compromiso con la gastronomía sostenible le valió a Alcanfor la Estrella Verde de la Guía Michelin en 2025 y 2026, además de formar parte de su selección de restaurantes recomendados.

Al mediodía el menú -de 12 a 15- ofrece un menú dinámico que se define cada jornada y suele incluir una sopa o ensalada como entrada; pesca, pollo, alguna otra carne y una alternativa vegetariana entre los principales; y postre. Una oportunidad especialmente conveniente para descubrir la cocina de Galende en un formato cotidiano, breve y accesible, pero con el mismo cuidado que caracteriza al servicio nocturno. Como el menú cambia diariamente, vale la pena dejarse llevar por la propuesta del día. Una de sus combinaciones recientes incluyó sopa de berenjena o paté de pollo con pickles; pollo con salsa de sésamo y porotos estofados, pesca con velouté y repollitos o polenta blanca con gírgolas a la provenzal; y helado de membrillo con diplomata de vainilla y cajú.

El dato: una de sus combinaciones recientes incluyó sopa de berenjena o paté de pollo con pickles; pollo con salsa de sésamo y porotos estofados, pesca con velouté y repollitos o polenta blanca con gírgolas a la provenzal; y helado de membrillo con diplomata de vainilla y cajú.

Dónde: Aguirre 949, Villa Crespo.

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5. Corte Comedor

En una esquina de Belgrano, Corte Comedor lleva la carne al fuego con una mirada contemporánea. La cocina trabaja exclusivamente con leña de quebracho y pone en primer plano cortes clásicos, carnes maduradas y embutidos artesanales. Al frente está el chef Santiago Garat, formado en el ámbito rural y con experiencia junto a Francis Mallmann, que construye su propuesta alrededor del producto, el fuego y el aprovechamiento integral de la carne. En la parrilla aparecen entraña, ojo de bife, asado de centro, pulpón de vacío, bife de vacío y paillard de lomo, además de opciones maduradas, como medio bife y ojo de bife con hueso.

La propuesta se completa con entradas como tartare, croquetas de asado, provoleta y mollejas, junto a vegetales como zanahorias asadas con labneh ahumado y cheddar o brócoli con alioli de porotos fermentados. El salón, de techos altos y mesas sin manteles, mantiene una estética descontracturada y contemporánea. Para acompañar, la carta de vinos apuesta por pequeñas bodegas y etiquetas menos comerciales, con opciones como Malbec Argentino de Catena Zapata, Pulenta Gran Cabernet Franc o Domaine Nico Grand Mère, además de una selección por copa. La propuesta se completa con aperitivos y cervezas, en una experiencia que pone en valor la carne, su origen y el trabajo alrededor del fuego.

El dato: la cocina trabaja exclusivamente con leña de quebracho y combina cortes clásicos, carnes maduradas y embutidos elaborados artesanalmente.

Dónde: Av. Olazábal 1391, Belgrano.

6. Brava

En Belgrano, Brava lleva su universo de carne, fuego y vino al mediodía con un menú ejecutivo a un precio conveniente. Disponible de lunes a viernes de 12 a 16 h, incluye entrada, principal, guarnición, postre, bebida y café, y permite probar parte de la propuesta de este nuevo restaurante especializado en carnes. Entre las entradas aparecen la lengua con alioli criollo, el matrimonio de brioche de Wagyu y los pimientos y cebollas al horno de barro con queso de cabra.

Para los principales, hay opciones como la chuleta de bife angosto Angus, el matambre tiernizado al limón, el pollito al horno de barro y la milanesa de peceto. Las guarniciones también pasan por el fuego: batata y zapallo al horno de barro, papas fritas y hojas verdes. Todo se sirve en un salón contemporáneo diseñado por Estudio Zunino Grillo, con una gran cava como protagonista y la cocina de fuegos a la vista.

El dato: para acompañar, Brava cuenta con alrededor de 130 etiquetas de vino, además de cocktails y otras opciones. Un menú de mediodía que se aleja del clásico ejecutivo de oficina y mantiene el espíritu de la casa: producto, fuego, vino y técnica.

Dónde: Mariscal Antonio José de Sucre 676, Belgrano.

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7. Villegas Resto

En pleno Puerto Madero, Villegas Resto le da una vuelta contemporánea a la parrilla argentina, con foco en carnes seleccionadas, cortes premium y una carta pensada para acompañar el fuego con buenos vinos. El salón es amplio y elegante, con distintos ambientes, sectores al aire libre y vista al río. La parrilla reúne clásicos como ojo de bife, bife de chorizo, vacío y asado de tira, junto con cortes especiales como tomahawk, porterhouse, entraña de lomo y picaña. La carta también se despega de la carne con platos como la burratina con salmón ahumado, crema de palta y pesto de tomate, la milhojas de papas con guacamole y langostinos grillados y pastas de elaboración propia.

Para la sobremesa, la carta de cocktails reúne clásicos como Negroni, Aperol Spritz y Campari Orange. Carne, vino y una mesa con vista al río: un plan que busca llevar la experiencia de la parrilla porteña a otro nivel en Puerto Madero.

El dato: el vino ocupa un lugar central: la casa tiene una cava refrigerada con capacidad para 1600 botellas y unas 300 etiquetas nacionales. Entre las opciones aparecen Bramare Malbec, Gran Enemigo Agrelo, Angélica Zapata Malbec y Rutini Malbec, además de una selección por copa.

Dónde: Avenida Alicia Moreau de Justo 1050, Puerto Madero.

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