Grasso
Grasso es una nueva pizzería muy relajada con una fórmula sencilla pero sumamente ganadora: pizzas bien logradas, aireadas, delgadas y monchosas, junto a una acotada selección de vinos franceses o cervezas artesanales mexicanas.
Este es el hermanito italiano dde Ahumados Pelican, el favorito de más de uno en la Santa María por sus carnes ahumadas. Grasso también contagia buena onda con un ambiente retro y colorido, con sus figuras en neón por todos lados, que recuerdan a las películas ochenteras.
Para comenzar frescos, pedimos la ensalada de tomates, queso stracciatella y aceite de hierbas. Una ensalada de verdad sin necesidad de agregar una sola lechuga. Pero si quieres algo más sustancioso en lo que llega tu pizza, tu opción serían las croquetas de jamón serrano; llevan un trozo de atún fresco, que las vuleve aún más untuosas en la boca.
Luego llegaron las meras meras. De las seis pizzas disponibles, la Mr. Grasso es uno de los hits, lleva pepperoni, miel picante, stracciatella y unos chiles shishitos asados. Nos recomendaron para acompañar, un rosado Flying Solo, limpio y balanceado. Hay que aplaudir que los precios de las bebidas tienen la mejor calidad-precio que hemos visto en los últimos meses, incluso hay un par de vermúts.
Cada que los visites habrá una pizza de la semana, a nosotros nos tocó una bastante carnívora: con papada de cerdo, jamón serrano y pepperoni. La dieta quedó en el olvido inmediatamente. Y si eres fan del tiramisú, la versión de Grasso tiene un