emperador-meiji
Emperador Meiji | Olivos
Emperador Meiji

5 menús para salir a almorzar con onda y cortar el día

Del nikkei y el brasero japonés a clásicos porteños: cinco propuestas para que el mediodía sea más que un trámite.

Publicidad

Buenos Aires tiene cada vez más razones para alejarse del delivery de siempre. Estas cinco propuestas combinan buena cocina, precios razonables y ambientes que invitan a quedarse un rato más. Todas tienen menú de mediodía o carta pensada para el almuerzo. Y todas merecen una visita.

1. Fabric

La carta de mediodía de Fabric combina técnica japonesa con ingredientes de la región: hay ceviches y tiraditos de influencia peruana, pero también platos calientes que reconfortan. El Udon de Mariscos —fideos udon con langostinos y calamares en dashi nikkei— y el Ramen con caldo de curry, huevo molle y alga nori son dos de los imperdibles. Las Gyoza Salmón al vapor con salsa ponzu son un cierre inesperado y muy bienvenido, en una propuesta avalada por doce años en el mercado y presencia en toda la ciudad.

También puede interesarte: La ruta del ramen en Buenos Aires: 10 mesas y barras

El dato: en el local de Vicente López hay barra de handroll, para un almuerzo diferente con tus compañeros de oficina.

Dónde: múltiples locales en la Ciudad de Buenos Aires, Gran Buenos Aires, Mendoza, Tucumán y Costa Atlántica. Menú completo en fabricsushi.com.ar/menu.

2. Yatai Yatoi

La propuesta recorre Asia de punta a punta con una estética de neones y carteles vibrantes que hacen del espacio una experiencia en sí misma. De lunes a viernes, entre las 12 y las 16, ofrece dos menús cerrados: Yatai (principal + bebida) y Yatoi (entrada + principal + bebida), con opciones como Pad Thai, Katsu Curry Udon y Donburi. De la carta, el Bo Xao —udon con bondiola marinada en lemongrass, jengibre y ajo— y el Kinilaw, un ceviche filipino con leche de coco y mango, son los que más recomiendan los habitués.

El dato: el local del Barrio Chino tiene un karaoke y una máquina de peluches para un after office con onda.

Dónde: Echeverría 1665 local 601, Barrio Chino, Belgrano; Costa Rica 5802, Palermo.

Publicidad

3. Tigre Morado

Referente de la cocina peruana en Buenos Aires, Tigre Morado tiene tres locales y un menú ejecutivo de lunes a viernes que funciona como puerta de entrada a una propuesta más amplia, siempre con eje en la cocina peruana e influencias del Pacífico asiático. El formato es simple: un paso (principal + bebida) o dos (entrada + principal + bebida) con el plato del día como protagonista. Los que mejor resumen el espíritu de la casa son el Chaufa Chaufa —arroz al wok con vegetales y pollo, tapado por su tortillita con verdeo y salsa nikkei—, y el Cebiche Ají Ají —con pulpo y langostinos en crema de ají amarillo—.

El dato: en el local de Palermo te encontrás con Under, un bar oculto con coctelería de autor.

Dónde: Honduras 5900, Palermo; Av. Libertador 2405, Olivos; Av. Costanera Rafael Obligado 185, Costanera. Menú completo en menyu.com.ar/carta-tigre-morado.

4. Emperador Meiji

El primer brasero japonés de la ciudad lleva la experiencia del robata –parrilla de carbón– y la tradición izakaya a Buenos Aires, con dos sedes —Palermo y Olivos— y una carta diseñada para comer en porciones pequeñas, compartir y explorar.

También puede interesarte: 15 lugares para comer muy bien en Buenos Aires por menos de $30.000

El producto marino tiene protagonismo: para el mediodía, el Tiradito de Atún Rojo —con salsa ponzu trufada y nabo— y la Trucha Miso —glaseada con sweet miso y puré de wasabi— son opciones de producto limpio y bien ejecutado. Para los que quieren algo más contundente, hay ramen de cerdo con caldo largo, láminas de wagyu, hongos shiitake y kimchi. El Udon con Mariscos, con manteca japonesa y fondo de parmesano, mantiene sus fans incondicionales.

El dato: donde haya un Emperador Meiji, hay un Mutsuhito (así le decían a Meiji en la intimidad). Es un omakase oculto, solo para cenas.

Dónde: Honduras 5902, Palermo; Corrientes 421, Vicente López. Reservas en emperadormeiji.com.

Publicidad

5. ADA

A un año de su apertura, ADA ya tiene clientela fija. La propuesta cambia con las estaciones y apuesta a fermentos, panificados y conservas propias. Al mediodía suma take away y delivery. Los Gnocchis con crema de limón y vegetales de estación o con ragout de ternera son un hit, y la Milanesa ADA con spaghetti y crema de albahaca reinterpreta un clásico porteño con mucho criterio. Para quienes prefieren algo más liviano, el plato Macrobiótico —arroz yamaní, vegetales asados y vinagreta cremosa de tahine y naranja— demuestra que comer sano no tiene por qué ser aburrido.

El dato: tiene mesa comunitaria y cocina abierta, lo que hace del espacio un lugar tan interesante para ver como para comer.

Dónde: Libertad 1198, Retiro.

Recomendado
    Últimas noticias
      Publicidad