1. Ajo Negro


En un ambiente industrial y relajado, Ajo Negro pasea por el mar argentino a través de un formato de tapas. La idea nació para ofrecer diversidad y productos exclusivos a precios más accesibles y fue valorada por la Guía Michelin como Bib Gourmand.
Sus dueños actuales, oriundos de Mar del Plata y pescadores, utilizan materias primas nobles -como caviar, erizos, centolla y navajas- en combinación con técnicas y productos de diversas cocinas en una serie de raciones chicas y medianas.
Los baos con langostinos rebozados, mayonesa de wasabi y pickles son la puerta de entrada y uno de los favoritos del menú, al igual que la pesca con cremoso de papa y una salsa oscura de inspiración danesa. Se recomienda sumar el crudo peruano y las navajas patagónicas con gremolata de almendras, pero la carta se actualiza según lo disponible en cada temporada y van incorporando tapas del día.
El dato: para ver el trabajo en los fuegos, la ubicación en la barra es ideal. También hay pequeñas mesas altas y mesones bajos al fondo del local.
Dónde: Av. Córdoba 6237, Chacarita.












