1. GRASA: barra de hamburguesas


Grasa es una de las aperturas más comentadas de Villa Crespo y, aunque se especializa en hamburguesas, juega en otra liga. Acá no hay combos ni bandejas descartables: las burgers se sirven en vajilla real, se acompañan con vinos por copa y se disfrutan en un espacio entre vintage y cool, con servicio de mesa y una barra que se lleva todas las miradas.
Si bien hay mesas en la vereda y en el salón, la mejor ubicación es, sin dudas, la barra frente a la cocina. Una mesada baja de acero inoxidable con sillas cómodas desde donde se puede ver todo el proceso de armado. La carta es breve y sin vueltas: tres hamburguesas bien pensadas. Cheeseburger con pickles de pepino, clásica con cheddar, lechuga, tomate y cebolla, y una especial del mes que habilita el juego de sabores.
Los medallones de carne salen finitos y bien crujientes; los panes acompañan sin robar protagonismo y el cheddar bien fundido, equilibra cada bocado. La música acompaña sin invadir y el clima es relajado, ideal para quienes aman la hamburguesa pero también valoran el ambiente y el buen servicio. Pronto suman helado soft, lo que ya promete un cierre feliz.
El dato: muy recomendable para público +30. Es sin reservas desde las 19:30.
Dónde: Acevedo 986, Villa Crespo.














