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Juani Lecea

Más que un humorista: las muchas vidas de Juani Lecea

Músico, abogado, actor y creador de contenidos, Juani Lecea encontró su lugar en la televisión junto a Mario Pergolini.

Romina Scatolón
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Hace poco más de un año, Juan Ignacio Lecea dejó Mendoza para instalarse en Buenos Aires. No había un contrato esperándolo sino, como él mismo dice, "simplemente el deseo de ampliar un poco el horizonte". Esas nuevas posibilidades finalmente llegaron y lo llevaron a la pantalla de El Trece como notero de “Otro Día Perdido”, el programa que marcó el regreso de Mario Pergolini a la televisión.

Pero detrás del humorista que hoy recorre las calles entrevistando a desconocidos hay una historia que empezó mucho antes de las redes sociales y de la pantalla chica. "Salimos a despejar la incógnita", como suele decir al cerrar sus notas. Y la pregunta aparece sola: ¿quién es realmente Juani Lecea?

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Juani LeceaOtro Día Perdido

En su vida conviven la música, el Derecho, la actuación y una curiosidad que nunca aceptó quedarse dentro de una sola etiqueta. "Soy muchas cosas al mismo tiempo. He tenido crisis existenciales con respecto a eso", resume el multifacético Juani entre risas.

Antes de la televisión, una batería

Si hay un sonido que acompaña a Lecea desde siempre, es el de la percusión. "Yo nací y antes de hablar tocaba los tuppers de mi vieja con cucharas; ahí se configuró ese gusto por tocar la batería y por la música. Además en la ducha soy un gran cantante", revela sobre esta conexión innata e intuitiva que tiene con la música.

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Juani LeceaBateria

Aquel interés infantil se convirtió en una pasión que atravesó toda su adolescencia. A los 14 años armó Anda la Osa junto a un primo guitarrista. En el mismo repertorio convivían Los Enanitos Verdes, Maná, Metallica y Guns N' Roses, “un delirio”. Después llegaron las canciones propias, las presentaciones en vivo y una escena mendocina que empezaba a crecer junto con él.

Más adelante formó parte de Ojo Reactor, se sumó a la banda de Joven Breakfast y recorrieron diferentes ciudades argentinas, además de subir a los míticos escenarios del Lollapalooza, el Cosquín Rock y de Niceto. Las giras por el país siguieron con distintas formaciones de amigos consolidando una relación muy cercana con músicos de una generación que hoy representa el nuevo sonido mendocino, como Usted Señálemelo, Pasado Verde y Gauchito Club.

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Juani LeceaLollapalooza

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Creó también Pornokaut, cuarteto con el que grabó un EP en Buenos Aires de la mano del músico y productor también mendocino Juampi DiCesare (Mi Amigo Invencible) y fue telonero de Dante Spinetta allá por 2018. “Fue una etapa hermosa”.

La música está en su ADN y si bien el humor ocupa gran parte de sus días, la batería sigue viajando con él. "Tengo la bata conmigo, me la traje; hay etapas donde estoy más cerca y otras donde me alejo un poco, pero siempre forma parte de mi vida”, dice Juani quien sigue sumándose a proyectos de amigos que lo invitan para ir a tocar, “estoy siempre disponible". De hecho participó en Bastarda Jam Sessions, un tributo al Pity Álvarez en el Saldías Polo Cultural (Recoleta).

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Juani LeceaBateria

El humor como un juego muy serio

Las redes sociales fueron el lugar donde muchas personas lo descubrieron, pero para Juani el humor nunca fue solamente una sucesión de chistes. No interpreta personajes ni construye universos extravagantes. Su humor nace de un lugar mucho más cercano: observa situaciones cotidianas, les cambia apenas el ángulo y encuentra ahí una versión inesperada, inteligente y reconocible.

"Es así mi forma de ser, me gusta jugar. Lo que hago tiene mucho que ver con lo lúdico y la narración, la palabra es un juguete muy entretenido. Además de ser un medio para comunicarnos, existe la posibilidad de ir más allá y disfrutarla", exclama durante la charla.

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Juani Lecea.

Esa manera de entender el lenguaje atraviesa cada uno de sus videos. Hay observación, ironía, gestos y silencios que completan el relato. Detrás de cada sketch hay una idea que insiste hasta convertirse en una necesidad.

"Antes de la realización del contenido hay una suerte de urgencia. Algo se instala de forma bastante insistente y hasta que no sucede esa descarga, la publicación en sí, no cesa… Ahí aparece una sensación de realización pero también de incertidumbre, es raro", reflexiona sobre ese momento en el que queda “en la vidriera para ser visto”.

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Juani LeceaActor

Para él, publicar un video no responde solamente a la lógica de las visualizaciones. Prefiere pensarlo como un regalo. "Creo algo y sale al mundo exterior en forma de obsequio para quien lo quiera recibir", precisa el artista que ha tomado cursos de clown, de actuación y de toda asignatura que complementa sus facetas.

El mensaje que cambió el rumbo

La llegada a la televisión fue una grata sorpresa. Mientras se abría camino en la Ciudad de la Furia, recibió un mensaje que terminaría cambiando el rumbo de los meses siguientes. La producción de “Otro Día Perdido” (ODT) estaba buscando un perfil para salir a la calle como notero y lo contactó a través de Instagram. "Ellos me convocaron. Estaban buscando perfiles y, entre otros, coquetearon conmigo. Hicimos una serie de pruebas que terminaron derivando en que yo ocupe ese lugar, el de intermediario entre el piso y la gente".

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Juani LeceaEntrevista

Hoy recorre la vía pública junto a un camarógrafo y conversa con personas sobre temas de actualidad. Ellos producen un guión para empezar pero después todo ocurre en tiempo real. Y es justamente ahí donde se mezclan el actor, el músico acostumbrado a improvisar y el humorista ocurrente que sabe escuchar antes de responder.

Parece simple hasta que él explica lo que sucede detrás de cámara del formato fresco y provocador que protagoniza: "No es solo ir a preguntar. Tiene una complejidad difícil de comprender hasta que no lo hacés. Dependés de la otra persona, necesitás estar presente, conectado, sin mucha distracción. Yo los disfruto un montón".

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Juani Lecea.

Este mendocino sin tonada marcada disfruta mucho de su actualidad, aprende, conoce, explora lo desconocido y asegura estar muy a gusto, “es un desafío constante que me tiene contento”.

El abogado que nunca dejó de ejercer

Si uno vuelve a hojear la historia de Juani Lecea hacia atrás, es inevitable no frenar en su etapa de estudiante de Abogacía y posterior ejercicio de su título. Llama la atención esa combinación de facetas pero todo combina en armonía en su ser.

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Juani LeceaAbogado

"Las personas de mi alrededor preveían un futuro abogado en mí porque era apasionado en las discusiones y lo sigo siendo. Soy bueno para argumentar", dice quien nunca abandonó el derecho y que en la actualidad acompaña causas que están por llegar a su fin.

Sí hubo un tiempo en el que sintió que todas sus facetas competían: “No niego que de a ratos fue caótico, sos como una suerte de bicho raro; entre los abogados sos un hippie y entre los hippies sos el CEO de una corporación", bromea. Pero eso quedó atrás y hoy siente que todas sus pasiones delimitan quién es. "Uno termina entendiendo que las etiquetas del afuera hay que desarmarlas. Se puede ser una cosa y otra en distintos contextos. Una cosa no implica que uno no pueda ser otra".

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Juani Lecea.

El camino de regreso siempre pasa por Mendoza

Aunque hoy viva en Buenos Aires, Mendoza sigue siendo el lugar donde vuelve a encontrarse con parte de su historia. Lo primero que hace cuando está de visita en su provincia es encontrarse con los suyos para luego armar plancitos.

¿Cuáles? Un lomito en Barloa (San Martín y Morales, Las Heras), una fiesta improvisada, un vermú y platitos en La Central (Av. Bartolomé Mitre 794, Ciudad) y hasta alguna obra de teatro.

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Juani LeceaAmigos músicos mendocinos

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Pero hay un programa que sobresale por encima de todos. No está en un restaurante ni en una carta sino al costado de una ruta. “No hay como una tortita casera con chicharrón. Pero no una cualquiera, la verdadera, la que está hecha en horno de barro, la que vende la señora en su mesita puesta en la banquina. Esa ya está casi en vías de extinción”, comparte mientras piensa en una y la desea con todo su ser para acompañarla con un mate “amargo, por supuesto”.

Mientras atraviesa el momento de mayor exposición de su carrera, Juani Lecea evita hablar de metas demasiado lejanas. Dice que le gustaría hacer un show en vivo, seguir aprendiendo y mantenerse abierto a lo que surja. Quizás tenga que ver con esa manera de entender el camino, sin apurarse por definirse. Porque, después de conversar con él, queda la sensación de que el humor nunca fue el destino, sino la consecuencia natural de alguien que nunca sintió la necesidad de elegir una sola versión de sí mismo.

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