1. Vagues, provincia de Buenos Aires


Esta lista comienza con un destino que probablemente comparte características con todo el resto: entorno natural, experiencia rural y un paseo que garantiza tranquilidad y desconexión. Ubicado a siete kilómetros de San Antonio de Areco, es un pueblo ligado al tren: su estación data de 1894 y era el punto donde se unían los ferrocarriles que venían de Luján con los de Retiro. Hoy funciona como Centro de Interpretación Ferroviaria y puede visitarse para conocer su historia. Si hablamos de cantidad de habitantes, este lugar tiene menos de 90 y su magia está en disfrutar las caminatas por sus calles de tierra, los mates bajo sus árboles y la comida criolla en uno de sus pocos restaurantes.
El dato: para los amantes de los trenes Los Vagones de Areco es un planazo. Se trata de un hospedaje rural que usa coches antiguos reciclados como habitaciones, que ofrece pensión completa.
Dónde: para llegar desde Ciudad de Buenos Aires, hay que tomar la RN 8 y, una vez allí, seguir las indicaciones hasta llegar a Vagues.



















