1. Potrerillos: la escapada de montaña que nunca falla


A poco más de una hora de la Ciudad de Mendoza, Potrerillos se transforma en uno de los refugios de montaña más elegidos. Rodeado de paisajes y vistas permanentes a la Cordillera, el destino combina aventura con trekkings de diversos niveles de dificultad, desconexión en hospedajes en medio de la naturaleza y restaurantes con platos criollos ideales para las bajas temperaturas.
El dique, con 12 km de largo y 3 de ancho, suma una postal imponente durante los días fríos; y más aún con las actividades que continúan durante el invierno como los paseos en veleros y los kayaks, que aportan toques de color al gran espejo de agua.
El dato: El Gran Hotel de Potrerillos es un sitio ideal para una experiencia 360. Dispone de 35 habitaciones y de dos áreas gastronómicas abiertas a huéspedes y visitantes, además de tardes de té y espacios recreativos para toda la familia.



















