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Listings and reviews (15)

The Capital Grille

The Capital Grille

Con una carta extensa, y una selección de más de 300 etiquetas de vino nacionales e internacionales, este restaurante elegante, sin quitarle lo familiar, se especializa en cortes de carne de gran calidad (incluida carne añejada en seco).  El lugar cuenta con muchos espacios: barra, gabinetes, mesas, salones privados (esos con consumo mínimo), con capacidades desde 1 hasta 30 personas, incluso una terraza. Decorado con fotografías de personajes históricos (Juan Gabriel o María Félix) y lugares de la ciudad, estas últimas tomadas por Naso (Jose Ignacio Vargas) un arquitecto mexicano con proyectos como la Cátedra Blanca, LANZA Atelier y FRAMA.  El ambiente, con luces tenues y cálidas, te envuelve con música jazz, bossa nova, swing y sus distintas variantes, además de que cuenta con jazz en vivo los viernes de 8 a 10 en la terraza. Aunque siempre verás personas de negocios, conforme avanza la tarde llega todo tipo de gente, desde parejas hasta familias. Ya que el restaurante original está en Estados Unidos, aquí encuentras menús especiales durante el año como la cena de Thanksgiving, que estuvo conformado por tres tiempos. Una crema de calabaza, servida con trocitos de calabaza encurtida y queso de cabra. El favorito de la noche. En segundo lugar, el tradicional pavo relleno de mostarda (hecho de fruta, azúcar y esencia de mostaza) en su jugo, acompañado de puré de calabaza, arúgula, servido con un gravy. Finalmente, una tarta de nuez pecana (un tipo de nuez) acompañada de helad

La Sotomayor

La Sotomayor

3 out of 5 stars

Acaba de abrir en Polanquito una cantina inspirada en las más tradicionales, con la ligera diferencia (bueno no tanto) de que está totalmente modernizada. El lugar está decorado con referencias al reino de la Nueva Galicia (en lo que ahora es Jalisco) de finales del siglo XVII, especialmente en los tesoros e historias de vida de sus virreyes y familias de vidas opulentas.  Quien quiera un poco de privacidad, cuenta con una “terraza” -con techo retráctil- que da una sensación de amplitud. Aquí el ambiente comienza a partir de la música, que pasa por todos los géneros, entre electrónica, indie, corridos y rock.  De la barra, pedí una mezcalita de ponche, y un Occidental: gin especiado, licor de ciruela, infusión de té de jazmín, agua tónica y cardamomo. Ambos sumamente distintos, cada uno con una personalidad muy marcada. No podría elegir favorito, eso te lo dejo a ti.  Para comer, hay toda clase de antojitos y platos cantineros. Comencé con un ceviche de huachinango con salsa bruja, lo suficientemente picoso para los que no comen chile. Seguí con el short rib con mole negro, acompañado de tortillas de maiz azul y blanco hechas a mano. No es sorpresa que funcione teniendo un gran mole y una proteína que, a pesar de ser más pesada que el pollo, queda perfecta. No menos importante fue el pulpo a la gallega servido con puré de papa. Uno de mis favoritos por el pulpo tierno, perfectamente cocido. Para cerrar con broche de oro, compartimos un buñuelo con jarabe de piloncillo, guayab

Long Story Short

Long Story Short

4 out of 5 stars

A sus pocas semanas de abrir, es una de las cosas por las que la gente regresa y entendemos totalmente el porqué.A un par de cuadras de Zona Rosa abrió un gastrobar acogedor e íntimo. Con comfort drinks, comida para acompañar que fácilmente se vuelve protagonista, y playlists delicadamente cuidadas para cada día y hora de la semana.  Su carta de cócteles fue creada por Ramón Tovar (Nardo o Casa Awolly), influenciada por la música, los artistas y sus historias. Con estos tres ejes nos presentó sus creaciones: Primero, la tendencia de los low drinks, pensados para aquellos que no quieren llevar la fiesta tan acelerada, ya que tienen graduaciones menores de alcohol, pero sin dejar de lado la calidad. Probamos el Manhattan shiso, preparado con bourbon, vermut rojo con shiso (albahaca japonesa) y soda. Un trago con notas afrutadas, donde el bourbon se vuelve protagonista y nos deja una sensación a banana delicioso, que sin problema podríamos tomarlo toda la noche.  Sobre los inspirados en canciones, el que más disfrutamos fue la vie en rose, con licor a base de vino blanco, ingredientes del mediterráneo, cítricos, destilado de cereza, prosseco rosado, jugo de toronja y tomillo limón. Nuestro favorito por su frescura particular al contacto con el paladar, de esos que no esconden la graduación alcohólica, pero los olores y sabores lo hacen mágico.  En cuanto a los inspirados en artistas de la cultura occidental, el favorito fue Redemption, con ron jamaicano infusionado con betabel y

Café Sabino

Café Sabino

3 out of 5 stars

Con poco más de medio año de haber abierto sus puertas en la colonia Atlampa, puedes comer delicioso luego de ver arte contemporáneo. No podemos entender Café Sabino sin Casa Wabi y María Ciento38. La idea nace de acercar la buena comida y la oferta cultural a zonas fuera de sitios como la Condesa, la Roma, el Centro Histórico o Polanco. La fundación Casa Wabi es una organización con sede en Puerto Escondido que trata de fomentar la creación artística, en conjunto con el mejoramiento de las comunidades de todo tipo. Maria Ciento38 es un restaurante italiano, familiar, con décadas de historia y buena comida en la Santa María.  En nuestro afán por probar la gastronomía del lugar, nos tomamos nuestro tiempo para probar distintas bebidas, donde brilló el chai, con esa sensación herbal natural que no se encuentra en cualquier lado, y un punch final de sabor; así como la limonada, limoncello de la nonna (creación del lugar), infusión de cítricos con agua mineral y hielo.  Entre los panes, por unanimidad, ganó el pan de muerto gracias a su textura, sabor, olor y frescura. Pero como sabemos que no está disponible todo el año (aunque quisiéramos) también recomendamos completamente la concha y el garibaldi, recién sacado del horno: calientito, esponjosito, que se deshace en la boca, a la vez que se funde con los sentidos. Hicimos una pausa para dar un tour por el lugar, y que nos hablaran sobre la exposición actual, con piezas de Puerto Escondido, además de la fusión de la arquitectura

Jacques Vinyl Bar

Jacques Vinyl Bar

4 out of 5 stars

Para a los que nos gusta agarrar la fiesta sin dejar de ser foodies, hay un bar en Polanco que, a pocas semanas de abrir, ya está dando de qué hablar. De los creadores de Casa Olympia, Coppola y Montana, Jacques te recibe con viniles de música ochentera, y mixología y gastronomía meticulosamente pensada. En la vida tenemos dos moods en cuanto a fiesta se refiere: cuando nos gusta bailar, sudar, mover el esqueleto mientras tomamos algo; y luego está cuando queremos sentarnos, escuchar música, cantar una que otra rola y echar el traguito coqueto en un lindo espacio. Para estas veces está Jacques Vinyl Bar. Encontramos una decoración espléndida: tonos cálidos, asientos cómodos, lleno de espejos y patrones que le dan elegancia sin perder la casualidad. Sumado a esto, la música disco inunda los espacios lo suficientemente grandes para ir con amigos o para una cita; obvio también está la barra para quienes disfrutan consigo mismos. Comenzamos con un ya conocido aperol spritz y un todavía más conocido negroni, tal como esperábamos, deliciosos. Le seguimos con una Paloma roja, un trago con tequila silver, vermut, jarabe de jamaica, cardamomo y refresco de toronja, adornado con sal de tamarindo y chile de árbol. Maridamos con tapas de salmón ahumado e ikura, con láminas de pepino en escabeche, jocoque verde de cilantro, chile de árbol fresco, sobre pan baguette. Sus notas levemente picositas se complementaban perfectamente con el trago y nos abrieron el apetito. En la segunda tanda, p

Taco Santo

Taco Santo

4 out of 5 stars

En Chihuahua acaba de abrir un lugarcillo cuyo eslogan es "tacos veganos y cócteles", con una propuesta fresca sobre la comida y trato amable. El lugar es un localito, de donde salen los pedidos, te cobran y preparan los alimentos; y afuera es donde hay varias mesitas en la tan de moda zona de “terraza”. Con la tarima que da privacidad y hace que no te sientas en la calle. El ambiente es agradable, un sitio donde las personas que te atienden son familia. La música va del indie al pop o electrónica a buen volumen. Para comenzar, nos pedimos la tostada de atún vegano, que está hecha con sandía marinada en salsa de soya (receta de la casa), servido en una tostada de maiz azul, con jitomate, cebolla morada, pepino, ajonjolí negro y aderezo de chipotle. Los sabores conjugan el uno con el otro, con texturas y una curaduría que le da a la sandía un sabor distinto (ojo, sigue sabiendo a sandía, pero con notas distintas). En segundo lugar, probamos el taco Baja de berenjena: empanizada con tempura, servido con col morada, zanahoria, lechuga, aguacate, ajonjolí negro, el mismo aderezo del anterior y limón para acompañar. Un taco muy rico, balanceado y contundente. Como todo lo mejor siempre queda para el final, pedimos la sopa azteca, servida con su respectiva crema, queso, aguacate y tiritas de chile guajillo. Esta es completamente la joya de la corona, con una consistencia un poco más espesa y un sabor que te llena las papilas gustativas en cada cucharada; el secreto, comino y epazot

Sing

Sing

4 out of 5 stars

A unas cuadras de Zona Rosa abrió un lugar con dos pisos, lleno de luces neón, espejos, una carta exquisita, buena música, karaoke y un poquito más. Así nos recibe Sing, un lugar para darte la vuelta a disfrutar la noche. La cena estuvo a cargo de Edgar Trejo y Juan Martínez (los chefs ejecutivos), los cócteles fueron ideados por el bartender Israel Tagle, y el show de Luis Miguel fue interpretada por el imitador José Eyembac. ¿Qué más se le puede pedir a la vida? Este tipo de shows los realizan en fechas especiales como el día de las madres.  El lugar es pequeño, en el primer piso se utiliza como restaurante y el segundo como bar. Respecto al primero, hay mesas para dos, cuatro hasta diez personas, en espacios cómodos e instagrameables, rodeados de luces neón. En lo que se refiere al bar, sigue un poco la misma gama de color que el piso anterior, aunque éste sin ventanas (pero con aire acondicionado, pa’ la calor), un pequeño escenario donde está el piano, el sitio para el dj y para la persona que se presente o, en todo caso, para los valientes que se aventuran al karaoke, abierto de jueves a sábado desde las 7 de la tarde hasta la madrugada. Todo acompañado de la coctelería de la casa, donde nuestro favorito fue el Sabina (mezcal con jamaica especiada con cardamomo y cítricos). Sumamente refrescante, de esas bebidas que saben a alcohol y a todos sus ingredientes. El ambiente se siente tranquilo, sofisticado y divertido. Por un lado, puedes cenar súper rico, con canciones qu

Montana Disco Retro Futura

Montana Disco Retro Futura

3 out of 5 stars

En la Juárez, cerca de la Zona Rosa, alejado un poco del barullo usual, se encuentra Montana, un antro que retoma la idea de un speakeasy a la vez que toma el concepto disco, lo adapta y trae a la actualidad. Esto ocurre dentro del restaurante-bar Coppola. Justo al fondo del lugar se encuentra una cortina; al descubrirla verás una zona con un par de spots previos a Montana, donde puedes tomarte fotos para tus stories o para enchular tu feed. Al llegar por fin a Montana verás un sitio lleno de bolas de cristal enormes, paredes con texturas prismáticas, luces cálidas que oscilan entre el verde y el naranja, barras alrededor del lugar -para que no hagas filas innecesarias-, sillones cómodos y mesas hasta para 10 personas. Todo esto rodeando la pista de baile envuelta en humo. El ambiente lo ponen, primero los DJ’s nacionales e internacionales que van rotando, para una mayor variedad, pero eso sí, siempre buenísimos. La música va desde el electro, pasando por el pop y rolas de los 80 y 90, hasta actuales. Aquí las edades oscilan desde los veinteañeros a los de más de 30. Si llegas temprano  y lo ves medio apagado es porque todo mundo está entrando en mood fiesta, pero conforme pasan las canciones y los tragos, verás como poco a poco todos se van uniendo a la pista  y cantando las canciones. Las bebidas están a cargo del mixólogo Braulio Hernández, el máster de Casa Olympia. En primer lugar, nos sirvieron un negroni clásico. El twist aquí es que le agregan aire de naranja y vaya q

Coppola

Coppola

4 out of 5 stars

Coppola te recibe con música ochentera, un gran despliegue de vinilos y una carta preparada exhaustivamente por Jaime Durán (Casa Olympia) donde reina la pizza de masa madre. Además, coctelería de Braulio Hernández que comienza por los spritz, y pasa por los negronis, martinis y mocktails. Se encuentra a un par de cuadras de la Zona Rosa, aunque todavía un poco alejado del barullo, lo cual le da una personalidad propia, donde te sientes cómodo. El ambiente lo pone el Dj, encargado de hacer que te sientas envuelto en una burbuja, pues a pesar de las voces de una casa llena, puedes platicar.  Para comenzar, pedimos los corazones de lechuga asados, con mantequilla, aderezo césar, queso parmesano y chicharrón de pork belly. Una entrada poco convencional, que juega con las texturas, y balancea los sabores y temperaturas.  Luego le entramos a una pizza, la Duxelle, con base de sofrito de hongos aromatizados con aceite de trufa, queso fontina, mizuna y parmesano, preparada en horno de piedra, y acompañada de una salsa de cacahuate (nada picosa, pero espectacular). Una pizza ligera, llena de sabor de principio a fin. El cielo en una rebanada que se deshace en el paladar. Para acompañar cada tiempo nos pedimos un Sensao spritz (ginebra, refresco de guaraná, prosecco, carambolo, menta y agua mineral); y una Margarita o paloma?, con tequila blanco, licor de tequila de tamarindo, agua de piña, jugo de limón, soda de toronja, y escarcha de sal del Himalaya. Uno dulce, de esos donde casi n

Fábrica de humo

Fábrica de humo

4 out of 5 stars

En la Juárez hay un pequeño lugar con tornamesas, cerveza artesanal espectacular, tortillas de maíz criollo hechas al momento y de harina de Sonora, además de una serie de carnes y no-carnes ahumadas. Conoce Fábrica de humo, la nueva taquería que rebosa personalidad. El lugar, menú y todo el concepto fue creado por el chef eslovaco Pavol Lachkovic, con más de 20 años en México, en los cuales ha tenido el objetivo de entender, replicar y mejorar nuestro emblema más representativo: el taco. Así, toma de base la tortilla (azul, criolla, a mano) y le suma personalidad a los rellenos con procesos europeos y asiáticos; su complemento es Edgar Mejía, con experiencia en la industria musical, textil, cervecera y gastronómica. El lugar es lindo, con aires hípsters sin caer en lo pretencioso. El ambiente -por la zona- es tranquilo, pero a partir del viernes puedes encontrar Dj en la tarde, lo que da una nueva atmósfera. El tipo de ahumado que utilizan tiene tres momentos: el primero, salar y condimentar la carne (según el caso) y ponerla en hielo mientras se ahúma por primera vez; el segundo, sous-vide, se basa en cocer la carne al alto vacío; el último, es una cocción/ahumado en caliente, con encino. Esto permite gastar menos leña, manteniendo los sabores y jugos que a veces se pierden cuando se ahúma tradicionalmente. Ahora si, lo que nos importa más. Probamos el char siu, un taco a la BBQ, que emula un poco al yankiniku coreano (una técnica de preparación). Va acompañado de brotes y

Moma Kitchen

Moma Kitchen

4 out of 5 stars

Nos lanzamos hasta Huixquilucan a conocer un concepto que toma como referencia la comida mediterránea (sus preparaciones, técnicas y tradiciones culinarias) pero además trata de hacerlo sustentable y, por si fuera poco, aún más rico con ingredientes mexicanos.  A veces es complicado encontrar buenas propuestas fuera la Condesa, Polanco, la Roma o la Narvarte. Para los que habitan muy al poniente de la ciudad, este lugar queda a 5 min de Interlomas. Se trata de una cocina pensada y preparada desde el amor, con la calidez de la familia y combinaciones auténticas, por lo que no deja de ser una experiencia fresca. La idea es una conjunción entre el Chef Azari Cuenca, reconocido por su desarrollo de huertos urbanos, además de proyectos mega exitosos como Balmori Rooftop Roma y Niuyorquina Bar; y Óscar Rodríguez Borgio, un master en el ramo de la hotelería, lo cual termina complementando perfectamente el proyecto. El lugar es bello, con techos altos, zona de barra, una pequeña terraza, mesas de buen tamaño, sillas y sillones cómodos, decoración inspirada en un hogar elegante (candelabros, espejos, plantas, libreros) aunque sin pretensiones, con una iluminación que se va adaptando a la hora. Respecto a la comida, no nos juzguen, porque sí le metimos el diente a muchos platillos (nada que no se arregle con correr un poquito extra al día siguiente). Estos fueron nuestros favs: de entrada, la alcachofa triple textura, que consta de corazones sellados, servidos en un cremoso de alcachof

Yellow Monkey

Yellow Monkey

4 out of 5 stars

La idea de esta cafetería-restaurante tiene que ver con el estilo neoyorkino: el lugar, la música (pop, jazz, reggae, indie), la decoración y un poco en la forma de servir los platos. Podemos decir que realmente logra hacerte sentir en otro lugar.  Los creadores del concepto son: la chef Florencia España, mexicana con estudios gastronómicos y artísticos, lo cual se nota en los platillos y en el sitio; luego está Keisuke Harada, un japonés neoyorkino que le da su toque a la comida, para que cada plato sea siempre igual, en lo visual, el sabor, incluso en el gramaje (sí, así de ético el asunto). Probamos la smoked salmón toast, con salmón ahumado, queso crema, cebolla morada, tomate cherry, chile serrano y aceite de oliva, servido en hogaza de semillas. Es balanceado en sabor e ingredientes y disfrutable por lo crujiente, dulce y salado. Del lado más japo, pedimos una miso lemon soup, con un fondo ligero de algas y pescado, pasta miso, dumplings de verduras, aguacate y chile serrano. Una sopa con una acidez deliciosa y sabores armónicos. Para un almuerzo bien llenador, vete por el burrito de machaca con huevo estilo Sonora, con arroz, frijoles, lechuga, mix de quesos, aguacate y mayonesa de chipotle. Aún con tantos ingredientes, pueden sentirse por separado. Si no tienes ganas de café, prueba su cerveza artesanal (Yellow Monkey) una india pale, suavecita que te deja un gusto dulce. O un Arnold Palmer (té negro helado con limonada) si quieres algo refrescante para el medio día.