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Constanza Posadas

Constanza Posadas

Articles (2)

Lugares para tomar chai en la CDMX

Lugares para tomar chai en la CDMX

En la Ciudad de México tienes las mejores casas de té, cafés de especialidad y restaurantes. Descubre el chai masala que nuestros expertos te recomiendan probar en diversas zonas de la capital mexicana.   

Las mejores tortas ahogadas

Las mejores tortas ahogadas

Si ya probaste los mejores huevos, los mejores tacos o las mejores hamburguesas; es el turno de que conozcas las tortas ahogadas más tradicionales. 

Listings and reviews (26)

Hanky Panky Cocktail Bar

Hanky Panky Cocktail Bar

5 out of 5 stars

You know what Hanky Panky is, no need to explain the moniker. But, did you know that it’s also the name of a drink coined by the legendary Ada "Coley" Coleman at the Savoy Hotel in London, made with Fernet, vermouth and dry gin? We’re not allowed to divulge how this speakeasy is found but rest assured it would be difficult to stumble across it. We will give you a hint though: feign like you’re headed for the bathroom and you’ll be transported to an adult libation haven… welcome to Hanky Panky. If you’ve made it this far it’s surely because of word of mouth as this classic speakeasy does not advertise in any way. The finagling and sleuthing required to find this spot is entirely worth it once you’ve spent a night at a place which is impossible to find to begin with and ends with you exiting through a refrigerator door. After you make a few phone calls and get the doors to open up, you’ll be greeted by the wide sexy red chairs with bronze rivets, minimalist lamps, dim lighting, and a mirror that serves as a sort of altar for Coley. As I perused the menu, I noticed many cocktails selected and created exclusively for Hanky Panky by mixologists like Ricardo Sandoval (Limantour) and Phillipe Zaigue (Artemisia). I obviously ordered the Hanky Panky and I was instantly teleported to the Savoy as I savored the bitterness perfectly balanced by a sweetness. Then, I tried the Fortunite, made with house Mezcal, celery and grape – hard to fathom those flavors together – but, it’s smoky,

Fonda Mayora

Fonda Mayora

3 out of 5 stars

This place is all about soul. The service here is so warm it’s almost like visiting a family member. The soups taste like our aunt’s and they’re made with real veggies that taste like family tradition. There are a few influences on the menu from Nico’s chef, Gerardo Vázquez Lugo. His “Mexi-traditional” touch is being imparted on the hipster vibes in the neighborhood. We’re talking about dishes like the pork short ribs in green salsa with purslane, ranchero rice (red, fried, and delicious), tetelas (stuffed masa pockets) with refried beans and herbs, and how could we not mention the gordita filled with cactus. No frills here, just delicious home-cooking. The décor is all about pastels and birch wood tones. It’s all about keeping it simple and allowing diners to focus on the delicious food. Since it’s a recent opening, it still has a few details to fine-tune and we’ll have to come back to make up our minds definitively but, right now, there are no excuses to skip breakfast, lunch or dinner here with offerings like the smothered eggs, chilaquiles, ceviche tostadas and bone marrow gorditas.

El Marrokí

El Marrokí

3 out of 5 stars

Tomar té hecho con verdadera menta marroquí es un premio, preparada al genuino estilo marroquí, es puntos extra por preguntona. Así me pasó platicando con Bouchane Chelh. Voy a empezar por el final: la infusión que toman en este local de comida tradicional marroquí, es lo único que tuvieron que adaptar a la ciudad. La receta original resulta en un líquido extra dulce, así que aquí lo hacen dos rayitas abajo del shock, y lo agradecemos. Justo como lo hacen es el cierre perfecto después de comer un tajine con pollo, un plato que ofrece una cama de cuscús, una contundente pieza de pollo acompañada de verduras y –momento de salivar– una ligera reducción de los jugos de las verduras y el ave, todo sazonado con especias marroquíes (receta secreta, obvio). Frente a mi llegó un plato de barro y en este, brillaba un muslo de pollo bañado en una salsa de ciruela que dan ganas de pedir pan y olvidarse del protocolo; dulzona, ácida, casi granulosa. Son sabores absolutamente contrastantes, si confieso que la comparación era contra un merguez, una especie de salchicha típica de Marruecos que Bouchane prepara de forma artesanal, especiada, ligeramente picante y que puedes pedir sola o entre panes. A esta versión le llaman la burguéz por ser una combinación entre hamburguesa y merguez. También hay paquetes que entre semana resultan prácticos y de precio razonable. En esta misma categoría entran los sandwichs (sic) que, por lo pronto, tomo como promesa para volver a probar la comida auténtica

Aitana

Aitana

4 out of 5 stars

Llegué entre corrientes de aire frío y descubrí que había una boda en el mismo edificio. Subí por el elevador acompañada de gente emperifollada; desde el principio tenía buena onda la velada. Tuve un viaje inmediato a cualquier sitio que puedas imaginar cerca del mar. Cousi Interiorismo, el despacho madrileño a cargo del proyecto, creó una atmósfera que describe como mediterránea; espacios amplios, pisos verde menta y sillas de rattan. El salón es un poco más solemne, mientras que la terraza está en el equilibrio justo entre un lugar que ofrece alta cocina y un ambiente muy casual. Empecé con un callo garra de león firme con una tibieza perfecta y acompañado de porciones de pork belly que contrastaban con el radicchio que coronaba el plato. En el piso de arriba había celebración, pero la verdadera fiesta estaba en mi plato. Después seguí con unas guayabas rellenas de quesos cremosos, una combinación dulce con cítrico acompañado de endivias y un puntito de amargor que aparecía al morder las hojas de arúgula. Mientras tanto desfilaron unos crocantes de camote y betabel con foie gras, que al más puro estilo del chef Ituarte, eran una muestra de sabores clásicos que se actualizaon con la presentación del platillo. El menú es toda una provocación y elegí el pescado con barigoule de alcachofa, una preparación provenzal que originalmente tomó su nombre de unos hongos, pero mutó a una receta sin ellos que mantiene la mezcla de vino blanco que trans

Selinna Terraza

Selinna Terraza

3 out of 5 stars

Tienen una fachada iluminada que no pasa desapercibida, una terraza amplia con su muro verde (falso) y una considerable cantidad de pantallas para que, te sientes donde te sientes, puedas ver la tele. Con eso Selinna se delata:es mejor lugar para botanear, beber y juntarte a ver futbol, que para ir a comer de manera sofisticada. Empecé por pedir uno de los cocteles de casa; llegó el reina citrus con rodajas y cáscaras de toronja, limón, naranja y guayaba, flotando en una mezcla que se suponía tenía miel, licor de naranja, hierbabuena y mezcal. El resultado fue un trago con poca personalidad y sabores diluidos. Llegaron a la mesa unos tuétanos bañados en un aromático jugo de carne que le da jiribilla a los huesos rostizados que pululan por toda la ciudad. 2-1 favor aburrimiento, era el marcador, así queel resultado lo decidiría el aguachile verde: un molcajete con grandes trozos de mango y pepino y unos camarones colgantes, que sin mucho que ofrecer, tampoco estaban mal y me dieron esperanza. El desempate lo consiguió el atún con ajonjolí y puré de camote, un plato cumplidor que me acabó de convencer: Selinna tiene onda, pero aún está chava. Al final es un lugar para cotorrear, un espacio para relajarse y al que vale la pena volver. Si eres como yo (optimista), apreciarás el estupendo servicio del equipo. 

Mercado Independencia

Mercado Independencia

3 out of 5 stars

Es parte del revival de los mercados gastronómicos que empiezan a pulular en la ciudad; aunque está emparentado con Mercado del Carmen y Mercado Roma, no es lo mismo y no te puedes engañar pensando que si fuiste a uno, fuiste a todos. En mi visita lo sentí en su punto pues hay gente sin estar llenísimo, por lo menos en fin de semana. La entrada parece escondida y dudas de estar en el lugar correcto hasta que ves las escaleras porfirianas; remodeladas, lindas y peligrosamente angostas. Súbelas y te acordarás de lo que sentías de niño al entrar a una juguetería. Te enfrentas con una primera terraza, ahí hay una Parrillita, el café Independencia (ideal para cerrar con un espresso) y Oli, de Vicente Torres –un espacio españolísimo para tapear en serio y sin protocolos–. El bocado obligado es el lechón que pasó 48 horas cocinándose a baja temperatura y se acompaña de una naranja confitada que te comes poquito a poco con todo y cáscara para contrastar con la grasa del lechón. Delicioso y clásico. Otro son los hongos en escabeche con espuma de porcini y huevo de corral, una versión untuosa y golosa con todo el poder de los porcini (¡ese huevo!). En el segundo piso empieza la fiesta: hay una barra en la que puedes saciar tu sed mezcalera y otra en la que te pones coctelero en la Cava Independencia. Alrededor hay puestos para que pruebes variedad como Mishka El Ruso que tiene kotletas de carne molida bañada en salsa de champiñones con puré de papa y eneldo;, uno de esos platos que dan

Cemitas Victoria

Cemitas Victoria

3 out of 5 stars

Los mercados tienen la mezcla de colores, olores y gritos de los marchantes que puede ser tan divertida como abrumadora. “Pásele güerita” se escucha en todos lados, ves los caldos y las flautas y se te antoja todo. Solía ir al Mercado Lázaro Cárdenas para comer carnitas, ahora voy por las cemitas. El triunfo de los poblanos queda claro cuando uno prueba esta versión de la torta. La mejor que he probado en la ciudad está en Cemitas Victoria de Enrique Zermeño; un joven gastrónomo que dejó el mar cuando terminó su contrato como chef en un crucero y regresó a su tierra con antojo de este poblanismo. Le pasó lo mismo que a mi, las cemitas que encontraba en la ciudad estaban bien, pero él, poblano de nacimiento y corazón, sabía que los capitalinos casi merecíamos tener mejores cemitas. Cemitas Victoria es el único puesto en el mercado en el que no te gritan “pásele güerita”; ni lo necesitan ni les da tiempo, están demasiado ocupados preparando las cemitas con el pan que llega diario desde Cholula (aplaudimos la hazaña y agradecemos la frescura del pan). El menú contundente y pequeño ofrece combos de variedades como la de pollo o jamón, y más abajo, se leen versiones propias y más elaboradas como la victoria, rellena con un guisado de cerdo y chipotle o la poblana con milanesa de pollo o cerdo, jamón y todo eso que llevan las cemitas… entiéndase quesillo, chipotle y pápalo. Aquí hay tres peculiaridades: el toque de aceite de oliva con ajo confitado le da tonos herbales que son pequ

Enhorabuena Café

Enhorabuena Café

3 out of 5 stars

Felicidades, Enhorabuena llegó. No es un error de puntuación, es el nombre del nuevo lugar que nos da alegría y la dosis diaria de café; por eso le damos la bienvenida muy despiertos, con buen sabor y sonrisa en boca. Sus recetas han sido probadas, medidas y aplaudidas. Como su receta para la decoración, en la que hay una barrita para colocar tu taza que le da continuidad al sitio, y frente a esta, hay unas mesas de madera de color claro. En la barra principal están los métodos de extracción (chemex, pourover, sifón japonés, prensa francesa, etc) y una cocina a la vista. Estar aquí se siente como tomar café en la barra de la cocina de unos amigos, también se parece mucho a Chiquitito Café que está a unas cuadras y esto no es casualidad, pues son primos. Además de compartir la genética, también comparten la receta del café; algunos brebajes los preparan con la mezcla de Chiquitito espresso y otros, casi todos los métodos (excepto espresso y percoladora), se hacen con una mezcla de Pecora. Su proveedor veracruzano les lleva una mezcla de Costa Rica 95, que, sin las complicaciones de los tecnicismos y para ir al grano, cuando se prepara en chemex y pourover, se convierte en una taza de buen cuerpo –pesadez o densidad en la boca–, con un claro aroma a almendras y vainilla. Por cierto, con el método pourover se descubren con más facilidad las notas florales. Tenía ganas de una bebida que fuera más dulce que ácida, así que también lo probé en percoladora; se murió el mito y la mala

Toco Madera

Toco Madera

3 out of 5 stars

Taberna, miel para mis oídos, aunque la experiencia en Toco Madera tiene más de humo, tierra, quelites y vainilla. El lugar es oscuro y con mucha madera, pero está lejos de la imagen de una taberna con bárbaros y tarros; aquí las tablas son lisas, contrastan barras oscuras con otras de color miel. Se aprecian en las mesas y las sillas iluminadas levemente, lo suficiente para ver bien el menú, tu comida, a quien te acompaña en la mesa y a personas en las otras mesas; no lo dudes, este es un lugar para ver y ser visto. Junto a la ventana, entre una planta y un mural con tonos amarillos salpicado de colores y texturas, empecé por la recomendación de la casa: un coctel llamado tocomadera, construido con sirope de vainilla, mantequilla y el whisky de la casa, un destilado infusionado con hierbas. Una copa humeante sobre una tabla de madera y un puñado de cardamomo tatemado a un lado fue lo que llegó a mí. Era un pequeño bosque. El trago satisface, pero nada para volverse loco. Podría ser un primo del carajillo y me parece que funciona mejor como digestivo. Me lo acabé mientras llegaba una Páramo, cerveza pale ale de Colima que hizo migas con mi cacerola de pulpo. Y ojo aquí, en el menú dice pulpo perfectamente bien cocido, caí ante tal provocación y ellos ganaron. El pulpo estaba en su punto de cocción. Después llegaron los tacos, uno de barbachera (un poco seco pero de sazón correcta), otro de tuétano, cecina y setas. Los sabores y las técnicas saben correctas, aunque nada inolvi

Ahogadas MX

Ahogadas MX

3 out of 5 stars

La versión ambulante del antojo tapatío más clásico, la torta ahogada, tiene onda y variedad en este camión llamado Ahogadas Mx. Cuando se trata de food trucks soy escéptica, digamos que la comida suele estar simplemente bien y sólo en contadas ocasiones es tan buena que no se excusa en ser de un camión de comida. Bueno, es el caso de estas tortas ahogadas, un camioncito rojo bien puesto y con recetas deliciosas. Thelma Rosas es de la CDMX, pero su familia le heredó el recetario de Guadalajara y de ahí salieron las instrucciones básicas para hacer las tortas pero, como la sazón no es cosa de libros, Thelma se puso a hacer sus variaciones, prácticas y experimentos, hasta que le dio su propio toque a la receta. Tienen las tortas clásicas de carnitas y bañadas en caldillo, pero aquí vale la pena probar las versiones exóticas del antojito, por ejemplo, una ahogada gourmet (con pato y cebollitas caramelizadas) con el glorioso dulzor que se mezcla con el caldillo especiado y generoso, es el mejor pretexto para acosar en Twitter a este camión y seguirlo a donde vaya. La torta de camarón tiene unos tremendos camarones que dan alegría al comensal, y para quien no está de antojo del rigor de una torta ahogada, hay carne en su jugo, finamente picada y llena de sabor. Soy una de esas personas que le dan importancia al servicio, sin importar que se trate de un food truck y aquí te atienden con amabilidad y despachan las órdenes de manera veloz. El combo ganador: una torta ahogada y una ce

Á de Acento

Á de Acento

3 out of 5 stars

En A de Acento se nota la mano selectiva de la importadora y vocera de vino mexicano, Paulina Vélez. Los vinos son algo que se toman en serio y puedes encontrar buenas opciones a precios razonables. También, las tortas ahogadas son garantía en un lugar en el que está involucrada una tapatía. Primer tip: pon A de Acento en tu lista de lugares para tortas ahogadas. Este restaurante se explica como un lugar de comida fresca y cruda. Vamos, está en el mismo barco de “propuestas de cocina de mercado”, lo que quiere decir que tiene varios proveedores cuidadosamente elegidos que les llevan, tal cual, puro producto fresco y de temporada. La mejor manera de entenderlo es como un buen restaurante de comida estacional, en donde los productos frescos de sus proveedores determinan las recetas.  El resto de la magia la hace el chef con su claro romance por las cocciones largas que se transforman en uno de los platos favoritos: la costilla braseada con cebada perla y puré de perejil, un plato untuoso, complejo y memorable. Segundo tip: la costilla y el fondant de chocolate son imperdibles. El momento de la verdad. El secreto a voces mejor guardado de la colonia es la terraza. La decoración y el ambiente son relajados, con acentos bohemios y chic con un servicio formal; así que te funciona igual para ir con gente de la chamba, con parejas o cuates. Lo que sí debes de saber, y este es el último tip: los cocteles en esa terraza discreta, obligan a sobremesas largas, así que ve con calma.

Las Tortas del 333

Las Tortas del 333

3 out of 5 stars

¡Son unos visionarios! Para empezar, hace treinta años, cuando no era la onda, le pusieron a su local el mismo nombre de la dirección que ocupaban, el número 333 que se volvió famoso. La vida siguió y cambiaron su domicilio, pero conservaron el nombre. Todo esto fue, por cierto, en Guadalajara, la capital de las tortas ahogadas. La carnita de esta historia es que ahora están en la Condesa en un lugar muy chico, rojo y sabroso, en el que la especialidad son las tortas ahogadas. Cabe mencionar que tienen un par de ases bajo la manga; el primero es que hacen malabares para traer el birote por lo menos tres veces por semana, lo que garantiza la frescura del pan. El segundo son sus cebollitas, muchos lugares tienen buena cebolla desflemada para acompañar la torta, pero en este sitio les ponen una variable tolerable de la salsa de chile de árbol, ¡puro punch!, un sabor penetrante que se te va al cerebro. La carta es breve como quien sabe lo que tiene, y lo que tú debes saber, es que en la oferta se lee torta o taco de chicharrón, pero no es el chicharrón que se come en la CDMX, sino que es pancita finamente picada y guisada en otra salsa. Si esperas chicharrón en salsa te vas a sorprender, si vas con mente abierta, te vas a volar la cabeza con esta contundentemente casera versión de un guiso. Al final, usan camarones, o chicharrón,  preparados con esta salsa especial para rellenar las tortas ahogadas que son más de la casa. Si eres de gustos tradicionales, las de carnitas no te van

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