Borde[R]
Hay algo profundamente reconocible, y a la vez incómodo, en Borde[R], la nueva pieza de la Compañía del Sr. Smith que regresa estos días a la Sala Cuarta Pared. Una entra pensando que va a reírse (y se ríe, vaya si se ríe), pero sale con una sensación más difícil de nombrar. Como cuando te das cuenta, ya en frío, de que quizá aquella vez te enfadaste más de la cuenta. O muchas más.
Yo la vi en su estreno en el festival SURGE Madrid y, curiosamente, la memoria que me ha quedado no es la de una obra cerrada, sino la de una experiencia que se te queda adherida, como ese zumbido leve que no sabes muy bien de dónde viene. Ahora, en esta nueva temporada, esa sensación sigue ahí, quizá más afinada, más consciente de sí misma.
La premisa es sencilla, casi doméstica: un conflicto en una oficina de registro del Ayuntamiento. Gente que discute, que se empuja, que pierde los papeles. Y, sin embargo, lo que hace Pedro Casas no es contarnos qué ha pasado, sino por qué hemos llegado hasta ahí. Y ese "hemos" no es casual. La obra tiene algo de espejo deformante, pero no tanto por la exageración como por la cercanía. Es fácil reconocerse en esos personajes que, poco a poco, van desgranando sus pequeñas tragedias cotidianas.
La obra tiene algo de espejo deformante, pero no tanto por la exageración como por la cercanía
La estructura fragmentaria, que podría ser un riesgo, aquí juega a favor. Vamos viajando hacia atrás en el tiempo, encajando piezas de un puzzle emocional que no siempre encaja