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Wenceslao Bruciaga

Wenceslao Bruciaga

Articles (50)

Tinta Bruta: La juventud queer hoy puede expresarse libremente en internet

Tinta Bruta: La juventud queer hoy puede expresarse libremente en internet

Tinta Bruta, el filme sobre Pedro, un solitario joven gay en una turística e impersonal playa de Brasil, lleva una semana en carteleras nacionales. Con funciones especiales en algunas ciudades de la República Mexicana este fin de semana. Para descubrir un poco más sobre la inspiración detrás de Pedro, un antisocial duante el día que por las noches se libera homoeróticamente mediante un espectáculo de webcams y pintura fosforescente, hablamos con sus directores, Filipe Matzembacher y Marcio Reolon, así como con su protagonista, el actor Shico Menegat. ¿Cómo surgió la idea de la película?Filipe Matzembacher: En 2012 hicimos el cortometraje de un personaje llamado Pedro, que era carpintero y hacía shows nocturnos homoeróticos de noche mediante una webcam. También tenía una hermana llamada Luisa. El guion se concentraba más en la sociofobia de Pedro y en la relación con Luis, a punto de irse. Lo que despierta en él una especie de síndrome de abandono. Nos dimos cuenta que disfrutamos mucho de construir ese personaje. Que su personalidad nos permitía desarrollarlo más. Explorar como la internet puede alterar, para bien o para mal, a una persona como Pedro, en una ciudad como Porto Alegre, que por su condición de playa y puerto, hay muchas oportunidades y punto de interés, pero también, es propicia a las despedidas. Por lo que alguien como Pedro, que sufre de síndrome de abandono, puede verse mucho más afectado. Él siente que una constante en su vida es que todos lo abandonen con l

Tinta bruta: la persiana americana de la generación queer

Tinta bruta: la persiana americana de la generación queer

⭑⭑⭑✩✩ “Yo te prefiero, fuera de foco, inalcanzable. Yo te prefiero, irreversible, casi intocable...” En “Persiana Americana”, Soda Stereo describía una relación erótica a distancia, cuya comunicación se reduce a las provocativas señales corporales que se envía una pareja buga, a través de sus respectivas ventanas en las alturas de un clasemediero edificio del Buenos Aires ochentero. En este caso, la excitación se mide y se responde conforme a la graduación de luz de las persianas que cubren las ventanas. Cerati da a entender que nunca han cruzado palabra, solo permutas de instantes soft porn citadino. Hay ciertas semejanzas en los trazos en los planos urbanos de las ciudades densamente pobladas de Argentina y Brasil. Barrios con edificios húmedos y disfuncionales que albergan las paradojas e inseguridades de habitantes de una clase media atrancada en medio de la espada de la sobrevivencia y el espejismo. Es ese complejo punto medio en el que se encuentra la vida del brasileño Pedro (Shico Menegat), protagonista de Tinta bruta (2018), un joven gay cuyo contexto social lo obliga a ganarse billetes en medio de matones vinculados al crimen de las favelas. No tiene madre ni padre. Sus únicos vínculos familiares se reducen a su abuela y su hermana a punto de abandonarlo para solucionar sus propias trampas. Para escapar de su ermitaña realidad, Pedro ofrece espectáculos de erotismo en un canal de chat gay donde en la oscuridad se unta de pintura fosforescente. Como una forma de arma

Cómo sobrevivir a la pandemia desde el arte queer

Cómo sobrevivir a la pandemia desde el arte queer

Desde hace ya ocho años, la galería ArtSpace se ha propuesto exhibir el arte queer como algo más íntegro que una cuota progresista que sólo beneficia a unos cuantos oportunistas del mercado de la tolerancia. Por sus muros y pasillos se han expuesto arte gráfico, video instalación, videodanza y performances que dialogan con todas las posibilidades que se desdoblan de las identidades que no se someten a la rigidez de las perspectivas hetero. Aunque muchos bugas han pasado por la curadurías de ArtSpace. Porque lo que importa es el discurso y no tanto y otra vez, la cuota. El propietario de la galería, Armando Martínez, en verdad pone todo su esfuerzo en hacer de la palabra queer un recurso inconforme. Que no sólo satisfaga las obviedades. De ahí que ArtSpace sea quizás de las pocas galerías en donde se exhiban las propuestas más arriesgadas, incómodas, conflictivas de ver, pero necesarias para que las posturas de disidencia sexuales no se reduzcan a objetos de decoración.Que tampoco entiende a los artistas como parte de un catálogo de prestigios. En ArtSpace pueden presentar su trabajo todos aquellos artistas que tengan cosas firmes que decir sin distinciones de clase. Como muchos sectores, ArtSpace ha tenido que enfrentar el volantazo de la vida tras la dispersión del Coronavirus. Salir adelante en medio de una pandemia. Aquí una breve charla con Armando Martínez para saber cómo sobrevive una galería de arte queer en el de por si inclemente mundo del arte.  Recomendado: ¿Cómo e

"No me gusta el sexo explícito. Ni en los libros ni en el cine": André Aciman

"No me gusta el sexo explícito. Ni en los libros ni en el cine": André Aciman

Llámame por tu nombre (Call me by your name) levantó un número considerado de nominaciones al Óscar, más el sui generis alboroto que causó cuando llegó a las carteleras de las salas cinematográficas. Inusual para una historia homosexual exhibida en una época donde supuestamente la visibilidad de las minorías sexuales es una realidad y hasta parte de la cuota de entretenimiento. La novela cuenta la historia del adolescente Elio y su campirano despertar sexual con el asistente de su padre, un hombre con sus treinta y tantos años bien montados; el guapísimo y bronceado Oliver. En medio de fastuosos paisajes toscanos, perfeccionados por el brillante sol del verano italiano con el esplendor del auge del post punk de 1983, el drama despertó fascinación y sospecha por igual. Hubo quienes alabaron el romance mientras otros vieron en las secuencias de imágenes fantasías entrampadas en el privilegio blanco. Llámame por tu nombre fue la adaptación de la novela del escritor André Aciman que, en realidad, es parte de una serie de secuelas que mantienen el progreso de los personajes, y de la cuál Encuéntrame responde a una segunda entrega, aunque su autor se resiste a llamar a esta continuidad una trilogía propiamente. ¿Por qué situaste la historia en los ochenta?Es una época en la que viví al máximo supongo. Pero creo que también fue una década dónde las relaciones humanas se vivían con una intensidad más real. Conversaban y se abrazaban y se besaban. El contacto humano no tenía distracto

La proeza de hacer radio queer: Joaquina, Miranda y Mike

La proeza de hacer radio queer: Joaquina, Miranda y Mike

Desde que la estación de radio Aire Libre arribó a la Ciudad de México con su imponente centro de transmisión con vista al Monumento de la Revolución y su extraordinaria programación ecléctica, propuso una forma distinta de hacer radio, que incluye, como casi ninguna estación capitalina, una fuerte, y sobre todo auténtica, vocación por las voces queer. A propósito, hablamos con tres de sus locutores, Joaquina Mertz, Miranda Cervantes y Mike Ángeles, sobre hacer radio queer en la CDMX. ¿Cómo aterrizar lo queer en tiempos donde la mercadotecnia no deja escapar ni la más mínima oportunidad?Joaquina Mertz: Es difícil formar parte de una comunidad en la cual aún existen muchos rubros en los que te tienes que encasillar; formar parte de más grupos, ser más bisexual, o más lesbiana… ser queer, para mí, es formar parte de una comunidad sin tener que explicar más. El término queer me deja ser libre dentro de mi sexualidad y dentro de mi identidad de género. Solo soy y ya.Miranda Cervantes: Creo que aterrizar lo queer tiene que partir de la necesidad de ejercer una postura. Visibilizar y resaltar diferencias para generar conversación es lo más valioso que tenemos hoy en día. Más aún viviendo tiempos en los que nos sanitizan y arrancan la capacidad de escisión. Ser queer y aterrizarlo significa estar en desacuerdo con la mezcla homogénea que nos vende la mercadotecnia. En su esencia máxima, ser queer es disidente.Mike Ángeles: Todavía hay un camino largo para entender lo queer desde lo

TOP 5. Podcast LGBTTTI de la CDMX

TOP 5. Podcast LGBTTTI de la CDMX

Estas cinco propuestas son un claro ejemplo de que la variedad de podcast sexodiversos en línea es vasta. Comienza escuchando a especialistas y miembros de la comunidad gay, lésbico y queer aborda temas y conceptos actuales relacionados a la diversidad sexual y la identidad de género, desde una perspectiva crítcia y sobre todo, de una manera entretenida. Ojo, también puedes escuchar nuesto podcast Adictos a la ciudad, en el que recurrentemente abordamos temas LGBT+, como fotografía sexodiversa y una conversación con Roshell Terranova. Recomendado: 15 películas LGBTTTI para ver en línea y descubre estos proyectos de música queer de la CDMX.

Tres libros para entrarle al tema de lo trans y lo no binario

Tres libros para entrarle al tema de lo trans y lo no binario

En algún momento, la escritora y activista trans Elizabeth Duval, en una entrevista para El País, criticó al filósofo transgénero Paul B. Preciado como un “señoro” que proponía exquisitas teorías sobre el resquebrajamiento de los binarismos a los que se suele acorralar a los humanos, pero con pocas posibilidades de llevarlas a cabo en el plano de la vida real; con sus contrastes de clases y sistemas de relaciones. A Preciado no le hizo mucha gracia. Semanas más tarde, Duval se disculparía.  Sé parte de esta y más discusiones al rededor de lo trans con los más recientes títulos de los autores españoles antes mencionados. Suma a tus recomendaciones para entrarle al tema, el relato autobiográfico de la mexicana Morganna Love. Recomendado: Ciudad en Transición: Guía sobre la comunidad trans en la CDMX.

Bandas queer para ver en el Vive Latino

Bandas queer para ver en el Vive Latino

El festival de música reconocido por el público de latinoamérica, Vive Latino, pintará al Foro Sol de arcoíris con propuestas para el público LGBT+. Artistas independientes, como la Bruja de Texcoco, hasta los internacionalmente reconocidos, como Fangoria, se presentarán en este encuentro inclusivo que seguro te encantará.  Este año el festival Vive Latino celebra su 21º aniversario, una ocasión especial para traer a una banda de glam rock como lo es Guns & Roses, a una banda que se ha mantenido en el género indie a pesar de su éxito "Stolen dance", Milky Chance, y a otra banda más nacional como los Tucanes de Tijuana. Todos ellos compartirán escenario con artistas que la comunidad LGBTTTI ha hecho suyos, algo imperdible.  Recomendado: Proyectos de música LGBT+ que debes concoer en la CDMX.

Henrie Donadieu latente en la escena LGBTTTI con nuevo libro y su icónico bar El 9

Henrie Donadieu latente en la escena LGBTTTI con nuevo libro y su icónico bar El 9

"Ya no escucho muchas cosas nuevas", responde Henri Donadieu, francés afincado en México desde los setenta, a la pregunta de si hay bandas de génesis reciente que le llamen tanto la atención para presentarlas como las propuestas que marcarán tendencia en el ahora El 9 de Amberes. “Imposible pensar hoy en clubes gay que presenten en su cartelera bandas al estilo de Caifanes o Café Tacvba como sucedió en las noches de El 9”. Foto: Alejandra Carbajal Y es que El 9 fue un bar gay de los ochenta que él fundó y enalteció, siendo impulsor de vanguardias que siguen estando vigentes, quizás más que nunca. “Me alegra saber que ayudé a la hoy Ciudad de México a visibilizar la diversidad sexual y con ello empezar a hablar de respeto en términos más reales y callejeros”. Hoy, Donadieu no solo está cumpliendo un año de haber reabierto su histórico club de Zona Rosa, también presenta su libro La noche soy yo (Editorial Planeta, 2019), una suerte de precuela gonzo o spinf off autobiográfico después de que Tengo que morir todas las noches (Grupo Editorial México, 2014), de Guillermo Osorno, pusiera a dicho sitio en el mapa de las referencias contraculturales de la capital. Foto: Alejandra Carbajal “Estoy muy contento con todo lo que está pasando con mi nuevo libro y de la respuesta sobre todo de los jóvenes lectores que se interesan por los orígenes de la cultura subterránea de México, incluso más allá de la diversidad sexual”. Recuerda cómo su antro atrajo a protagonistas considerados fundac

Alejandra Bogue: "Considerarme pionera sería petulante, pero claro, tampoco puedo negarlo"

Alejandra Bogue: "Considerarme pionera sería petulante, pero claro, tampoco puedo negarlo"

A esta adorada se le recuerda como uno de los personajes más fascinantes e inconfundibles de los años más alternativos de El 9. Su altura emperifollada en extravagancia llamaría la atención, con sus performances al lado de Dj Chrysler. Saltó a la fama para convertirse en uno los primeros personajes trans en salir en televisión, cómo olvidar aquel icónico y delirante personaje de BettyBO5 o su gira en teatro cabaret con No seré Madonna pero soy la Bogue. “Siempre hubo alguien que abrió una puerta antes que yo, pero le tocaron épocas sin los medios suficientes para ventilar su lucha. Considerarme pionera sería petulante, pero claro, tampoco puedo negar el hecho de que hay un antes y un después de mí. Eso no me hace ni mejor ni peor que otra persona”. Foto: Alejandra CarbajalEl tiempo pasa y ahora La Bogue se une a las filas de Beat —aplicación de transportación privada— como chofer y esto marca cambios para las identidades trans. “Me gratifica muchísimo, pues me permite continuar con mi carrera artística y seguir con mi vida. Agradezco que los de Beat tuvieran una sensibilidad muy fina cuando me acerqué a pedir trabajo, orgullosa de mi identidad. Aquí, lejos de rechazarme —como otras aplicaciones que sí lo hacían porque no podían resolver el lío de mis documentos—, se preocuparon por resolver los algoritmos necesarios para darme empleo respetando mi identidad”, afirma la actriz. Así, cuando pidas una unidad, probablemente tengas la suerte de que aparezca el nombre Alejandra Bog

Eva Blunt y Amondi Blunt, en busca de nuevos horizontes drag

Eva Blunt y Amondi Blunt, en busca de nuevos horizontes drag

Los nombres de Eva Blunt y Amondi Blunt empezaron a resonar en el circuito de las fiestas LGBTTTI cuando su propuesta llegó a los reflectores del primer reality drag en México La Más Draga, en el que Eva Blunt fue finalista. Desde entonces y como pareja, han aportado al movimiento drag de la ciudad, mediante las fiestas de Travestía, un estilo que pretende romper con las fronteras del nicho gay para conquistar otras audiencias, como los heterosexuales, y así ayudar a romper prejuicios y fobias.   Foto: Alejandra Carbajal El reality RuPaul's Drag Race impone estándares muy altos para quienes desean ser drags...Eva: Gracias a RuPaul, el drag salió del underground para convertirse en un fenómeno mainstream en Estados Unidos. Incluso yo puedo decir que soy víctima del drag gringo, RPDR despertó en mí una curiosidad que me impulsó primero a pintarme las uñas y después hasta vestirme sin miedo. Pero en México lo drag ha empezado a tener su rumbo propio y súper fuerte, resultado de la combinación de la influencia estadounidense con la identidad mexicana que tiene sus propias cosechas musicales o de show. Si no hubieran visto el reality de RuPaul, ¿se hubieran atrevido a subirse a los tacones?Amondi: Tuve contacto con el arte de la transformación desde hace 10 años a través de unos amigos imitadores de artistas. Los veía sin saber qué era el drag o si existía, pero recuerdo que su estilo era más callejero.  Foto: Alejandra Carbajal ¿Hay una identidad drag mexicana?Eva: En el drag mex

Taller de shibari y bondage: Nudos, cuerdas y placer

Taller de shibari y bondage: Nudos, cuerdas y placer

El shibari es el estilo del bondage japonés, es decir, una práctica sexual basada en las ataduras e inmovilización con la variante de requerir de nudos especiales cuyos amarres y posicionamientos potencian la experiencia sexual, además puede incluir algunos momentos de suspención. Mike Urueta es uno de los expertos en este arte buscado por la comunidad LGBTTTI, lo aprendió mediante talleres con otros practicantes, libros, videos e investigación, esta última reconoce que ha dirigido su práctica a un lado creativo y visual. El shibari y el bondage están cargados de erotismo.  Foto: Cortesía Mike Urueta Algo que hace especial a los talleres de Mike es la inclusividad, por lo que él parte del lema: “todxs lxs cuerpxs son bienvenidxs”, incluyendo todas la preferencias y orientaciones sexuales, siempre y cuando esten dispuestos a aprender sobre una práctica cuya regla es la comunicación constante. Los talleres suelen tener un costo de $350 pesos e incluye el material de la práctica. La duración varía de 3 a 4 horas, depedniendo de lo cachondo que resulte la clase y la disposición del grupo, que suele variar según la apertura de los participantes.  Foto: Cortesía Mike Urueta Taller de shibari y bondage. 55 5494 3531. $350.

Listings and reviews (34)

Serenna

Serenna

4 out of 5 stars

¿Quién dijo que Gossip Girl terminó? Ella no sea ha ido. Vive en nuestros corazones. Y en la esquina de Manzanillo y Tlaxcala de la Roma. Serenna es un pequeño pero coquetísimo bistró inspirado en la bloggera Serena van der Woodsen que tantas emociones nos brindó a lo largo de seis temporadas en la TV. En sus paredes, adornadas con flores y los representativos colores tórridos del Upper East Side de Manhattan, cuelgan fotos de Serena; sus amigos, romances, sus regios outfits y un menú que ofrece chilaquiles, una variedad agradable de omelettes y huevos, baguetes, crepas, sándwiches y pastas. Además de una irresistible selección de postres. Para los desayunos también se pueden ordenar waffles o hot cakes, que se complementan con una tabla de quesos y carnes frías más una clásica mimosa y así, tener la experiencia neoyorquina completa. De hecho, los desayunos fueron el pretexto para que el staff detrás del Serenna se armara los domingos de bruch gay, pero heteroflexible. Como la idea ha sido un éxito, la mayoría de los comensales parecen como los amigos de Eric van der Woodsen en terapia de grupo para superar las crisis de los treinta años. Debo decir que la propuesta funciona. Sobre todo, si te das una vuelta apenas saliendo de una orgía gay, como fue mi caso. Al estar todas las mesas fuera, sobre la banqueta, no hay mucha presión social para andar oliendo bien y en tiempos de COVID-19, tranquiliza. La comida sabe bien y majestuosa si vas en vivo. Te pega la cruda ahí mismo. U

Crown

Crown

3 out of 5 stars

Cuando el hombre de seguridad me dijo “anímate, en poco tiempo se pondrá bueno”, no entendí a qué se refería exactamente. Me regaló un poco de gel antibacterial. Aunque el caminar agitado de un par de drags daban la sensación de que algo espectacular estaba por venir, para ser sábado por la noche, el Crown en Zona Rosa se sentía más bien vacío. No hay cover y por las medidas de higiene de la pandemia no se puede beber en la barra. Para pasar el rato se debe agarrar obligadamente una mesa, ya sea las periqueras que se encuentran en la entrada, o las mesas tipo cantina en el desnivel que corre como un pasillo largo hasta topar con la consola del dj, que pone pop cien por ciento noventero y de ahí al reguetón de moda y de regreso. Cuando escogí una de las últimas periqueras próximas a la sección de mesas de madera, sonaba “Informer” de Snow. Los muros de Crown sobreviven de la pasada administración, cuando aquí era el Baby, aunque más oscuros y lisos. Las mesas son ocupadas por grupos de amigos, hombres y mujeres casi todos alrededor de los 25 años que departen con alegría. Excepto por un gringo sentado casi enfrente del dj, regordete y alegre, con el que intercambiamos un par de miradas. También había otro galán con pinta de extranjero que bebía y hacía figuras con el humo de su cigarro en el área de fumar. Por lo visto, es un sitio para medio ligar tranquilos en un sábado de pandemia. Los meseros de Crown, con su debido cubrebocas, te enseñan la carta y te comentan del menú; c

Sugar

Sugar

4 out of 5 stars

Fue una suerte de erótico déja vu. Hace algunos años, en el mismo lugar dónde ahora se levanta Sugar, se encontraba uno de los más históricos sex clubs para gais que han surgido en la Ciudad de México. No estoy seguro si era exactamente en el último local o el penúltimo de esa vecindad, de retoques franceses propios de la belle epoque. Pero es de agradecerse que el edificio mantenga su espacio para poblaciones de diversidad sexual.Sugar ha surgido como un espacio de incidencia drag en medio de la pandemia. Sabes que cualquier día no es un día cualquiera cuando, desde la calle y en el muro amarillo con el letrero en neón del mismo color, te toman la temperatura y anotan en una lista que lleva el control de los asistentes para no rebasar la capacidad permitida, de acuerdo a las reglas de la nueva normalidad. Por lo mismo, lo más conveniente es reservar con anticipación, sobre todo si se planea ir en grupo de amigos.El concepto de Sugar podría entenderse como una terraza algo estrecha partida a la mitad por un muro que soporta la consola del dj. La primera parte, con vista a los árboles, funciona como área de fumar. La segunda, desnivelada a modo de pequeño teatro, es donde se montó el escenario en el que Aurora Wonders, Liza Zan Zuzzi y Tiresias ofrecen su espectáculo musical que arranca oficialmente a eso de las siete de la noche, moderado por Malandro, un hombre de sombrero de copa, plumas púrpuras y ojos alterados por sombras darkis. El ambiente intenta resucitar un cabaret

Blow Bar

Blow Bar

4 out of 5 stars

Hay un nuevo tumulto sobre la calle de Niza frente a la radiación de neones rosas y morados que incitan a nuevas expectativas en el barrio de Zona Rosa, que a pesar de su fama de tolerancia hacia la diversidad sexual, suele subsistir al filo del desgaste. Se trata del nuevo antro gay de la CDMX Blow Bar, la respuesta reconstruida al melancólico cierre del Boy Bar, de ahí que su distribución sea más o menos la misma: tres niveles en los que se intercambian buenos arrumacos entre penumbras, sudor pop y una caderona y refrescante diferencia: un piso dedicado al reguetón y su irresistible perreo. El vestíbulo me hizo sentir como en una boutique diseñada por Stanley Kubrick, por la calculada decoración futurista. Julia, una amiga que encontré deambulando por Zona Rosa y quien terminó por acompañarme, pudo entrar al denominado cuarto oscuro o hot room en la planta baja. Ahí tropecé con un vato con el que nunca paso de cruzar miradas y me preguntó si Julia era mi novia. Me escapé para darme unos besos en la parte candente que sigue siendo solo para hombres. Creo que la recepción de mujeres en esta fracción es un experimento. El primer piso es el edén bling-bling bajo una exquisita selección de reguetón, en un espacio que combina decoración industrial con paredes de ladrillo rojo que me recordaban los apartamentos de Wall Street —la película de Oliver Stone de 1988—, amplios ventanales con vista a la calle de Niza y una generosa pista en la que además de preservar el baile, también s

Rimming

Rimming

3 out of 5 stars

Con apenas unos meses en funcionamiento, este lugar pretende convertirse en la opción de lujo de los lugares de encuentro capitalino. Teniendo como punto de referencia la icónica punta del World Trade Center, el rimming empieza con un fuerte sistema de seguridad, incluyendo un hombrezote cuyo objetivo es revisar a fondo a todo aquel que entre. Por dentro predomina un blanco ochentero, por la textura que recubren las paredes. La planta baja se conforma de una espaciosa área de casilleros, la barra de cervezas y tragos, un lounge bajo luces discotequeras, una sala de videos soft y un baño con regadera. Digamos que la acción que todos buscamos sucede escaleras arriba: Aprovecharon ingeniosamente el espacio, dando forma a un gran salón para los que gustan de las esculturas humanas de múltiples brazos, también hay un cuarto dividido en cubículos, un laberinto oscuro, un salón con videos más fuertes y un baño. Como sucede en este país desigual, en Rimming se respira cierto lugar común de asociar lujo con tipos de buen cuerpo o de apariencia fresa, lo que a veces se entiende, castrantemente, como gente bien. Por mis convicciones punk y mi alcoholismo chelero originado de mis orígenes lagunero, yo no entro en ninguna de esas descripciones, sin embargo; la pasé sudado y bien. A pesar de que no es el lugar más concurrido del momento, vale la pena darle una primera oportunidad. Recomendado: Todo sobre sexo gay en la CDMX y Sobre el cruising gay en la CDMX

Éxtasis

Éxtasis

3 out of 5 stars

El portón de la entrada es de herrería casera que le da un toque de perversión. Una vez entras a Éxtasis, cualquier resonancia hogareña se desvanece para dar paso a la lujuria colectiva. Te recibe una rigurosa inspección de seguridad seguida de un cómodo vestíbulo en el que puedes desvestirte. Andar semiencuerado no es una regla, aunque los batos vestidos pagan más. Pasando el vestíbulo hay un pequeño mostrador en el que cobran la cooperación (varían según el día y aceptan tarjetas) y despachan cervezas, tragos y demás accesorios. La planta baja se compone de un gran salón con videos porno. Una vez subes las escaleras, se revela un muy pornográfico cuarto con espejos y penumbras apenas iluminadas por débiles estrobos de colores, para los que disfrutan del exhibicionismo. Luego, los siguientes cuartos van descendiendo en cuanto a iluminación hasta llegar a un pequeño espacio de absoluta oscuridad. Hay un sling y acuden todo tipo de hombres, todas las edades y formas. Noté que cuentan con una leal base de parroquianos que han generado una suerte de cachonda camaradería, como de compadres de cantina que se dan unos con otros. Lo que hace que la acción sea de verdad entrona, sin tantos remilgos o poses de divas sobrevaluadas. Recomendado: Todo sobre sexo gay en la CDMX y 10 experiencias de sexo gay que debes hacer en la CDMX

Club Babylon

Club Babylon

4 out of 5 stars

Este espacio ha saltado a la fama por ser la sede oficial, en México, de CumUnion, la franquicia que respalda las atrevidas, incorrectas y ardientes fiestas originarias de San Francisco y que despiertan una insaciable horda de fanáticos del bareback. La distribución de la planta alta del club recuerda un poco la arquitectura de los sex clubs de la supuesta Capital Gay, cuentan con un pasillo de glory holes a lo old skool y privaditos más incómodos que funcionales. También hay espacios comunitarios con camas de amplios colchones y un diminuto mezanine para echar el trago. En el staff que atiende el Babylon se encuentran hombres de acento sexy que ayudan a mantener el entusiasmo prendido. Una de las cosas que me agradó fue la especial atención que prestaron para montar la cabina del dj, como una especie de altar, al lado de este se encuentra el área del sling y al fondo la zona de casilleros en las que puedes dejar tus cosas. Recomendado: Cuartos oscuros en la Ciudad de México y todo sobre sexo gay en la CDMX.

Club Antifaz Zona Rosa

Club Antifaz Zona Rosa

2 out of 5 stars

Los lugares de encuentro para hombres homosexuales parecen ser lo único constante en las opciones de diversión capitalina. Amparados por la pseudo clandestinidad de la cultura subterránea, estos clubes de sexo sobreviven por encima de los antros y bares que suelen perderse en una accidentada obsesión por la novedad, y el dinero fácil. Sin embargo, algunos se quedan en el camino y ese parece ser el caso de la nueva sucursal de Antifaz, que abrió en el epicentro gay por excelencia, Zona Rosa. Tardé en dar con la puerta principal pues resulta que la entrada se encuentra al interior de un bar. Luego de subir unas escaleras, me encontré con horarios extraños para las dinámicas de este tipo de lugares, 10am-11pm, y con costos que van de los 80 a los 100 pesos, dependiendo de las promociones; se ajustan a una audiencia en su mayoría universitaria de recién ingreso, mayores de edad, obviamente. El lugar cuenta con dos plantas de cuartos oscuros, que quizás por la reciente inauguración se sienten improvisados, con poca dedicación. Y los parroquianos no son los más entrones, acaso por la edad que no son mi target. Como sea, es un lugar que vale la pena conocer, sobre todo en domingo. Recomendado: 10 experiencias de sexo gay que debes probar en la CDMX.

Deity

Deity

4 out of 5 stars

En la entrada del edificio hay neones suficientes para entender la distribución del local que funciona de lobby para tres sitios distintos, pero vale la pena señalar que nortearse puede ser fácil; Deity se ubica en la parte alta. Dicha aglomeración de la entrada puede dar el prejuicioso gatazo de ser un club con cadenero, pero sólo es cuestión de preguntar. La decoración de este nuevo antro gay incluye toques de selva urbana (por aquello de la constante vegetación), un patio folclórico e inflables que evocan la diversión artificiosa de lugares como Las Vegas. Me tocó ver casi la misma proporción de hombres que de mujeres, así que pudiera convertirse en un imperdible para lesbianas.Me encontré con un vecino que es asiduo a los bares gay que atraen a “muchachos guapos” y eso me dio pistas para entender el ambiente de este sitio que apunta ser la nueva sensación sabatina con ambiciones de euforia, a lo Living, aunque puede ser parte del efecto novedad acaparado por “muchachos” en la hervidera de los veintitantos. Aunque no hay un código de vestimenta, los jeans y tenis son permitidos. Se respiran playeras fresas cosidas con motivos alternativos y que hablan de un presupuesto para gastar en tragos que rondan los 90 pesos para arriba —la chela que cuesta 70—  y toda la pretensión que esa combinación genera. Si no eres un viejo amargado, la diversión fluye. Deity es un club interesante. Su opulencia de altas intenciones puede despertar prejuicios en alguien tan inadaptado como yo,

Guilt

Guilt

4 out of 5 stars

De los primeros clubes nocturnos que reseñamos en los primeros números de Time Out México fue la dupla de pecados capitales Envy-Guilt, que aspiraban a transferir una suerte de fantasía de exclusividad a las noches capitalinas de reventón LGBTTTI; con sus cadenas en la entrada recordaban leyendas nocturnas de los ochenta y cierto código de vestimenta completaba el concepto. Era, por así decirlo, la consumación de lo fresa que muchos gays anhelaban y podían pagar.De eso hace ya varios años, los suficientes como para que algunas posturas dentro de los colectivos LGBTTTI se tornaran algo rígidas en cuanto a la forma de divertirse, enfocándose más en posibles intolerancias que en la diversión misma. Quizás por eso, a pesar de lo agitado de la entrada y las prendas bien planchadas de los parroquianos, se siente una sencillez fluida en el nuevo Guilt, que regresó al lugar que lo vio nacer: Palmas.A los vatos les gusta verse correctos, bien peinados y aunque a algunos les parezcan una pandilla de estirados (yo entre ellos) están en su derecho. La entrada como tal no tiene problema, la puerta se cierra por la simple razón que no cabe más gente, es decir, si llegas a la 1:30am, lo más probable es que te toque esperar. Yo entré sin problemas a pesar de mi look punk, hardcore y mosh pit normado, como dirán algunos. Ni pedo, sigue siendo una opción cara; 300 pesos de cover o 250 si estás en lista. Creo que sonaba algo de Danna Paola, pero no estoy seguro porque esa clase de pop en españo

Marisquería La Cañita

Marisquería La Cañita

4 out of 5 stars

Para que te des una idea de la naturaleza de este increíble lugar, sus creadoras son Diana J Torres y Ali Gua Gua, la misma que fundó nombres icónicos como Las Ultrasónicas o las Kumbia Queers. Ambas traen, en su faceta de emprendedoras, un local en la Doctores de excelente carta de platillos que evocan la postal exacta del mar con palmeras, acompañado de cervezas heladas. La Cañita respeta firmemente su categoría de marisquería dentro de una atmósfera queer alivianada que la vuelve un punto único. Entre sus virtudes se encuentran las de preparar las mejores micheladas y cervezas cubanas de la ciudad y créanme, como lagunero alcohólico sé de lo que hablo, tan es así, que ha diseñado el coctel de la casa: la cevichela, el mejor remedio para los domingos de crudas satánicas. Pide una de las creaciones originales: el atún al ajonjolí, interesante mezcla sazonada con toques de ajonjolí, soya, chile lolo más ingredientes mexicanos, o prueba los camarones loma bonita con coco. Otro de los rasgos que le da un porte distintivo a La Cañita es la ecléctica selección musical que viste el ambiente, y es esta sabrosura melódica la que vuelve al lugar un punto versátil. Si bien es un espacio pequeño, nada impide que la sensación de estar en un restaurante, cantina o antro LGBT se vaya transformando según la mutación del ambiente, pues en algún momento se abre la pista de baile y la fiesta agarra ritmo. Por su cabina han transitado los beats hiphoperos poblanos de Secta Selectah o el sonido

Divina

Divina

3 out of 5 stars

Entras en cuestión de segundos, así de rápido. En el cubículo que debió ser la taquilla del teatro o cine hace muchas décadas, pagas $80 pesos (incluye acceso a Teatro Garibaldi), jueves gratis, escaleras cuesta arriba te ponen un sello verde nuclear. Te enfrentas a una especie de agitado vestíbulo que casi de inmediato te muestra la cabina del dj que suelta éxitos de divas pop y las 40 principales del reguetón.  La barra ofrece cuatro chelas por $100 o gin tonics de a $75 y más coctelería que llega a los $120. Lo que antes fungía como mezzanine con dulcerías cuando esto era un centro de entretenimiento familiar, hoy funciona como pista de baile desenfrenada. Amén de la recien inaugurada terraza, que comparte con Teatro Garibaldi, es un gran espacio con ventanales hacia la Plaza Garibaldi y plantas colgando del techo.  Ojo: a pesar de lo funcional y de limpieza básica del lugar, los baños pueden ser una experiencia escatológica, muy similar al de Mark Renton cuando se ve obligado a rescatar sus supositorios del váter más sucio de Inglaterra, esto de ninguna manera merma la diversión, sólo... téngalo presente. Recomendado: Antros LGBT+ en el centro de la Ciudad de México.   

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