1. Harrison


Un speakeasy con todas las letras. Escondido detrás del restaurante Nicky, evoca a los años 20 de la Ley Seca en EEUU, tanto en su maravillosa ambientación repleta de detalles y antigüedades, como en su propuesta de coctelería. Harrison es un viaje a los tiempos de la clandestinidad donde a veces, para ocultar el alcohol, los bartenders lo servían en una taza de té.
La carta de coctelería está inspirada en personajes icónicos, sucesos históricos y sabores típicos de la época. Parte de grandes clásicos para reinterpretarlos con creatividad y audacia de la mano experta de Victoria Etchaide y su equipo, aprovechando ingredientes y técnicas actuales. Al Estilo Al Capone, nace del South Side que solía beber il capo mafia y tiene gin, jerez, vermouth seco, licor de guindas, bitter de menta y tabaco y un pincho de cereza.
El Hint es uno de los que disimulaban el alcohol (a la vista) y lleva whisky, vino blanco macerado en frutas amarillas, agraz, limón y perfume de palo santo. En honor a Don Corleone, Don Vitto, tiene vodka, salmuera de tomate, lima, almíbar, polvo de tomate con peperoncino y aceite de albahaca.
El dato: el cóctel Stay Classic refiere al boom de la Coca Cola y su receta original. Con base de whisky escocés, brandy macerado en cerezas, marraschino y cola casera, es un hallazgo de nostalgia y burbujas.
Dónde: Malabia 1764, Palermo.