1. Bus Vitivinícola: la forma más simple de recorrer bodegas sin manejar


Si hay una experiencia que demuestra que no hace falta alquilar un auto para descubrir el vino mendocino, esa es el Bus Vitivinícola. Pensado para quienes quieren recorrer bodegas sin preocuparse por la logística, este servicio ofrece traslados diarios desde la Ciudad de Mendoza. Conecta con algunas de las principales regiones vitivinícolas de la provincia, como Maipú, Luján de Cuyo y Valle de Uco.
La propuesta funciona bajo una modalidad similar al hop-on hop-off: el pasajero elige el circuito que más le interesa y el bus se encarga de los traslados entre bodegas, permitiendo disfrutar degustaciones y gastronomía sin tener que manejar.
El dato: si es tu primera vez en Mendoza, elegí alguno de los recorridos de Maipú o Luján de Cuyo. Son los más accesibles desde la ciudad, concentran una gran cantidad de bodegas abiertas al turismo y permiten vivir una experiencia completa.
Dónde: Este servicio tiene base en la Avenida Las Heras 601, Mendoza, o también se puede coordinar el pick up por algún punto estratégico dentro del perímetro de la ciudad. Para más información consultar en la web oficial.

















