kuyén
Kuyén
Kuyén

Los mejores churros de Buenos Aires: dónde comerlos y por qué nos obsesionan

De clásicos con chocolate a versiones modernas para mojar en dulce de leche: guía para recorrer la ciudad churro en mano.

Publicidad

Hay algo en los churros que funciona casi como un código universal del placer. Crujientes por fuera, blandos por dentro, con azúcar que inevitablemente te queda pegada en los dedos, los churros tienen esa cualidad de lo simple y bien hecho que nunca falla.

Su origen no está del todo claro pero, como pasa con tantas cosas ricas, hay más de una versión. Una de las teorías más difundidas sostiene que fueron los portugueses quienes trajeron la idea desde China hasta Europa, inspirados en el youtiao, una preparación frita típica. A partir de ahí, la receta fue mutando: se dejó de lado la técnica de “estirar” la masa y apareció la forma que hoy conocemos, hecha con manga y boquilla en estrella, clave para lograr esa textura tan característica.

Otra historia, más romántica, ubica el nacimiento del churro en las montañas españolas. Según esta versión, fueron los pastores quienes lo inventaron como reemplazo del pan fresco, ya que necesitaban algo simple de preparar y que pudiera freírse fácilmente al fuego. De ahí su receta básica: harina, agua y sal, sin demasiadas vueltas, pero con un resultado infalible.

Con el tiempo, los churros viajaron, se adaptaron y encontraron en la Argentina un nuevo hogar. Acá no solo se mantuvieron, sino que evolucionaron: se rellenaron con dulce de leche, se acompañaron con chocolate caliente y se volvieron parte indiscutida de la cultura de la merienda. Hoy conviven los churros clásicos de toda la vida con versiones más modernas, cafés que los reinterpretan y lugares que los elevan a experiencia. Esta es una guía para no caer en el churro promedio, elegir bien y disfrutarlos con ganas.

1. La Giralda

La Giralda es, para muchos, el verdadero templo del churro en Buenos Aires. Sin grandes pretensiones estéticas, pero con una ejecución impecable, este clásico de Avenida Corrientes perfeccionó una fórmula que no falla: churros recién hechos y chocolate caliente espeso.

Hablar de La Giralda es hablar de una parte viva de la historia porteña. La confitería abrió en 1930 de la mano del andaluz Francisco Garrido, como una lechería sencilla en la planta baja del edificio Nordmann. Tras su cierre en 2019, reabrió en agosto de 2021 con nuevos dueños que buscaron recuperar su esencia sin dejar de actualizarla. “Cuando nos hicimos cargo de La Giralda, la aggiornamos y buscamos revivirla de acuerdo con el consumo moderno: combinamos la antigua Giralda con la cocina de hoy”, cuenta Nicolás Marqués, uno de sus actuales dueños.

Esa actualización se refleja también en la carta: a los churros clásicos con dulce de leche y crema pastelera se sumaron nuevas versiones pero hay algo que no cambió (y por lo que turistas y locales siguen haciendo fila): el chocolate caliente espeso, intenso, perfecto donde mojar los churros recién hechos.

El dato: por sus mesas pasaron figuras como Juan Domingo Perón, Raúl Alfonsín, Mercedes Sosa y Leonardo Favio.

Dónde: Av. Corrientes 1453, San Nicolás (Microcentro).

2. El Topo

Con más de medio siglo de historia, Churros El Topo es uno de esos nombres que ya forman parte del ADN dulce nacional. Todo empezó en 1968, cuando dos amigos abrieron su primera churrería en Villa Gesell, y así iniciaron un proyecto que, con el tiempo, se convertiría en un clásico. Hoy, con casi 30 sucursales a lo largo de todo el país, el negocio sigue en manos de la familia (ya en su tercera generación) y mantiene una lógica poco habitual: no hay franquicias. Cada local es gestionado por miembros del propio clan, lo que le da a la marca un carácter cercano y consistente.

Más allá de su historia, la clave está en el producto: un churro simple en su esencia —harina, agua y sal— que se reinventa a través de una gran variedad de rellenos y versiones. El clásico con dulce de leche sigue siendo el más elegido, junto con el de crema pastelera y el bañado en chocolate, pero la propuesta va mucho más allá, con opciones saladas como roquefort, jamón y queso o hummus, y combinaciones dulces más innovadoras como sambayón, Bananita Dolca, pistacho, frutos rojos o membrillo. Además, la marca acompaña nuevas formas de consumo con alternativas sin gluten en algunas sucursales, y múltiples opciones veganas.

El dato: en Buenos Aires es inminente la apertura de la novena sucursal en Nazarre y Cuenca.

Dónde: Sucursales.

Publicidad

3. Two Churros

Lo que empezó en 2019 como una idea entre amigos terminó convirtiéndose en un fenómeno barrial. Two Churros nació con una premisa clara: tomar un clásico churro argentino y darle una vuelta. Así apareció su variante: finitos y largos, salseados por arriba con una combinación de crocante y relleno que se transformó en una versión más moderna y visualmente tentadora. La propuesta creció rápido, marcó tendencia y logró instalarse como una opción distinta dentro del mapa dulce de la ciudad.

También puede interesarte: La ruta del ramen en Buenos Aires

Más allá de su formato estrella, la carta suma churros rellenos tradicionales y mega versiones para los que buscan una experiencia más intensa, pero el diferencial sigue siendo el mismo: todo se hace en el momento, con una receta propia que mantiene sabor y calidad constantes.

El dato: a los ya abundantes rellenos se suman dips pensados para potenciar y acompañar cada bocado.

Dónde: Nueva York 4144, Villa Devoto, y El Salvador 5466, Palermo.

4. Kuyén

En Kuyén todo empieza con una idea bastante simple (y ambiciosa): cumplir esa expectativa casi universal de entrar a una churrería y salir con un churro caliente, crocante y bien relleno. Acá eso no se negocia y la producción se puede ver en vivo, con bandejas que llegan recién hechas y churros que se rellenan en el momento, lo que asegura frescura real. Detrás, hay un proceso cuidado desde el origen: harina tratada especialmente, cocción con aceite de girasol y materias primas de primera línea. El dulce de leche —Vacalín Panadero— es protagonista absoluto, pero también hay opciones de relleno como crema pastelera, Oreo y avellanas, además de versiones bañadas en chocolate.

La marca nació en 2024 en Villa Devoto, impulsada por tres amigos que vienen trabajando juntos desde hace años con una idea clara: hacer un producto bien argentino pero con estándar de especialidad. Hoy ya sumaron un segundo local en Agronomía y ampliaron la propuesta con chipá en distintas versiones para cubrir tanto antojos dulces como salados.

El dato: entre los churros especiales se destacan el de chocotorta, el de Ferrero y el Raffaello.

Dónde: Av. San Martín 4901, Agronomía; Chivilcoy 3312 (cerrada temporalmente por renovación), Villa Devoto.

Publicidad

5. Juan Pedro Caballero

En Juan Pedro Caballero conviven dos mundos que, a primera vista, no parecerían cruzarse: la taquería mexicana y la churrería porteña. Desde 2018, el proyecto fue consolidando una identidad propia que combina ambos universos sin forzarlos, con una propuesta que funciona tanto para almuerzos y cenas como para cerrar con algo dulce.

La carta salada gira en torno a tacos 100% mexicanos, en los que el foco está puesto en el sabor y la técnica, aunque el verdadero diferencial aparece al final: los churros dejan de ser un simple acompañamiento y pasan a ocupar el centro de la escena. En lugar de replicar fórmulas clásicas sin pensar, la gente de Juan Pedro Caballero las reinterpreta.

Así es como a los rellenos tradicionales se les suman combinaciones más inesperadas, con frutas, cremas y texturas que transforman al churro en un postre completo. Aun así, la base se mantiene sólida: buena fritura, estructura firme y rellenos generosos que hacen que cada bocado sea contundente.

El dato: los churros son rellenados en el momento para mantener la crocancia.

Dónde: Thames 1719, Palermo.

Mirá dónde comer los mejores postres con dulce de leche

6. El Sol de Galicia

De una pequeña churrería fundada por inmigrantes gallegos en los años cincuenta a una máquina industrial que abastece a miles de locales en todo el país, El Sol de Galicia es uno de esos nombres que sostienen, en silencio, la tradición churrera argentina. Además de sus cuatro puntos de venta al público, la marca se especializó en producción a gran escala, con fábricas en Avellaneda, Morón y Villa Martelli, desde donde distribuye churros frescos y congelados a panaderías, cafés y emprendimientos gastronómicos de todo el país.

Sus churros, elaborados con harina de trigo especialmente seleccionada, son crocantes por fuera y esponjosos por dentro. Con el paso del tiempo, el negocio no solo creció en volumen sino también en variedad: hace algunos años los comunes eran lo más elegidos y hoy son los rellenos —de dulce de leche, pastelera y más— los que dominan la escena.

El dato: producen hasta ¡15.500 churros rellenos por hora! y abastecen a más de 3.000 locales en la Argentina.

Dónde: Sucursales.

Publicidad

7. Puchero

En Puchero, la merienda no es un plan secundario: es prácticamente un ritual. Sus churros caseros se elaboran en el primer piso del local, donde parte de la producción se hace a la vista, lo que refuerza esa idea de cocina viva y cotidiana. La receta es clásica, sin vueltas, pero ejecutada con precisión: llegan tibios, con una textura que logra ese equilibrio difícil entre un exterior bien crocante y un interior aireado y esponjoso.

También puede interesarte: 11 restaurantes donde el horno manda

El formato también suma: son largos, finitos y generosamente espolvoreados con azúcar, lo que los vuelve livianos pero adictivos. Se sirven en porciones de seis unidades, acompañados por chocolate caliente y un dip de dulce de leche pensado específicamente para mojar.

El dato: sólo están disponibles de 16 a 20.

Dónde: Av. Rivadavia 10300, Villa Luro.

Bonus track: cómo elegir bien un churro

  • Si cruje: vas bien.
  • Si chorrea dulce de leche: mejor.
  • Si viene con chocolate caliente: ya ganaste.
  • Si andás por la costa no dejes de probar los churros de Manolo que, en Mar del Plata desde 1930, marcaron el camino churrero nacional.
Recomendado
    Últimas noticias
      Publicidad