1. Bochinche


Una cantina ítalo-argentina con mirada actual
¡Buenas noticias para los amantes de las pastas! Bochinche llegó con una propuesta contemporánea de nuestra tan bien amada tradición ítalo-porteña, platos que saben a casa y experimentación apta para todo público. Con Gaspar Natiello al frente de la cocina, el corazón del menú está en la elaboración diaria de más de diez variedades de pasta fresca, que se combinan tanto con salsas clásicas —pesto o pomodoro— como con opciones más atrevidas como la de anchoa y peperoncino. Los canelones de cerdo y langostino también desafían las convenciones, en una mezcla tan inusual como lograda. Y las entradas terminan de marcar el tono de la casa: desde vitel toné de picaña hasta fainá con zucchini, limón y stracciatella. El plan se completa con una carta de vinos variada que recorre todo el país.
El dato: el final dulce rescata algunos clásicos no tan frecuentes como los huevos quimbo o la isla flotante.
Dónde: Santos Dumont 4056, Chacarita.






























