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Qué hacer en enero en Buenos Aires: planes, cultura y aire libre

Ideas y planes para saber qué hacer en enero en Buenos Aires: cultura, aire libre, barrios, cine y experiencias para disfrutar la ciudad en verano.

Valeria Massimino
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Enero en Buenos Aires tiene mala fama: calor, calles más tranquilas y esa sensación de que “no hay nada para hacer”. Pero spoiler alert: no es tan así. Para quienes buscan qué hacer en enero en Buenos Aires, el mes es una oportunidad perfecta para redescubrir la ciudad desde otro ritmo. Mientras algunos se van, llegan turistas, los barrios bajan un cambio y aparecen planes culturales, paseos al aire libre y experiencias que durante el año pasan desapercibidas. Buenos Aires se vuelve más liviana, más caminable y (si sabés dónde mirar) sorprendentemente activa.

Buscar lo tradicional y, al mismo tiempo, algo distinto: la ciudad siempre ofrece sorpresas. Todo se vive como en un trance, un limbo; enero funciona como un paréntesis. Incluso escapando un poco de la rutina, todo parece fluir mejor. Sea lo que sea que busques, la ciudad tiene algo listo para vos este enero.

QUÉ HACER EN BUENOS AIRES EN ENERO

1. Refugiarse del calor entre muestras de arte contemporáneo en Arthaus

Arthaus destaca por propuestas creativas y superadoras: una cultura que se vive, se respira y se transforma. En poco tiempo, este espacio se posicionó como uno de los polos artísticos más interesantes de la ciudad. Su arquitectura y su contexto urbano construyen una suerte de concrete jungle, con un pulso que por momentos remite al downtown de Nueva York. Un lugar para experimentar y sentir el arte.

En enero inaugura el año con “Fractura expuesta”, una muestra colectiva curada por Silvia Gurfein. La exposición indaga qué sucede cuando la subjetividad se construye desde la mirada externa. Las obras no exhiben intimidad desde la vanidad ni desde la lógica: trabajan la idea de “extimidad”, ese concepto que Lacan define como lo más íntimo que, sin embargo, se muestra hacia afuera.

En la Sala 2, hasta el 15 de marzo, puede verse “Seguir la corriente”, instalación de Eugenia Calvo con curaduría de Sebastián Vidal Mackinson. La muestra pone el foco en los vínculos y la potencia de estar en relación. Objetos domésticos -sillas, ropa, cubrecamas, bolsos- se encuentran y se ensamblan para formar cuerpos inesperados, alianzas nuevas que no responden a la lógica de lo útil sino a la posibilidad de transformación.

Y en el séptimo piso de Arthaus, continúa hasta febrero, BRUTTO, la exposición de arte digital del Indio Solari. una serie que combina naturaleza, cuerpo humano, conjuros, diablos y máquinas en una estética cruda y deliberadamente disonante. Lo “bruto” no es sólo forma, sino una manera de narrar el mundo.

El dato: ArtHaus nació a fines de 2022, impulsado por la visión creativa de Andrés Buhar. Entre sus destacados, se luce una magnífica rooftop con vistas a las cúpulas porteñas.

Dónde: Bartolomé Mitre 434, CABA - Martes a domingos de 13 a 20hrs. Entrada libre y gratuita.

2. Vivir conciertos a la luz de las velas con Candlelight Concerts

Candlelight se consolidó como una de las experiencias más singulares de Buenos Aires; y enero no será la excepción. Es una serie de conciertos en vivo presentados por Fever que nació en 2019 con el objetivo de democratizar el acceso a la música clásica.

Ya es un fenómeno global (con presencia en más de 150 ciudades del mundo) pero acá tiene algo especial: esa capacidad casi mágica de convertir cualquier momento en una escena cinematográfica. ¿La fórmula? Escenarios imponentes, miles de velas encendidas y una curaduría musical que reinterpreta lo clásico (y lo no tan clásico) con un giro contemporáneo. Una reinvención íntima y elegante que siempre sorprende.

La propuesta invita a redescubrir la música desde otro lugar: rincones icónicos de Buenos Aires iluminados por una luz tenue y cálida, casi mágica, donde los instrumentos de cuerda construyen una atmósfera de aire cinematográfico. Candlelight, además, apoya y contrata a talentosos músicos locales, con la misión de acercar la experiencia de la música en vivo a públicos cada vez más amplios.

En enero tributos a artistas contemporáneos argentinos como Spinetta y Soda Stéreo, como también tangos clásicos. Y por supuesto los clásicos eternos como Himnos del Rock de los 80, Metallica, Queen, The Beatles, Ennio Morricone y  mucho más.

Una experiencia sensorial e inmersiva nunca vista.

El dato: las puertas se abren 45 minutos antes del inicio y los lugares se asignan por orden de llegada dentro del sector elegido al momento de comprar la entrada (acá se puede adquirir). Conviene sacar las entradas con anticipación: los tributos más populares se agotan rápido. Revisá las fechas disponibles.

Dónde: los conciertos suelen realizarse en espacios emblemáticos como el Palacio Paz, el Teatro Margarita Xirgu, el Centro Asturiano de Buenos Aires y el Auditorio San José.

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3. Caminar y perderse por San Telmo en verano

Enero es un gran mes para recorrer San Telmo. No solo porque hay menos gente caminando por sus calles, lo que permite descubrir cada rincón con más calma, sino porque el barrio tiene una energía propia que se siente incluso fuera de temporada y más allá de los fines de semana, es el verano en la ciudad.

San Telmo se reinventa sin perder su esencia: conserva sus raíces, su arquitectura antigua y esos adoquines que funcionan como un verdadero túnel del tiempo.

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Los domingos, la famosa feria de anticuarios toma la calle Defensa y la Plaza Dorrego: antigüedades, arte, música en vivo, artesanías y una mezcla única de turistas, locales, coleccionistas y curiosos. Pero San Telmo ofrece mucho más que el ritual dominguero.

El Mercado de San Telmo, que data desde 1897, permanece abierto de martes a domingo, es una parada obligada, en constante reinvención: puestos de antigüedades, diseño, objetos únicos y una propuesta gastronómica cada vez más interesante.

El dato: con apenas 1,2 km2, San Telmo es el barrio más pequeño de la Ciudad de Buenos Aires.

Dónde: Plaza Dorrego, Humberto 1º 400.

4. Ver cine clásico al aire libre en Malba Puertos

Llega una propuesta que combina cine clásico y música en vivo al aire libre, en un entorno natural y con acceso gratuito. Reservá el sábado 17 de enero, porque se proyecta Nosferatu (Alemania, 1922), de F. W. Murnau, con acompañamiento musical en vivo de Leo Sujatovich junto al dúo Kapai, integrado por los cellistas Karmen Rencsar y Pablo de Nucci.

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Durante el verano, Malba Puertos y Fundación Medifé invitan a tres encuentros con filmes indispensables del periodo mudo de la historia del cine. No es solo un plan para cinéfilos: es cultura, es historia y es una forma distinta (y memorable) de vivir el cine. Si llueve, se reprograma para el día siguiente en el mismo horario.

El dato: Nosferatu nació como una versión libre (demasiado) de Drácula. La justicia ordenó su destrucción tras una demanda de la viuda de Bram Stoker, pero el film sobrevivió. Condenada a desaparecer, la película escapó a su destino y, cien años después, sigue siendo una obra fundacional del expresionismo alemán y una piedra angular del cine de terror.

Dónde: Alisal, Puertos, Av. de la Bahía 160, Belén de Escobar.

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5. Pasear y comprar artesanías en el Puerto de Frutos

Es una de esas escapadas que nunca fallan. Nacido como embarcadero del Delta, hoy el Puerto de Frutos es un paseo al aire libre junto al río donde conviven artesanías en mimbre y madera, decoración, muebles, productos regionales, flores y opciones gastronómicas para todos los antojos. Todo en un mismo lugar, para caminar sin apuros y pasar el día entero. (Como diría Kevin Johansen: “Then to El Tigre to buy lots of mimbre…”).

A pasos del Parque de la Costa, Aquafan y la Feria Municipal del Delta, el plan se puede estirar sin esfuerzo.

El dato: abre todos los días, de lunes a viernes de 10 a 18h; fines de semana y feriados de 10 a 19 h.

Dónde: Sarmiento 160, Tigre.

6. Ver exposiciones en el Centro Cultural Recoleta

En Buenos Aires la cultura no se toma vacaciones. Y entre tantas propuestas, hay centros culturales, como El Recoleta, que siguen sorprendiendo con muestras que valen la visita por sí mismas. Una imperdible para ver: Políticas del sabor, una exposición colectiva curada por Larisa Zmud que cruza arte contemporáneo y cocinas comunitarias como prácticas de imaginación y resistencia. A partir de experiencias colectivas de distintos países y obras de artistas de diversas épocas, la muestra propone pensar la cocina como un espacio político, poético y de cuidado.

Arte, feminismos y prácticas comunitarias se entrelazan para imaginar modos de vida sostenibles, donde el optimismo funciona como resistencia y el acto de cocinar se vuelve una forma de pensar, cuidar y transformar lo común.

El dato: en el CCR funciona además un reconocido laboratorio de investigación musical, un centro de investigación y publicaciones, y una residencia para artistas.

Dónde: Junín 1930.

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7. Sumergirse en el universo k-pop en el Centro Galicia

Jigoku Producciones presenta un evento en el Centro Galicia, que ocupa tres pisos repletos de stands temáticos con estética k-pop, kawaii, anime y gaming. Habrá torneos, trivias, fandancers y concurso de cosplay, en una jornada pensada tanto para fans como para curiosos. La cita es el 11 de enero, de 12 a 20 horas. Una propuesta gratuita, cargada de música, actividades, concursos, rica gastronomía y experiencias para disfrutar en familia.

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Durante el evento habrá más de 300 stands temáticos con posters, prints, figuras, coleccionables e indumentaria, además de un escenario principal con presentaciones especiales, modo cine, desafíos con premios y sorteos a lo largo del día. Un plan ideal para vivir a pleno la vibra summer en la ciudad.

El dato: atención a las clases exclusivas y gratuitas a cargo de docentes de K-pop School, la primera escuela especializada en k-pop en Argentina.

Dónde: Centro Galicia, Bartolomé Mitre 2552.

8. Celebrar el Año Nuevo Chino en el Barrio Chino de Belgrano

En enero la Ciudad de Buenos Aires se viste de rojo y oro para celebrar el Año Nuevo Lunar, recibiendo con entusiasmo esta fiesta milenaria del calendario chino. La edición 2026 marca el cierre del ciclo de la Serpiente de Madera y la llegada del Año del Caballo de Fuego, con propuestas que combinan música, danza del dragón, gastronomía y tradiciones orientales en calles y plazas del Barrio Chino de Belgrano.

No se trata de un festival convencional con artistas en un solo escenario, sino de una serie de celebraciones culturales abiertas, con música en vivo, desfiles y actividades pensadas para toda la familia, en el espacio público.

Los festejos en el Barrio Chino suelen comenzar varios días antes del fin de semana central (generalmente alrededor del 25 y 26 de enero) y se extienden con actividades culturales, ferias y espectáculos gratuitos hasta principios de febrero, convirtiéndose en una celebración que se vive a lo largo de varias jornadas.

El dato: el año del Caballo de Fuego marca un tiempo de movimiento, determinación y cambios intensos, donde la acción directa y la independencia ganan protagonismo.

Dónde: Av. Juramento / Arribeños.

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9. Ir a un festival de música alternativa en el Konex

La cita será el 24 de enero en el CC Konex, desde las 17 horas, con una edición de verano del Festival Nuevo Dia que propone dos escenarios, ferias, DJ sets y seis bandas en vivo. "En tiempos donde todo parece quebrarse, la música sigue siendo el punto de encuentro. Volvemos para recordarnos por qué empezamos y por qué seguimos. Esta vez creemos en el recambio generacional desde un lugar histórico, como un agradecimiento a nuestros maestros: los que están y los que ya no", dice un comunicado. El festival se caracteriza por cruzar bandas emergentes con artistas de gran trayectoria de la escena alternativa. El line up reúne a Eterna Inocencia, que celebra 30 años de hardcore melódico; Marina Fages, tras su gira con “Mi corazón en llamas”. También WRRN; Cursi no muere; Clamor y Fuun.

El dato: ¿sabías que el edificio del CC Konex fue construido en la década de 1920 y funcionó durante años como fábrica y depósito de aceites hasta 1992? Tiempo después fue adquirido y reconvertido en la Ciudad Cultural Konex, hoy uno de los espacios culturales más emblemáticos del país.

Dónde: Sarmiento 3131, Abasto.

10. Pasar el día al aire libre en el Parque del Fútbol de Avellaneda

El Sur también ofrece muy buenas propuestas al aire libre. Entre las canchas de Independiente y Racing se encuentra este predio enorme, con mucho verde y espacio para respirar.

Tiene un patio de juegos con temática futbolera, un skate park y mobiliario urbano para relajarse, tomar mate o hacer un picnic en pleno mes de enero (y con menos gente que lo habitual). Hay música en vivo y un sector con aguas danzantes que le da un plus visual al paseo.

Es ideal para correr, entrenar o simplemente descansar bajo los árboles. Un punto de encuentro perfecto para familias o grupos de amigos. El acceso es libre y gratuito.

Pronto, además, se sumará un polo gastronómico.

El dato: existe un proyecto para crear el Museo Nacional del Fútbol en Avellaneda, declarado Capital Nacional del Fútbol.

Dónde: Colón 950, Avellaneda.

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