1. Cang Tin


La Argentina es una de las potencias mundiales en pesca de calamar. Pero este clásico producto de nuestro mar también es ideal para adentrarse en una cocina muy lejana, la del sudeste asiático, sobre todo si se lo prueba a la parrilla. “Es típico de Tailandia, donde se consigue especialmente en las playas o en locales que ofrecen cocina de mar”, cuenta José Delgado, uno de los chefs y socios de Cang Tin, la cantina viet-thai de Palermo.
Se cocina entero a las brasas “por apenas unos minutos, para conservar su terneza”, precisa Delgado. Luego se troza de manera de conservar su forma y se sirve con una salsa nan jim “que da un sabor espectacular, con toques picantes, dulces y ácidos”. Este aliño tradicional se elabora a base de salsa de pescado, chiles, tamarindo y limón, pero acá le suman cilantro y jalapeños.
El dato: Cang Tin te lleva de viaje mentalmente. Los banquitos en la vereda, las llamas que arden a la vista de los comensales, los aromas que inundan el lugar y el extenso menú cargado de clásicos vietnamitas y tailandeses trasladan por un rato a un auténtico mercado callejero.
Dónde: Av. Dorrego 2415, Palermo.








