1. Cruzat Cosecha Temprana: menos alcohol, mismas burbujas


En Cruzat las burbujas son protagonistas. Desde Perdriel, en Luján de Cuyo, la bodega construyó su identidad alrededor de los espumantes y del método tradicional, explorando desde etiquetas de larga crianza hasta ediciones que buscan salirse de lo esperado. En esa búsqueda nació Cosecha Temprana, lanzado en 2022 como una de las primeras respuestas argentinas a una tendencia que hoy atraviesa al mundo del vino: beber más liviano sin abandonar la complejidad de la copa.
Es un Rosé Extra Brut 100% Pinot Noir de Perdriel, cosechado durante los primeros días de febrero para alcanzar naturalmente una menor concentración de azúcar y, por lo tanto, menos alcohol. Se elabora por método tradicional y permanece alrededor de seis meses en contacto con sus lías, que aportan cremosidad a un perfil fresco y frutado, de delicado color piel de cebolla. La etiqueta nació con apenas 9,4% de alcohol y 72 kcal cada 100 ml, frente a las aproximadamente 95 kcal señaladas para un espumante tradicional.
El dato: en un país de bodegas donde las burbujas suelen convivir con tintos y blancos, Cruzat eligió dedicarse exclusivamente a los espumantes. Desde su fundación en 2004, toda su producción está enfocada en elaborarlos mediante método tradicional, con segunda fermentación en botella.



















