Salimos a probar: ONO Nikkei en Colegiales
Hay algo que pasa cuando un restaurante logra combinar buena comida con clima de barrio: se siente inmediatamente. Eso fue lo que nos pasó cuando fuimos a conocer ONO Nikkei, el restaurante de cocina peruana moderna que abrió hace unos meses en Colegiales y que ya se convirtió en uno de esos lugares a los que los vecinos vuelven una y otra vez. La propuesta es de Alfredo Sansone y Daniela Franco, una pareja que ya tenía experiencia con su primer local en Ciudad Evita y que en esta nueva sede decidió apostar fuerte: más espacio, una carta amplia y un proyecto pensado para quedarse largo rato en la mesa.
El restaurante ocupa una gran esquina del barrio y tiene ese equilibrio que funciona muy bien: moderno pero cálido. Predominan los tonos grises y negros, mesas de madera y sillones de cuero, con espejos redondos y luces regulables que crean un ambiente íntimo sin perder onda. Hay mesas adentro y también en la vereda, ideal para noches templadas. El salón tiene unos cincuenta cubiertos y cada mesa tiene su propia lámpara —detalle simple pero efectivo— que permite ajustar la luz y armar el clima perfecto para una cena tranquila.
ONO Nikkei
La experiencia arranca con un otoshi de bienvenida, una mini causa peruana que abre el apetito y anticipa el estilo de la casa. A partir de ahí, la carta despliega varios clásicos peruanos con un giro contemporáneo. Probamos algunas causas, que tienen protagonismo absoluto: la limeña llega con puré suave de papa andina al ají amarillo, pollo