Llega el verano y el trago español elegido para el tardeo, que arribó a nuestro país hace varios años, se hace un lugar entre los Gin Tonics y los Spritzs, como una buena opción a la hora de beber algo ligero y refrescante. Porque el tinto de verano es fácil de tomar, burbujeante y tiene bajo contenido alcohólico. Además, marida a la perfección con tapas, picadas y snacks.
¿Qué diferencia hay entre el tinto de verano y la sangría?
A diferencia de la sangría, que lleva más ingredientes, el tinto de verano se hace con 50% de vino tinto (joven y frutal) y 50% de gaseosa de limón o jugo (o en mayor proporción para hacerlo más ligero). Lleva rodajas de cítricos que además de decorar, balancean la mezcla. Algunos bares lo preparan en jarra con hielo, mientras que otros lo sirven directamente desde sus grifos.
En el país del vino y con gran ascendencia española, este clásico veraniego no podía faltar. Estos son los recintos porteños que ofrecen los tintos de verano más ricos y variados.