aldos-brasserie
Aldo’s Brasserie | Restaurante
Aldo’s Brasserie

Salimos a probar: Aldo’s Brasserie, propuesta francesa en clave porteña

Entre San Telmo y Puerto Madero, Aldo Graziani reinterpreta el tradicional formato europeo llevando al frente el fuego y una cava para perderse.

Karina Niebla
Publicidad

Espiritualmente en el Bajo porteño y técnicamente en San Telmo. Rozando los bordes de Puerto Madero y ese casco histórico que administrativamente llamamos Monserrat y San Nicolás. Aldo’s Brasserie toma un poco de la idiosincrasia de todos esos barrios y le suma su propia historia, desde aquel primer local de Moreno y Defensa, para dar lugar a probablemente su restaurante más logrado hasta la fecha. Porque, más allá de lo geográfico, acá lo que se destaca por encima de todo son el ambiente, la cocina y los vinos.

aldos-brasserie
Aldo’s BrasserieAldo Graziani

También te puede interesar: Recorrido guiado: descubrí Puerto Madero sin tener que gastar

El consagrado restaurateur Aldo Graziani abrió en mayo este local que hace propia esa lógica de mezcla, de cruces y de fronteras difusas. Si en las brasseries la bebida insignia es la cerveza, en la del sommelier Aldo el vino tenía que estar en el centro de la escena, con una selección de más de 300 etiquetas y una cava subterránea que amerita la mera visita.

Un típico toldo rojo abovedado nos recibe y deja entrever tanto el elegante estilo del restaurante como su carácter de brasserie que –definición personal de la autora– debe ser un lugar bello y relajado, alejado del protocolo más estricto pero a la vez correctamente atendido, con el buen comer y beber como mandamientos básicos.

También puede interesarte: 10 lugares para ver y escuchar música jazz en Buenos Aires

Tras franquear el patio delantero con plantas —y espacio para decenas de cubiertos cuando la temperatura sube—, entramos a una propiedad de dos plantas integrada sutilmente a un hotel boutique. Luces tenues, música para la ocasión con el volumen justo —gracias a una lista curada por el melómano Aldo que esta vez se escapa de su jazz insignia— madera noble, terciopelo y barra a la vista: el interior invita a quedarse y avisa que lo que sucederá de ahora en más será un buen momento.

aldos-brasserie
Aldo’s BrasserieMesa

La carta tiene el sello de la cocina porteña, con el fuego de la parrilla como protagonista. Ya en las entradas, la porteñidad nos da su primer aviso con el rulito de manteca y el pan de grasa, que sale caliente. Las jugosísimas empanadas de carne al horno de barro a leña acompañadas con llajua terminan de confirmarlo.

También puede interesarte: El rincón escondido del centro porteño donde el arte se vive sin apuro

A esa entrada sumamos otras con acento europeo pero igual cercano: stracciatella con hongos salteados, y jamón crudo español cortado bien fino, que sale con pan a la leña horneado en el momento. Para arrancar también hay revuelto gramajo, buñuelos de espinaca y una selección de quesos y fiambres de los más que interesantes proyectos nacionales La Suerte, Las Dinas y Juan Grande.

aldos-brasserie
Aldo’s BrasseriePlato

De principales hay cortes clásicos a la parrillatira de asado y ojo de bife—, además de mollejas de corazón, chorizo y morcilla. Las guarniciones son todas las que uno esperaría: papas fritas, espinacas a la crema, ensalada de verdes o morrones asados. También hay clásicos indiscutidos de la cocina porteña, como lomo a la pimienta acompañado por gratín de papas, además de milanesas de lomo, pollo a la leña, risotto de hongos y lasagna alla bolognesa. Nosotros fuimos con un ojo de bife a perfecto punto de cocción, acompañado por un muy cremoso puré de papas, y con spaghetti con pomodoro y stracciatella.

También puede interesarte: Slow living en Buenos Aires: cafés y rincones para bajar el ritmo

Acompañamos la velada con una botella de Tutú Chardonnay de Paraje Altamira, uno de los proyectos del multifacético Graziani. Fresco, con acidez justa y buen cuerpo, este blanco acompañó perfectamente el abanico de sabores y texturas de los platos elegidos.

aldos-brasserie
Aldo’s BrasserieSalón

Para cerrar, pedimos el flan bio, con “crema montada y dulce de leche del bueno”, descripción cumplida con creces que refleja el nivel de curaduría de los productores del local. También probamos una mousse de chocolate amargo de sabor profundo, que salió acompañada de avellanas tostadas. Además, hay queso y dulce, banana split y panqueques con dulce de leche.

El dato: Aldo’s Brasserie cuenta con un espacio junto a la cava pensado para reservas más numerosas o íntimas, ideal para quienes busquen un poco más de privacidad y refugio. También cuenta con un salón de eventos en la planta alta, donde pueden tener lugar reuniones corporativas o festejos más exclusivos.

Dónde: Azopardo 780, San Telmo.

Recomendado
    Últimas noticias
      Publicidad